Amor sintético

14 septiembre 2021

-¿Andrea?- llamó con su voz ruda y penetrante-¿Andrea?- la modulo a una caricia de palabras dulces como el almíbar.

Así, durante cinco minutos. El amor sintético de Andrea lamió el cuerpo sin vida, desnudo contra el suelo, sin reacción.

-¿Andrea?- hizo un último intento antes de iniciar el protocolo de rescate. Un pequeño clic y sus pensamientos volaron hasta la mente colmena.

-¿Policía?

-Código seis. Se precisa ambulancia y agente

Acto seguido cifró algunas imágenes para que los nanobots llegasen con un mapa claro de la habitación.

Inmediatamente después activo las sinapsis del dolor y comenzó a llorar lágrimas artificiales sobre el cuerpo frio.

Cuando llegaron poco quedaba para los reanimadores. Trabajaron con alguna función básica, que a duras penas resistía, mientras sustituían carne por réplicas de cristal y cerámica. Como una autómata primero, comenzó a respirar de forma rítmica, moviendo su cuerpo de forma seca.

Su compañero hidráulico abrazo el cuerpo sintético que le devolvió el abrazo.

-Ya nada nos separa- susurró el autóma-ya no nos separa tu frágil carne de humana.

LaRataGris.


Ya no hay cajeros

7 septiembre 2021

Ya no hay cajeros automáticos. Los bancos han ido desmantelándolos hasta que sacar tu dinero se ha vuelto imposible. Ahora la economía sólo es un blip informático, tu resguardo una tarjeta de PVC, personalizada con cualquier foto especial, descargada de la web profunda.

Vas con ella a todas partes; es tu seña de identidad, grabas tu huella digital, tu cara pixelada es la contraseña para que todas las fabricas sepan que construir y anunciarte.

Sin modo oculto, compras pequeños pecados, todo regresa. Uno y mil banners para que sigas comprando, compra: ¡Mueve el dinero! Muevelo aunque sea de forma virtual, ¡Gósalo, papito!.

Aunque quede alguno… ya no quedan cajeros: Los obreros no tienen de donde sacar, ni los sin techo tienen donde pasar la noche, ni a los revolucionarios les quedan símbolos capitalistas que destrozar durante las revueltas.

No hay cajeros y sin embargo estamos atrapados, como si existieran o como si no quisiésemos escapar.

LaRataGris


El gran final del mago

31 agosto 2021

Esparcidas por el suelo, salpicadas con cerebro, las cartas del mago. No dibujaban la solución a ningún truco, habían saltado de mil pliegues de la ropa; de forma incontrolada, al recibir el disparo. Se distribuyeron de forma aleatoria mientras el mago caía redondo, fulminado.

El cuerpo convulsionaba mientras la sangre huía despavorida. Ante los últimos estertores el tramoyista bajo el telón para darse cuenta que partía el cuerpo por la mitad, dejando unicamente invisibles las piernas y parte del tronco.

-¿Hay algún medico en la sala?- Comenzó a gritar su chica florero, pensando quizá más en un médico forense más que en un matasanos. De está no sale, pensó complacida mientras los espectadores se atropellaban asustados, intentado escapar de un terror invisible.

Llevaba demasiado tiempo a las ordenas de aquel baboso y no conseguía cogerle cariño .

-Por favor-, volvió a repetir más como coartada que como preocupación- ¿algún medico en la sala? ¿un medico?¿alguien?

El mago alejo la precognición que le anunciaba el futuro cercano. Había aprendido lo inevitable a fuerza de repetir sus visiones con exactitud milimétrica.

Con resignación reviso el tambor cargado con una única bala y saludo al público.

-El destino- declamó para la gente entregada- nada nos permite eludir el destino y, aún así me enfrento a el, para su entretenimiento, aún sabiendo que una bala lleva mi nombre. ¿Podré adelantarme y tomar otro rumbo? ¿cómo saber si ese cambio está también predestinado?

