El mejor traje

7 junio 2022

Aquella mañana se limpió la sangre de la cara y, cogiendo su mejor traje; un chándal que parecía hecho con papel de charol rojo, zapatos de tacón lila, y una diadema llena de flores; salió dispuesta a comerse el mundo.

Pisaba decidida las calles, saludaba a sus vecinos y sonreía. A algunos los conocía del trabajo: venían a pegarle amparados en el secreto profesional .

Por veinte euros podían marcarle el cuerpo, tatuado de cardenales que cada vez costaba más que se fueran, luego no tenían por que decirles nada a sus mujeres e hijos.

Contentos del servicio siempre dejaban una buena valoración en las redes, cinco estrellas y algún comentario positivo. Pegarle era un acto de caballerosidad, una ONG para no hacerla sentir como una mendiga, ella se ganaba su salario. El mundo no podía ser más perfecto para todos, con sólo fingir aceptaban sus propias mentiras y ella podía pasear con su mejor traje.

LaRataGris


Vivir al límite

20 mayo 2022

El éxito



El turista

19 abril 2022

Las calles comunes estaban llenas de vacío y dolor. Marv caminaba como un turista que ya ha estado allí. Conoce los lugares emblemáticos: donde se pilla, el precio de cada amigo y el callejón de los deseos.

Ni siquiera son zombis, sus habitantes no caminan, no reaccionan. Algunos solo se quedan de pie, sacudidos por el viento. Respiran Como un guiño a la vida, una mentira que poco más parecen poder mantener.

Los pocos que consiguen salir de su letargo es para pedir unas monedas o un sitio donde caer muerto.

Uno se le acerca siendo solo piel y huesos. -¿Unas moneditas? -pide con voz de goma y mirada perdida. A pesar del aspecto lo reconoce aunque para él, Marv, es solo un extraño que le puede dar un respiro.

-No traigo demasiado -vacía el monedero sabiendo que, si no se lo gasta de golpe, tendrá para tres días de paz. Con suerte no morirá con la primera dosis.

-Gracias, tio.

-De nada, Kevin.

No hay charla ni moral, el también ha estado en esa muerte y sabe que las palabras no salvan náufragos.

LaRataGris


Agradecido

25 marzo 2022

Quebrar


¡Sí!

22 marzo 2022

-¡Sí!

-iSí!- gritan los psicópatas-. ¡Adelante!

Siempre en positivo y quieren que tú también sí. Un sí proactivo, un sí feliz por cualquier cosa o mierda que se disponga.

-¿¡Quieres!?

-iSí!-como yonkis ante su dosis. Con el brillo de sus ojos llorando fanatismo.

Sin conocer las consecuencias, sin pensar -¡Sí, si, sí!

-Te abrirás a un nuevo mundo. Conocerás, aprenderás. Participa.

Es cierto que nunca has querido esas mejoras, que tú prefieres otra vida pero… así has de ser, estar a muerte con lo que te pidan. ¡Sí! Grita una vez más.

Así te educan desde pequeño. Prueba, lo nuestro, aprende, lo nuestro, sigue la senda; claro esta, la nuestra. No reflexiones y Lanzate al abismo con un optimismo desmesurado.

-¡Sí!

LaRataGris


Castillo de soledad

1 febrero 2022

Nadie más conocía aquel rincón de silencio y tranquilidad, era su lugar y necesitaba que lo siguiera siendo por siempre jamas. Por eso construyó una puerta cerrada, tiró la llave, y un muro inexpugnable.

Se quedó del lado de fuera, apoyado contra la madera. Advirtiendo a cualquiera que quisiese entrar que ese era su reino, único y exclusivo para él. Lo defendería con su vida si fuese necesario.

-Nadie- le dijo al viento-, absolutamente nadie pisara sus cálidas calles, ni respirara sus flores.

¿Cómo iban a pisar lo que desconocían? Pero es que ni su guardián podría; veinticuatro horas de vigilancia cada día y la sospecha de que hasta los pájaros querían robarle su sitio. Jamás podría ser ni tan siquiera turista de la belleza que el mismo había marchitado.

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Araña domingo

30 noviembre 2021

Hoy es domingo en el centro comercial, deberían dormir las tiendas. Las arañas salen tranquilas de paseo; se asoman cucarachas en el almacén.

-Hoy no vienen los humanos- gritan las ratas-. Hoy esto es para nosotras.

Y corretean; orinando y cagando en cada esquina. Solo prohibida la zona de restaurantes, el ocio y algunos lavabos seleccionados.

No entienden de rebajas, de festivos especiales; normativas para que no pare la rueda: sin descanso, sin familia, sin amigos, sin casa.

“Gran apertura” se lee en todas las entradas, en carteles enganchados a farolas, se dice en varias cuñas de radio pero nadie avisa a los insectos no humanos.

Cuando aparecen los primeros trabajadores ven bailar felices a las pelusas del polvo, artrópodos paseando, insectos comunes recitando tantos cuentos como granos de arena hay en el mundo. Asqueados ante el espectáculo que les es negado deciden limpiar, chafar, destruir como si no fuera domingo. Que todo este perfecto para los compradores.

Mientras tanto, en otro universo, los empresarios, desde sus casas no quieren a las familias de sus empleados, no sueñan con amigos o un hogar ajeno; no les gusta que las arañas paseen sin bolsas de la compra o gastar su dinero.

LaRataGris


Vidas apagadas

26 noviembre 2021

Picotea un poco.


La tranquilidad del miedo

22 octubre 2021

Quebrar