Héroes perdidos

25 enero 2022

¿Mis héroes? -dudó- Todos y cada uno a los que alguna vez consideré héroes están ahora caídos en sus propios infiernos. Ídolos con pies de barro.

Se giró dispuesto a no seguir hablando pero alguien, entre el público, volvió a preguntarle

-¿Mis referentes?- reflexionó, cambió, modificó y buscó en la historia algún muerto que ya no pudiese traicionar su legado. Contrastó con todo lo que sabía hasta localizar, en el siglo III antes del culto, la única figura que se adaptaba a sus sueños.

Filipo de Meritea. Defensor de los pobres, luchador por un mundo justo e igualitario. Pensador crítico, guapo y educado. En definitiva el hombre perfecto, adelantado a su época. Lo presentó al mundo ofreciendo un ser superior, señalando su abdomen inmaculado, su culito sexy y el mapa cerebral de sus pensamientos más transgresores-. Esté es la única persona a la que puedo idolatrar sin ruborizarme.

Relleno los papeles para adoptarlo como referencia, solo le faltaba la rubrica en el formulario B-12 cuando nuevos estudios concluyeron que también era humano, tenía sus defectos.

-¡No hay héroes!-gritó- ¡Ni yo puedo serlo!

Miró el Camino marcado dispuesto a seguir su senda, pero no se sentía feliz. – Puede que no exista el prototipo de héroe ideal- se dijo- y, aún así, el mundo necesita todos los gestos que la gente esté dispuesta a regalar. Admirar las buenas actitudes, criticar el resto.

LaRataGris


Confortable

18 enero 2022

Toma aire y sonríe con resignación.

Entrando en tu zona de confort, anuncia una voz sintética en su cabeza. Acentúa la sonrisa y cuenta mentalmente los pasos.

Puerta. Uno, dos, tres, giro noventa y tres grados a la izquierda. Cinco zancadas en linea recta. Saluda– Hola-. Vestuario. nueve, diez, once grados a la izquierda. Sietepasos más silenciosos para no molestar. Saluda de nuevo– Hola-. Nueve, diez, once ,doce.

El amo era feliz con su eficiencia mientras él sufría las rutinas. Era el mejor replicando una y otra vez el mismo comportamiento.

-Tienes que salir de tu zona de confort.

La empresa quería cambiar el rumbo, necesitaba que sus empleados acompañasen el movimiento.

-Tienes explorar nuevos caminos que te abrirán maravillosas puertas que ahora desconoces.

Y salió con una sonrisa porque su verdadera zona de confort era obedecer al amo, aunque le propusiese una mierda de lugar común.

Sal de tu Zona de confort, desechaba la vocecita interior, haz la revolución. Esa era una verdadera salida. Pero le habían enseñado el miedo, el no desear lo indeseable.

LaRataGris


Carne de Dios

11 enero 2022

Solo un tipo haciendo lo correcto. Ningún merito, nada especial.

Pero al mundo le hizo gracia. Hablaron de su hazaña en el periódico local y su fama creció.

Tampoco es que se desviviera por desmentirlo; le gustaba como le saludaban con una mezcla de reverencia y naturalidad.

En los labios un simple buenos días, mientras que los ojos reflejaban admiración absoluta.

Aunque el sabía la simpleza de sus actos, la sencillez y la honestidad de sus formas; su llano proceder. Aún así comenzó a creerse su propia leyenda.

Cada vez caminaba más orgulloso, con el rostro mirando hacía el cielo. Ya no sentía la necesidad de cumplir con su parte, estaba por encima de estos menesteres.

No había hecho gran cosa pero ahora hacia de más: pavonearse, jactarse, exigir atención y melindres.

Desapareció la veneración de los ojos de la gente sin que él se diese cuenta. Tenía otras preocupaciones, distintas prioridades. Era un semidiós el lunes, para el martes ya un Dios, tenían que idolatrarle y no le cabía la menor duda de que así era.

LaRataGris


El jardín de la reina

28 diciembre 2021

– iAlto!- le gritó la reina de corazones a la abeja- ¿Dónde crees que vas con el néctar de mis flores?

El insecto paró sobre un tallo de hierba fresca y chapurreo en un idioma que le era ajeno a su majestad.

-Es comida para mis hermanas, es esparcir un manto de flores por todo el mundo.

-¡Detened a esa descarada!- gritó esta vez a sus soldados- ¡que no se lleve las semillas de nuestro mundo!

