Prisiones de felicidad

A los presos felices se les ha olvidado caminar. Se sientan en el patio, en la celda, a la hora de comer y poquito a poco aprenden que es cansado levantarse y perseguir un sueño. Viven en un simulacro de vida donde les explican que es la realidad, como descubrirla y aceptarla, como ser uno más para poder salir y acomodarse en un sillón más grande y bonito.

Pensar empieza a ser una utopía irrealizable y les mascan conceptos para que no tengan opción a equivocar las respuestas. Les preguntan de tanto en tanto, esperando encontrar tópicos aburridos sobre la existencia, los motivos y alegrías de seguir. Les ayudan a construir jaulas de cristal, que la libertad no les espante con tanto camino abierto.

Pobres presos pequeños que disminuyen hasta desaparecer ahogados en la masa o se pudren en su tamaño por no saber mentir en el momento adecuado. Que gran sistema que siempre funciona para los que aceptan y los que no…

LaRataGris

2 Responses to Prisiones de felicidad

  1. Avatar de silvia silvia dice:

    No se si sabes lo bien ke se representa la vida en una cárcel, pero mejor aun representan la cárcel en la vida…

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