Cagando flores

En invierno mi casa es como un iglú, el gélido viento se cuela por cada grieta y toda la familia nos agolpamos sobre la vieja estufa de butano, en el comedor. El único lugar donde el calor nos hace querernos.

Y allí voy aguantando como los demás, aunque la necesidad apriete. Sólo si la mierda esta asomando aventuro a levantarme del sofá para sentarme esta vez en la frialdad del water. Me acomodo con lentitud, frotando las manos como si esos fuese a calentar la taza. Pero no sirve de nada, se me congela el culo y el forullo sale igual que un carámbano que cuelga de una cueva.

Después me limpio, rapidito para volver corriendo al sol que aleja el frío, dejando pegotes de excrementos aún pegados a las nalgas. Es realmente asqueroso, una historia que podría haber obviado, o al menos maquillarla un poco para que sonase mejor. Pero pensé, por mucho que la adorne nunca cagaremos flores.

LaRataGris.

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