Con grandes dotes teatrales sacó y mostró la bala, la volvió a meter en el tambor y le pidió a un cualquiera que lo hiciera girar a su antojo. Su partenaire lo señala con ambas manos mientras el muerde el cañón y un redoble anuncia lo inevitable.

-¿Que tendría que hacer para evitar lo que ya está escrito?- Intentó que fuera entendible, con el sabor a metal empujando el paladar. Fue entonces cuando apretó el gatillo y: esparcidas por el suelo, las cartas del mago.

LaRataGris


Errores

24 agosto 2021

Su cuerpo había quedado como un recuerdo de los errores cometidos, de las segundas oportunidades que no son más que trampas.

-Ya no puedo ser quien yo quiero. Fue una apuesta de todo o nada y los errores se pagan.

“Unicamente te aclaman si vences a la Gorgona. Si no solo eres un olvido en forma de estatua que ya nadie mira”.

Intenta no dormirse mientras, por una vez en la vida, cree girar el pesado volante en la dirección correcta.

-¿Jane?- la busca de reojo, atada en el asiento de atrás.- Me pesan los papados, se me caen los brazos-. No encuentra la complicidad deseada. Sigue con los ojos apretados, siendo una parte inútil del coche- ¿Jane?

Sin respuesta, ni un gesto, está solo.

Enciende la radio para escuchar el ruido blanco y penetrante. No quiere parar, no ahora, otros errores le esperan en el horizonte.

– ¿Te gusta está canción, dulce Jane?- Es el hombre amable. Siempre saludando, siempre con la pose correcta. – Yo te enseñare a escucharla, a respetarme.

LaRataGris


Volver a morir

16 agosto 2021

Como si me hubiesen pegado una paliza, los ojos hinchados, el cuerpo entumecido.

Hay una tos seca al fondo y yo ya no me encuentro tan mal- Estoy muy contento de que halláis podido Venir- Me miran como si uno no pudiese hablar una vez muerto- pero no os asustéis- les pido.

A estas alturas ya tendría que haber muerto siete veces y solo lo he hecho una.

El cadáver sonríe a todos sus invitados. A su manera les pide que no lloren y, en cierta manera, lo consigue. La gente empieza a hablar de lo vivo que parece, como si aun le vieran reír. Luego pasan a las batallitas, antiguas andanzas con el muerto y se ponen al día después de tanto sin verse.

-Gracias por venir- se despide el difunto- muchas gracias por venir. Nos vemos en el próximo entierro, mejor uno de los vuestros que el mio ya esta vivido.

LaRataGris


Click clack

10 agosto 2021

La maquinaria dijo: Clack Bum, mientras se alineaban sus engranajes. Giraban y las piezas se quejaban con un agudo chirrido.

Los operarios se movían mecánicos, engrasaban los pistones, pulsaban el botón rojo: Secundario uno: secuencia B, dos: luz indicadora.

Paseaba el encargado, balanceando su cuerpo sudado y gordo.

-Haced piezas-. Gritababa con las manos en horcajadas- Más piezas-. No dejaba de repetir para que se cumpliera el planning. Las previsiones tenían que ser ajustadas, satisfactorias.

Los humanos guardaban silencio; presionando el metal mientras constantes microsueños les mantienen despiertos. Tenían recurrentes pesadillas con la plancha, la mano y plastilina roja por sangre.

Silbaba un aviso, un turno almuerza mientras la mitad de la plantilla se desdoblaba para mantener el ritmo. Un cuarto de hora y un pitido más agudo los intercambiaba para que los prensas nunca descuidasen su: Pataplock, pataploch, como el tambor de una galera. Rítmica y rutinaria producción, que ningún esclavo descansase más allá de lo necesario.

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Modernos salvajes

3 agosto 2021

Nadie sabía cuando iban a aparecer, dónde o por qué. ¿Quienes eran esos salvajes que llegaban arrasándolo todo?

