Dios destructor

La ficción permeó en la realidad, convirtiéndose en algo tan palpable como lo era el mundo físico. La mentira de boca en boca.

He oído. Me han dicho, incluso, he visto; sin asumir que todo era el gris humo de lo ilusorio.

Algunos recreaban pasajes enteros del libro. Los acercaban al pueblo que no dejaba de maravillarse con los hechos y la palabra.

¡Qué la gente del mundo entero sean creyentes! ¡Nada ha de estar prohibido para alcanzar el éxtasis! ¡La felicidad!

cree o si no…

LaRataGris

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