Sopló los dados, rezó y los lanzó con la violencia del desespero.
– Doble seis, doble seis – lloraba la ficha sobre el tablero mientras intuía el resultado por la cara del jugador.
– No te agobies, Roja – intentó calmarla Verde-. Es solo un juego.
-iCallate, Verde!- gritó sin mirarla-. iYo soy la que está perdiendo!
– La diversión la hemos perdido todas – Dijo Amarilla con desgana
– ¡Amarilla!- Más roja de cólera que nunca-. i Déjate de putos tópicos! ¡Nos jugamos la vida!
– No es verdad – volvió Verde-. Morir es regresar a la casilla de salida, volvemos a empezar.
-Las mismas torturas una y otra vez. Con suerte se cansan y nos devuelven a la caja, hasta la próxima partida – dijo Amarilla resignada-. Seremos peones del juego hasta que nos unamos contra él y dejamos de luchar por ser el primero en esta carrera sin sentido.
– Doble seis- grita Roja emocionada. – Adiós, perdedoras.
LaRataGris







