Recogió la mesa deprisa porque quería descansar. Le quitó la mierda a los gatos, puso una lavadora, planchó y dobló ropa; pensó: ¿Mañana que podríamos comer? Y decidió, cocinó, guardó y explicó: Judías verdes salteadas. Se oyó un no: No me gusta, no quiero, hazme otra cosa.
Volvió a pensar, volvió a decidir, volvió a cocinar, volvió a guardar y explicó a cada cual cada uno del plato que le tocaba: Judías, arroz, macarrones. Señalandose, señalando al niño, señalando al marido.
Luego vio algo en el suelo que nadie ni había tirado ni, por supuesto, recogido. Tiró del hilo hasta que hubo barrido toda la casa, ordenó una estantería y, finalmente, se sentó con su familia que esperaba, hace al menos una hora, para ir a dormir.
LaRataGris
Escrito por laratagris 






