El niño infinito.
– Como pueden ver los catálogos están llenos de niños perfectos – Varias páginas al azar mostraban sonrisas radiantes, inocencia,…la felicidad que la naturaleza parecía negarles-. El A-1O, A-15.2, A-26,… – no paraba en su niño estrella, siempre A-26, no era necesario-. Si no hay ninguno que cumpla sus expectativas podemos fabricarselo a medida. Indíquenos las características adecuadas y en un mes disfrutaran del hijo perfecto– Mientras, evidentemente, pensaba en el A-26.
Había quien lo señalaba nada más verlo; los padres más autoritarios preferían tener el control, lo describían como si surgiera de ellos; los inseguros se dejaban guiar. Su producto más demandado; en el noventa y nueve por ciento de los casos conseguía que, la libre elección, generase clones infinitos, que casi siempre se acababan llamando Jonathan.
LaRataGris
Escrito por laratagris 













