Siempre hay una voz flotando en la habitación. Esta invasión de anuncios hace que el alquiler sea un poco más barato, que se puedan pedir medio centímetro más de casa.
Compra este coche, dice la voz melosa; Invierte en una apuesta segura o, la que hoy llena todas las habitaciones: ¿Alguna vez has pensado qué cambiarías de tí?
De una forma que parecería aleatoria las voces hablaban de gordas , narigudas, orejas de soplillo, fea, desgraciada, desaliñada y surte efecto.
Varios estudios le dan la razón: Se puede modificar el comportamiento del ser humano con los estímulos adecuados. La música adecuada, el tono justo y los insultos hirientes hacen mella.
– No quiero que nuestro hijo sea como yo – le dice acariciándose la barriga -. Tampoco como tú.
– Sería horrible – la abraza -, un baboso sin personalidad o una mangoneadora chillona.
-Tenemos que solucionarlo
Sin dejar de abrazarse, enamorados del concepto de perfección, le piden a la voz que marque el número de la compañía anunciante.
– No cogen – se asusta Ramón.
– No seas pusilánime – le recrimina Helena-. Estará la centralita colapsada.
Siete horas después consiguen contactar
– Eugenesia S.A. , dígame
– Queremos un niño perfecto.
LaRataGris
Escrito por laratagris 













