La ciudad en llamas

18 febrero 2025

La ciudad se había despertado como un caballo desbocado, siempre moviéndose, siempre destrozando. No había quien la domase, no había forma de razonar.

Jesabel se sentó a ver como todo caía.

-¿ No vas a hacer nada?- preguntó Rosa

– No, ya no puedo hacer nada- Dijo Jesabel. Se Había dedicado toda su vida a poner parches que no iban a ninguna sitio. Mientras, los demás, seguían gritando: ¡Caos y destrucción!

Estaba cansada.

-¿Vas a formar parte de la caída?

– No, pero no tengo fuerzas para lo contrario.

La ciudad en llamas sonrió y pensó: Quizá luego me puedas reconstruirme.

LaRataGris