Caminos de viento

A las doce, Antonio, notó como un viento de locos ululaba, lo agitaba todo y no le dejaba caminar allí donde quería. Lo arrastraba en dirección contraria.

Se agarró a una farola que vibraba como si alguien tratara de arrancarla. Gritó buscando ayuda y nadie estaba tan cerca como para escucharle; su terrible enemigo, el viento, deshacía sus palabras antes de que pudiesen llegar a algún puerto habitado, lo sumía en un silencio en el que unicamente permanecía el tañido incesante del mal aire, marcando los caminos de viento.

– No puedes luchar contra esto- respiró de su desanimo.-Tal vez- se dijo- debería dejarme llevar.- se vio arrastrado hasta algún lejano paraíso. También podía quedar aplastado si caía desde una gran altura, acabar en mitad del mar o volar hasta la luna.- ¿Hasta la luna?- se regaño- ya empiezo a estar loco. Si yo jamas he querido ir hasta ella, me conformo con que me acaricie su velo-. Sin esperanza trato de ir otra vez hacia la izquierda que quería, donde prefería morir aunque fuese de fracaso a sobrevivir en los paraísos que no creía.

LaRataGris

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: