Rubio, de orejas puntiagudas y las formas propias de quien ha vivido demasiado tiempo sólo, en el bosque.
– ¡El último elfo!- señala la jaula el maestro de ceremonias y pide un aplauso para la pobre criatura.
Atrás queda la orgullosa raza , perseguida y casi exterminada a excepción de él. Los vieron como enemigos y ahora quieren salvarlo, al último que se consume en un triste zoológico.
– ¡Dejadme en paz! – Gritaban sus ojos sin que nadie escuchase. Era demasiado valioso como para oírle, como para dejarlo morir en libertad.
LaRataGris







