Dios provee y donde no llega con la palabra alcanza con el sistema. El estado es laico y ya no se que quiere decir con eso. Tal vez sea una palabra ambigua que depende de su contexto para poder ser totalmente entendida. Busco en un diccionario por si estoy equivocado y me descubro poseedor de una verdad que el gobierno parece desconocer.
Aún así intento no desconfiar completamente de mis gobernantes. Contacto con filólogos y entendidos varios para poder confirmar mi hallazgo. De entrada todos parecen estar de acuerdo con mi apreciación- Un país aconfesional debería prescindir de la religión, no financiarla, ni hacerle guiños cómplices.- La lengua nos da los argumentos que la realidad nos niega.
Preocupado redacto una pequeña carta con la que reparar la incongruencia. Firmo y la hago firmar por todos los profesionales que apoyan la propuesta y la enviamos a las editoriales del país, que en sus próximos diccionarios incluyan una definición diferente para laicismo, más real y sincera.
LaRataGris








bueno y que diferencia hay entre vivir en «democracia» y tener reyes!!??
Diferencia? aquí tenemos «democracia» y tenemos rey… así que no te puedo contestar por que en mi vida diaria es lo mismo… Eso sí, si me das a elegir entre tener «democracia» o tener reyes sin lugar a dudas te respondo que prefiero la anarkía…
jajajajajajaja