De infinitos lugares aparecieron ordenadas las fuerzas de seguridad. Cerraron el jardín de dentro afuera, también a la inversa. Taparon la luz del sol, frenaron los ríos que campaban libres por la tierra; detuvieron el aire pero no lo suficientemente rápido como para que la abeja no escapase.

Entendiendo que ya no podría volver dejó, como siempre, que de sus patitas fuesen cayendo semillas. A su paso se abrirían nuevos jardines, no delimitados por muros.

Mientras, la tierra de la reina de corazones, se marchitaría en su protectora prisión.

LaRataGris.


Un gigante de verdad

14 diciembre 2021

Te voy a contar una historia real, una historia que sucedió hace mucho tiempo y que jamas deberías poner en duda.

No seré yo quien te juzgue si quieres cuestionarla pero, no me podrás negar, que tal como te la explicaré pudo haber sucedido. ¿Acaso eso no es garantía suficiente para cualquier cuento?

Hace mucho tiempo vivió un niño gigante. Tan sumamente grande que cuando iba al baño y hacía caca, la mierda, caía al water generando una ola tan grande que sus efectos llegaban al mar. se formaban maremotos y los barcos tenían que salirse del agua para que la fuerza no los hundiera.

Era algo terrible, aunque el gigante no lo hacía con mala intención. Él solo era un niño pequeño que quería jugar, cantar y bailar.

Lo que pasa es que era un niño pequeño tan grande: de una altura tan descomunal, de proporciones tan infinitas, que si se resfriaba y estornudaba: un viento huracanado surcaba los cielos, despeinaba las aves, hacia volar los tejados, arrastraba a las personas que buscaban mejores tiempos lejos, en el sur.

Era algo horrible, pero un algo sin mala intención.

Solo era un crio con ganas de jugar, cantar, reír.

Y a la vez era un niño tan grande, tan tan grande que cada vez que jugaba a pilla pilla con las montañas sus carreras hacían temblar la corteza terrestre hasta que los humanos temblaban también, pero del susto, y empezaban una huida sin final, mientras gritaban: ¡Terremoto!

Pero de verdad que él no lo hacía con mala intención. El solo era un niñito que, como todos, necesitaba jugar, saltar, volar. Pero era tan grande, tan enormérrimo, que al bailar aspaventaba con los manos tapando y destapando el sol de forma intermitente. La gente, sin saber si era de noche o de día, se levantaba y se acostaba al ritmo frenético que marcaba el gigante. Nunca descansaban lo suficiente y luego se arrastraban imposibles durante lo que quedase de jornada.

Imaginate el panorama, desolador, gente zombificadapor el sueño. Pero ya sabes que no lo hizo con mala intención. Solo que era alguien tan grande, tan descomunal y gargantuesco, gigante, gigantesco, que no cabía en la tierra o no hubiese cabido si hubiese sucedido aquí y de esa manera.

Aunque es posible que solo sea un cuento extraño sobre un pequeño gigante con demasiado poder. Un cuento para antes de ir a dormir.

El gigante puede que no fuese tan grande, y podía parecerse a alguien ¿Llevaba nombre de amo?

De ser así no habría excusa para no poner remedio a sus atrocidades de ínfimo gigante.

Eso si, verdad o mentira, su mierda era peor que un maremoto y olía como cien mil rayos.

LaRataGris


Elixir Venenosa

7 diciembre 2021

Elixir entró en el bar como si el mundo le perteneciese. Sin ver a los habituales, con la mirada certera sobre una mesa en sombras.

-¿Elixir? un nombre extraño para una chica.

-¿De donde te has caído?- ignoró la conversación casual para llevar las riendas-. La mierda no debería salir del estercolero.

-Soy de aquí, igual que una princesa como tú.

Ella apagó el cigarro sobre su propia mano

– Los de aquí no nos escondemos en rincones oscuros. Somos exhibicionistas profesionales ¿De dónde eres Y qué ostias buscas?

-Soy Indiana Jones en busca del Santo Grial. Soy Prometeo y te traigo el fuego de los dioses.

-Te has equivocado de mausoleo. Ninguno de estos fantasmas te dirá cual es la copa ideal. Para ellos siempre es la última, se la beberán antes de que te des cuenta y el fuego hace tiempo que nos consume sin que ningún bombero sepa apagarlo .

-Entonces he venido a disfrutar del viaje, aunque ya hayas escrito mi final.

