– ¿Eres feliz?- y me miraste como si te estuviese preguntando una obviedad tal que no merecía respuesta.
– De verdad,- insistí- ¿te sientes bien con tu vida? ¿no hay nada que te entristezca?
– Claro que soy feliz- me contestaste con la mirada de desprecio- Hay cosas malas pero por lo general estoy contenta…La vida es lo más bonito que tenemos…- Y fue la respuesta de tantos, con pequeños matices, me explicaste lo mismo que todos y como a todos asentí con pena.
Miro a la gente, lo que hacen, los sueños que se les escapan por las orejas…Todo parece tan gris que me resultan extrañas sus negaciones- Tal vez, si asumieramos nuestra desgracia podríamos seguir caminando- Pero tú ya te habías marchado… al mismo lugar del que venías huyendo.
LaRataGris







