Tontín en el Tibet

24 mayo 2022

Jenni miró los carteles emocionada, por fin empezaba la gira de presentación de su, viejo, nuevo álbum. Tras un año de reclusión; lápiz, tinta china, planchas de color y una tipografía sencilla pero efectiva: Tontín en el Tibet estaba listo para deslumbrar.

Diversas librerías la habían invitado a dar charlas, firmar ejemplares y hacerse fotos con los fans de Ergue.

Tras el fracaso de sus proyectos más personales había decidido ser autora tributo. Disfrazada con corbata y camisa, el pelo ondulado hacia la derecha, fumando la misma pipa que él, mientras dibujaba de forma clara y sencilla. Repetía una y otra vez los mismos álbumes, apenas cambiando algún nombre que, impidiese a los representantes legales de la obra del muerto, no se enfadasen. Solo Totín continuaba manteniendo su icónico nombre y su polo azul cielo y su perrito faldero y su amigo refunfuñón… algo que permitiese a los Tontinólogos ser felices en las interminables horas de firmas y llenase la nevera de la autora.

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Vivir al límite

20 mayo 2022

El éxito


A destiempo

17 mayo 2022

Llegó años cincuenta: el traje desordenado de noche y los colores equivocados. Apareció un siglo tarde; con el aliento apestando a cementerio, con el ego intacto de ceguera. Sordo a lo que no era su propia respiración entrecortada.

-¿iPor qué!?- gruñó exigiendo veneración- ¿ipor qué habéis cambiado sin mi permiso!?- Gritó desde otra época mientras, el ruido, seguía sonando demasiado actual.

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Hambre en venta

13 mayo 2022

u.o


El festival de las mil preguntas.

10 mayo 2022

En el libro ya había más de mil preguntas, muy pocas respuestas. Cada año, por el festival, desde hacía más de un siglo, se añadían al menos siete cuestiones a las ya existentes, normalmente mas. Una por cada monje custodio que, posiblemente, se había pasado los últimos trescientos sesenta y cinco días pensando cual sería su aportación al libro de los enigmas.

Cada habitante, cada viajero que se encontrase en la ciudad de Penyagó, tenía la oportunidad de presentar alguna duda que creyese digna de ser incluida. Estas eran valorados por los monjes que, en el plazo de un mes, presentaban las que serían finalmente incluidas en sus páginas .

El festival atraía a mucha gente que venía para escuchar la lectura de las dudas .

El monje lector, cargo que rotaba cada año, escogía las más relevantes y las lanzaba al pueblo, para que aquel año, cualquiera, pudiese buscar una solución.

Así, la religión de las mil preguntas, no daban respuestas fáciles a miedos ancestrales. Más como una ciencia, ofrecía caminos de pensamiento que cualquiera podía aceptar o rechazar, acercarse al libro, leer dudas ofrecer las suyas a quien las quisiera resolver. Los enigmas solucionados, cada vez más complicados, eran celebrados y a la vez cuestionados. No debían haber verdades absolutas en el festival de las mil preguntas.

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Ceguera cultural

6 mayo 2022

El éxito



Supermama

1 mayo 2022

Al levantarse


Amigo obrero

29 abril 2022

El éxito


Viejos amigos

26 abril 2022

Entró cerrando los ojos, dejando que fuera el tiempo quien le describiese cada rincón del bar. El aceite requemado, la conversación de los borrachos habituales y el aire como una presencia física. Un parroquiano lo aparta de un empujón y sus pies se despegan con dificultad del suelo.

Abre los ojos para intentar no volver a tropezar, el espeso humo y la escasa luz no ayudan.

-Una cerveza, botellín, que no tengas que limpiar un vaso.

Mama Gladys escupe sobre la barra y mezcla grasa recubierta de polvo con el gapo y la vida de la balleta.

-Nadie, en su sano juicio, entraría aquí por su propio pie ni después esperaría salir sin perder algo por el el camino. Tómatela deprisa y no molestes a mis parroquianos. Este consejo es gratis, por los viejos tiempos .

-Claro, Mama Gladys.

– Ya no perteneces aquí, no la cagues- Y vuelve a escupir, está vez a sus pies, antes de marcharse.

Una mesa demasiado animada llama su atención y, de los cuatro que la ocupan, el más joven se da cuenta.

-¿Vas a dejar de mirar, payaso?- le dice mientras se acerca con pocas ganas de hacer amigos.

-Me parecéis un grupo simpático.

-No somos alegres muchachos ¿Qué coño quieres?

-Lo que no busco son problemas.

-Lugar equivocado, Mandril -y los ojos serenos de uno se encuentran con los inyectados en odio del otro.

-Entonces será mejor que me acabe la cerveza y me vaya.

-¿Qué pasa, Rou?- una voz ronca y directa surge desde la mesa.

-Nada, Matt, un imbécil que ya se va.

-Sabes, Rou- le dice Matt -Solo he conocido a un tipo con tan mal gusto para las camisas. Un viejo amigo al que juré matar si volvía a verlo.

Marv se mira los dibujos Hawaianos.

-¿Entonces lo mato, Jefe?

-No creo, me debo haber Confundido ¿Verdad, Marv?

-Claro, Viejo amigo.

-Eso pensaba.

Marv suspira, nada lógico lo ata a esté lugar Se levanta para deshacer el camino hasta la puerta cuando Matt le hace un gesto.

-Marv, No necesitabas esa advertencia para saber que no eres bienvenido. La tienes solo porque soy mejor que tú. No volveré a avisarte.

-¿El cementerio es neutro?

-Solo hasta que la entierren.

-Solo hasta que la entierren -y se marcha sin mirar atrás, como hizo hace trece años.

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