-Joe- le gritó al camarero sin dejar de mirar los ojos del extraño- ponle tu mejor veneno, hoy está invitado a su funeral.

-Entonces parece que e si tendré suerte y me llevare una copa.

-No confundas mi amabilidad. La gente como tú no es bien recibida. Tomate el mejunje y largate.

-Estudiare tu propuesta mientras pienso ¿a qué sabe tu elixir si te beso?¿si pruebo tu piel?

-Sabe a hombre muerto. Lárgate y no hagas el imbécil.

Pero no estaba dispuesto a fingir normalidad, Cavó su tumba y escribió su propio epitafio.

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Araña domingo

30 noviembre 2021

Hoy es domingo en el centro comercial, deberían dormir las tiendas. Las arañas salen tranquilas de paseo; se asoman cucarachas en el almacén.

-Hoy no vienen los humanos- gritan las ratas-. Hoy esto es para nosotras.

Y corretean; orinando y cagando en cada esquina. Solo prohibida la zona de restaurantes, el ocio y algunos lavabos seleccionados.

No entienden de rebajas, de festivos especiales; normativas para que no pare la rueda: sin descanso, sin familia, sin amigos, sin casa.

“Gran apertura” se lee en todas las entradas, en carteles enganchados a farolas, se dice en varias cuñas de radio pero nadie avisa a los insectos no humanos.

Cuando aparecen los primeros trabajadores ven bailar felices a las pelusas del polvo, artrópodos paseando, insectos comunes recitando tantos cuentos como granos de arena hay en el mundo. Asqueados ante el espectáculo que les es negado deciden limpiar, chafar, destruir como si no fuera domingo. Que todo este perfecto para los compradores.

Mientras tanto, en otro universo, los empresarios, desde sus casas no quieren a las familias de sus empleados, no sueñan con amigos o un hogar ajeno; no les gusta que las arañas paseen sin bolsas de la compra o gastar su dinero.

LaRataGris


Disculpe por los incendios

23 noviembre 2021

Pide perdón. Muéstrate arrepentido, no hace falta que te arrepientas.

Es que tú eres así, tampoco fue para tanto, un pequeño incendio. Lo que pasa es que a la gente le gusta incendiarlo todo y ¿a quien no? Siempre con sus opiniones de bomberos profesionales.

-Lo siento

Baja la mirada, promete que jamas, aunque el frio te congele, nunca volverás a incendiar nada. Sonríe que parezca que eres bueno, un error.

Y, la próxima vez con más cuidado, que no te pillen.

Hay quien cree que dos disculpas ya son más de lo que pueden creer y, la siguiente, sería la tercera. Aprende a disimular cuando lo arrases todo.

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Futureman

16 noviembre 2021

El Hombre del futuro llevaba un reloj que contaba sus pasos y las calorías quemadas; que se conectaba con la pequeña central termonuclear que guardaba en su bolsillo.

Viajaba vestido a la última moda, montado en un caballo eléctrico. Para trayectos largos se dejaba engullir por ballenas de tierra y viajaba en su estómago. Respiraba aire depurado con filtros de oro, con sabor a menta.

Futureman: políglota de la jerigonza, tiene acceso a créditos a muy bajo rendimiento, intereses casi regalados, dispuestos para cualquier capricho.

El hombre del futuro is free, pot pensar el que vulgui pero con moderación y corrección.

Que reclame lo permitido, que sea de todos el mejor futuro precocinado.

Onegin

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Aprender derrotas

9 noviembre 2021

Aprendimos sobre la marcha, a fuerza de golpes y silencios.

-¿Érice?- Algunos caían para siempre. Desaparecían como si nunca hubiesen pertenecido a la compañía.

La empresa contaba los muertos y, los que quedaban, eran clasificados en uno de los dos grandes grupos existentes; pertenecías a los que resistían o eras de la triste gran mayoría.

Incapaz de reaccionar, la gran mayoría, se plegaba al sistema, nos traicionaba. A menudo incluso los resistentes teníamos que aparentar ser babosas para obtener un momento de paz, eso obligaba a desconfiar los unos de los otros.

Nunca podías saber con quien te levantarías. Te acostabas con un compañero, sí, pero por la mañana podías estar muerto; sino ya te mataría.

Siempre la siguiente embestida era peor, más arrolladora, más cruel. Más intensa y tú, con menos fuerza, te atas frente a las sirenas, te afianzas y esperas que la cuerda aguante lo suficiente como para seguir aprendiendo.

LaRataGris