Es un síntoma de este síndrome el desorden y la apatía. El paciente se muestra disperso, con tendencia a la melancolía. Divaga sobre un tema, salta al del tipo que mató a su vecino. El que escondió trozos de cuerpo por diferentes partes de la ciudad con la esperanza de que todos participásemos de la gincana de encontrar piezas, reconstruir el puzzle. Aún no se ha encontrado la cabeza.
Salta de un lenguaje frío y técnico al más puto barriobajero. La autodiagnosis y automedicación por parte de estos lumbreras… Sabías que no son los leones los que cazan, lo hacen las hembras, hombre.
Azul indigo, suspiro.
-¿Es grave, doctor?-y me autorespondo que esté tranquilo – No es más que el síndrome de Orkano: un bucle donde en cada pasada se le añade un algo para no repetirse.
Es un síntoma de este síndrome el desorden y la apatía. El paciente se muestra disperso, con tendencia a la melancolía. Divaga sobre un tema, salta al del tipo que mató a su vecino. El que escondió trozos del cuerpo por diferentes partes de la ciudad con la esperanza de que todos participásemos de la gincana de encontrar piezas, reconstruir el puzzle. Aún no se ha encontrado la cabeza.
Salta de un lenguaje frío y técnico al más puto barriobajero. La autodiagnosis y automedicación por parte de estos lumbreras… Sabías que no son los leones los que cazan, lo hacen las hembras, hombre.
Azul indigo, suspiro.
-¿Es grave, doctor?-y me autorespondo que esté tranquilo – No es más que el síndrome de Orkano: un bucle donde en cada pasada se le añade un algo para no repetirse. En seguida se dará cuenta de que no va a ninguna parte. notas la fluidez del viento, el aroma de las flores. Aunque para alguien tampoco avezado puede parecer asintomático se pueden observar varios signos característicos.
Es un síntoma de este síndrome el desorden y la apatía. El paciente se muestra disperso, con tendencia a la melancolía. Divaga sobre un tema, salta al del tipo que mató a su vecino. El que escondió trozos del cuerpo por diferentes partes de la ciudad con la esperanza de que todos participásemos de la gincana de encontrar piezas, reconstruir el puzzle. Aún no se ha encontrado la cabeza.
Salta de un lenguaje frío y técnico al más puto barriobajero. La autodiagnosis y automedicación por parte de estos lumbreras… Sabías que no son los leones los que cazan, lo hacen las hembras, hombre.
Azul indigo, suspiro.
-¿Es grave, doctor?-y me autorespondo que esté tranquilo – No es más que el síndrome de Orkano: un bucle donde en cada pasada se le añade un algo para no repetirse. En seguida se dará cuenta de que no va a ninguna parte. notas la fluidez del viento, el aroma de las flores. Aunque para alguien tampoco avezado puede parecer asintomático se pueden observar varios signos característicos.No se si me entiende cuando digo que:
LaRataGris
Escrito por laratagris 






