El fin de las cosas. La tortura

20 julio 2026

Todo acabó hace diez años, el fin de las pesadillas. El fin del dolor de una forma brusca y tajante.

Triste aniversario como recuerdo de lo que sucedió; sus ojos clavados como puñales, los nudillos anegados de sangre. Me golpeó, me mató, me lloró y le perdonaron.

Décimo aniversario y sigo esperando paciente, contando cada dolor. Algún día caerás como yo caí y estaré esperándote para enseñarte el infierno.

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Crítico desarmado

6 julio 2026

No es posible el pensamiento crítico y, de serlo en algún ámbito, ha de mantenerse privado.

-Inactivo- te enseñan, es correcto-. Si no, tendrás que acatar las consecuencias; son negativas, tristes, dolorosas.

– Agacha la cabeza – agachas-. Rómpete -te rompes. No hay palabras duras contra quien te desarma.

Te pudres en silencio, la injusticia campa a sus anchas y te preguntas: “¿Si no grito para qué vivir?”. Y gritas en privado no sea que moleste.

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Siempre que grites un poquito más alto, por favor.


Problemas comunicativos

29 junio 2026

-Azul- dijo Azul marcando cada una de las sílabas: A-zul, casi como un grito desesperado.

-¿Rojo?-  Por quinta vez respondió, obviamente Rojo. 

-iNo!- se desespero azul – iRojo no! ¡Azul!

– ¿A…?- apuntando maneras – ¡Amarillo ! -, se imaginó triunfante – Amarillo, amarillo.

– Azul!- se enfadó.

– Amarillo-repitió Rojo sin que ninguno viese que era verde.

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el niño perfecto (3ª parte)

22 junio 2026

Jonathan

Jonathan se levanta, Jonathan se sienta; Jonathan se prepara una tortilla con harina de Garbanzos para cenar.

Jonathan baila, Jonathan se tira por el balcón sin saber volar.

– Agente, Jonathan.

– Comandante, Jonathan.

Los Jonathan se cuadran. Se saludan haciendo visera con la mano y el agente Jonathan sale del despacho.

Le han asignado el caso, el agente Jonathan investigara el aparente suicidio del ciudadano Jonatan.

La prensa cubre el caso, tapa las repercusiones para el presidente Jonathan pero este, al final, no puede con la presión.

-¿Señor, Jonathan? Jonathan de «la Gaceta milenaria» ¿Qué opinión tiene sobre el caso Jonathan?

Jonathan cierra los ojos, respira hondo y, cuando los vuelve a abrir, la sala continua llena de Jonathans, esperando su respuesta.

– Ha sido- traga saliva -. Ha sido un caso que ha conmocionado a toda nuestra comunidad. Jonathan no solo era un buen amigo. Él- respira-. Él era una parte importante de nuestra sociedad- aparta la mirada de los periodistas-. Se podría decir que no había nadie como él.

– Pero, señor, Jonathan…

– Discúlpenme – dice mientras se aleja-. No habrá más preguntas.

Jonathan se pierde por un pasillo mal iluminado mientras Jonathan se queda con la palabra en la boca.

Jonathan llega a su habitación. Jonathan se sienta, Jonathan se levanta, Jonathan encarga una tortilla para la cena.

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Segunda parte


Dios destructor

18 mayo 2026

La ficción permeó en la realidad, convirtiéndose en algo tan palpable como lo era el mundo físico. La mentira de boca en boca.

He oído. Me han dicho, incluso, he visto; sin asumir que todo era el gris humo de lo ilusorio.

Algunos recreaban pasajes enteros del libro. Los acercaban al pueblo que no dejaba de maravillarse con los hechos y la palabra.

¡Qué la gente del mundo entero sean creyentes! ¡Nada ha de estar prohibido para alcanzar el éxtasis! ¡La felicidad!

cree o si no…

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Personaje genérico uno

11 mayo 2026

Personaje genérico uno. Podría ser dos, podría ser tres; escoge un número y lo será con su sonrisa boba y conversaciones a ningún lugar.

Adscrito a las modas, a todas. Con cualquier ideología que no le exija demasiado, capaz de todo, bueno para nada.

Sin personalidad, sin habilidades, sin historia; dispuesto sin preparación, con un sombrerito y zapatos a juego que lo hacen único.

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La elección del ciego

4 mayo 2026

Abrir y cerrar los ojos. Un segundo, un acto instintivo que repites una y otra vez: abres, cierras, abres, cierras…

Un día decidiste alargarlo: cierras uno, dos, abres; respiras y un poco más: cierras, uno, dos, tres, cuatro; tomas aire, abres.

Cierras media hora primero, una después, dos, tres y, finalmente, un día entero sin ver nada. Respiras, ecuchas, sientes y pasan dos días, una semana ciego,  paladeando la vida. Aprendes a comportarte en todos los sitios nuevos. Abres, cierras y no regresas.

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La ciudad amiga

20 abril 2026

Hace tiempo sintió que la ciudad era su amiga.

Cuando Hombre-Lobo paseaba sin rumbo siempre llevaba una botella de agua porque la ciudad enemiga había cerrado sus fuentes. 

Vigilaba para no tropezar; con el rostro escondido para no ser confundido con amigo o antagonista.

Durante su camino gruñia demasiado, aceleraba el paso y si podía no detenerse no se detenía.

No siempre llegaba donde quería, no le gustaba ir donde tocaba, hacía acto de presencia y regresaba derrotado por el camino de las obligaciones. 

Ya nada le parecía divertido, ya  no le aullaba a la luna.

Caminaba para recuperarse incluso aunque fuese demasiado tarde.

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Escondido en miel

13 abril 2026

Vivía tras la seda de unas cortinas de miel. Dormitando mientras sus lacayos paseaban frente a su ilustrísima majestad; en un desfile complaciente, reverencial, inhumano.

De tanto en tanto abría los ojos, se maravillaba de sus inferiores. Pensaba: que despreciables y sintéticos parecen.

– Acércate- ordenaba-. Encended, jugad la luz del gran sol-. Se mostraba caprichoso-. Reid, llorad. Fingid hasta que todo sea cierto.

Y el pueblo debía ser complaciente, no rebelarse, no pensar o el rey se levantaría de detrás de su cortina de miel.

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El privilegio de las hadas

6 abril 2026

Gran inauguración, el cartel no añadía nada más. Bajo su sombra una puerta estrecha y oscura. El portero, de aspecto dudoso, saludaba a los escasos visitantes.

-Quizá esta noche lleguen más criaturas- dijo la araña -. La nocturnidad siempre invita a recorrer las calles silenciosas.

-Cállate- le gritó el hombre -. A nadie le importa el privilegio de las hadas. Su fulgor se apagará sin más.

-Y, cuando ya no quemen al paladar, nos las comeremos- se relamió saboreando su carne tierna entre los quelíceros.

Esperaron por tres noches hasta ver como dentro caían sin que nadie viniese a salvarlas. Esperaron por cuatro días más y al final de la semana se sintieron seguros de poder hacer con las hadas lo que quisieran.

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