Venían con la cara cubierta y el ruido de los motores marcando el ritmo de sus pasos. Sonaba su himno, con olor a gasolina, y la gente abandonaba las calles. Buscaban cualquier refugio de aquellos vándalos y se escondían a temblar de miedo. Solo se atrevían a salir si escuchaban aullar las sirenas, no inmediatamente; llegaba la ley y el orden. Media hora, una y un silencio les indicaban que todo había terminado.

No fue así aquella vez, las alarmas se alargaron más de lo deseable y en el silencio el caos seguía allí.

La horda continuaba en su orgía de destrucción. Las primeras cabezas rodaron como balones. La gente corría asustada porque el nuevo orden era el mismo pero con distintos guardas y los nuevo aún no querían aparentar.

LaRataGris.


Más humano, demasiado

27 julio 2021

-La guerra olía a pólvora y sangre seca, como fuego lamiendo la tierra. Carne fresca orando a gritos; desprendía el aroma agrio del llanto desesperado y la destrucción, un monstruo horrible al que se hacía necesario domesticar. Necesitábamos humanizar el horror.

Se crearon las batallas inodoras. Decididas en fríos despachos a golpe de teléfono. Contabilizar a los invisibles, convertirlos en víctimas silenciosas, eliminarlos de forma discreta.

-En el tercer mundo-, recalcó el consejero delegado para asuntos directos-, allí que se empeñan en las barbaries de siempre.

El primer mundo era más sutil y elegante.

Mataron en cada conflicto, de forma discreta, sin mancharse las manos. Dejaron que el hambre hiciera su trabajo, que la inanición se llevase las sobras-contribuye o desaparece.

Saca tu pistola-tarjeta, apunta, fuego para que todo sea más humano.

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Ketchup y literatura

20 julio 2021

-Llevaba en el bolsillo de la chaqueta un libro electrónico lleno de tomate y otras salsas culinarias.

-Un momento- lo detuvo Noelia- ¿Quieres decir que se le había manchado el ebook mientras comía o, por el contrario, es una metáfora porque había descargado un montón de libros de recetas?

-Nada de eso-contesto el cuenta cuentos -Lo que quiero decir es que entre la tapa y el libro electrónico llevaba varios sobrecitos de ketchup, mayonesa,mostaza,… por si quería aliñarse. A veces entraba en un baño público y se echaba agua y salsa barbacoa por el pelo, un poco de miel y limón.

-¿Por qué?- pregunto perpleja-, eso no tiene sentido.

-No- le dio la razón -. Tiene el mismo sentido que tener la cultura a tu alcance y decidir ser un patán.

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Caminante celeste

6 julio 2021

Descendió dejando que sus pies se deslizasen sobre el viento. Bajando una escalera imaginaria hasta detenerse sobre los escombros de un viejo edificio.

Nadie miraba, la gente ya no hacia caso de los caminantes del cielo. No eran muchos pero si los suficientes como para que hubiesen dejado de ser una atracción de feria.

-¿Caminante?- Los niños eran los únicos que seguían maravillándose de su habilidad- ¿Caminante?

Floto suavemente hasta la altura del crio, mirándole a los ojos como única respuesta. La mirada serena de un rostro impenetrable.

-Yo también quiero caminar como vosotros

El hombre le sonrío mientras acariciaba su pelo revuelto.

-Si es lo que quieres podrás volar, deséalo con todas tus fuerzas y lo conseguirás.

Luego se marcho como si le hubiese perdonado la vida a una hormiga.

El niño creció tanto como su deseo por volar. Su sueño era tan puro y, sin embargo, no conseguía despegarse del suelo por más que rezaba.

-¿Acaso no lo quiero con la fuerza necesaria?

Se enfadaba consigo mismo sin darse cuenta que el ansia unicamente le serviría para querer aprender. Tenía que ser su motivación pero, el vuelo, no llegaría solo.

LaRataGris