Normalidad

Era nadie. Se había fundido hasta ser paisaje. Con sus movimientos maquinales. Hasta el descanso era rutinario y frío, carente de significado.

-¿Jugaras hoy conmigo ? – Le dijo el pequeño a destiempo.

– No hemos programado esta diversión. En tres horas tal vez, – repasó la agenda – tengo un hueco.

– Nadie te necesitará en el infinito. La eternidad puede ser una carga pesada.

-Yo soy nadie- dijo extraño de tanta normalidad.

LaRataGris.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.