La conquista del imperio
Empezaba a hacer frío en el reino. Hasta donde alcanzaba la vista las nieves lo habían conquistado todo.
Su majestad, Filoberto I el Mediano, estaba harto.
– ¡ Necesitamos un imperio!- les gritó a sus generales mientras apretaba las mantas con las que siempre caminaba-. Que siempre nos pertenezca algún punto de la tierra al que le toque la luz del sol.
-Pero señor, – Dijo Ra’CN, el más viejo de sus hombres – todo lo conocido ya nos pertenece. Son los ciclos temporales los que nos arrastran a este frío absoluto.
-Pues que lo cambien-. Contestó enérgico.
– Sire- dijo Ra‘CN- Nosotros no dominamos el tiempo.
– Entonces eso nos falta, que conquisten el tiempo para mí.
Y como al rey siempre se le da la razón, se levantaron ejércitos que salieron en dirección quién sabe dónde, dispuestos a conquistar el tiempo o a no regresar.
LaRataGris







