Bajó del cielo rodeada de invisibilidad e intenciones. Alzó los brazos y habló para los humanos-. Os he traído el fuego que nace del mismo corazón del sol-. Pero poco dura la maravilla cuando todos teníamos una llama artificial y una vida por continuar.
Regresó en el mismo silencio que había llegado, sabiéndose una diosa innecesaria. Mientras las hormigas pudiésen generar sus propias maravillas no necesitarían mitos y leyendas.
LaRataGris







