No es posible el pensamiento crítico y, de serlo en algún ámbito, ha de mantenerse privado.
-Inactivo- te enseñan, es correcto-. Si no, tendrás que acatar las consecuencias; son negativas, tristes, dolorosas.
– Agacha la cabeza – agachas-. Rómpete -te rompes. No hay palabras duras contra quien te desarma.
Te pudres en silencio, la injusticia campa a sus anchas y te preguntas: “¿Si no grito para qué vivir?”. Y gritas en privado no sea que moleste.
LaRataGris
Siempre que grites un poquito más alto, por favor.







