Mala vida

16 agosto 2022

Al amanecer del tercer día, destrozado por la mala vida, se arrastró hasta la luz del sol. Los primeros rayos le hirieron de muerte y, aún así, decidió continuar. Se le había acabado el combustible y necesitaba más si no quería que su cuerpo colapsara. Paraba a cualquier desconocido para pedirle paliativos pero siempre rehuían un cadáver que ya olía demasiado a muerto.

– Tendrías que pedir una ayuda distinta – le dijo un cruzado de la bondad justo antes de dejarlo tirado, como todos.

Poco a poco su cuerpo fue asumiendo su condición inerte y se tumbó para que alguien pudiese recogerlo ya en descomposición. En el frio cementerio le esperaba una tumba helada, una fosa común para almas desahuciadas, como bien había dicho el cruzado, eso es lo que tenía que pedir ahora.

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Dos minutos

19 julio 2022

Hoy el metro ha llegado tarde y he tenido unos minutos para estar a solas conmigo, para mirar el reloj y preguntarme si llegaría a tiempo o tendría que avisar del retraso.

He repasado mi lista de tareas diarias: ¿Qué se me quedo ayer en el tintero? ¿Qué tengo siempre por hacer?

De repente anuncian la salida. Solo han sido dos minutos y las piezas de mi vida han caído, una tras otra, hasta no quedar ninguna en pie. Solo dos minutos y he tenido que correr, reaclimatarme, asumir el estrés de la impuntualidad. Dos miserables minutos que ojala no hubieran pasado. Mi vida en la estación, la tranquilidad de nunca llegar.

Dos minutos, que maravilla tener esos ciento veinte segundos para mi.

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Cambios

5 julio 2022

No sé a qué edad sentó la cabeza. Cuando aceptó que el mundo era un lugar horrible en el que, si quería comer, tenía que prostituirse.

-La vida es así- se dijo con una enorme sonrisa ocultando su tristeza.- La vida, claro, la prostitución, por supuesto.

Quiero pensar que no fue una justificación, que lucho contra esa mierda.

Al final las contradicciones son los dolores que obligan, no las mil concesiones que te cambian.

Quiero creer que sigue siendo un imbécil inmaduro, que continua con ganas de cambiar el mundo.

No se resigna a un planeta podrido: borra la sonrisa en cuanto nadie mira, llena la tierra de trampas para gente demasiado domesticada.

-Hago lo que tengo que hacer- se dice- y, algún día, moriré pensando que aún necesito esa estúpida rebeldía que me impide ser útil para la sociedad, que me impide madurar.

No se a que edad sentó la cabeza pero me gusta pensar que ese día no ha llegado y con suerte no llegara.

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El mejor traje

7 junio 2022

Aquella mañana se limpió la sangre de la cara y, cogiendo su mejor traje; un chándal que parecía hecho con papel de charol rojo, zapatos de tacón lila, y una diadema llena de flores; salió dispuesta a comerse el mundo.

Pisaba decidida las calles, saludaba a sus vecinos y sonreía. A algunos los conocía del trabajo: venían a pegarle amparados en el secreto profesional .

Por veinte euros podían marcarle el cuerpo, tatuado de cardenales que cada vez costaba más que se fueran, luego no tenían por que decirles nada a sus mujeres e hijos.

Contentos del servicio siempre dejaban una buena valoración en las redes, cinco estrellas y algún comentario positivo. Pegarle era un acto de caballerosidad, una ONG para no hacerla sentir como una mendiga, ella se ganaba su salario. El mundo no podía ser más perfecto para todos, con sólo fingir aceptaban sus propias mentiras y ella podía pasear con su mejor traje.

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Vivir al límite

20 mayo 2022

El éxito



El turista

19 abril 2022

Las calles comunes estaban llenas de vacío y dolor. Marv caminaba como un turista que ya ha estado allí. Conoce los lugares emblemáticos: donde se pilla, el precio de cada amigo y el callejón de los deseos.

Ni siquiera son zombis, sus habitantes no caminan, no reaccionan. Algunos solo se quedan de pie, sacudidos por el viento. Respiran Como un guiño a la vida, una mentira que poco más parecen poder mantener.

Los pocos que consiguen salir de su letargo es para pedir unas monedas o un sitio donde caer muerto.

Uno se le acerca siendo solo piel y huesos. -¿Unas moneditas? -pide con voz de goma y mirada perdida. A pesar del aspecto lo reconoce aunque para él, Marv, es solo un extraño que le puede dar un respiro.

-No traigo demasiado -vacía el monedero sabiendo que, si no se lo gasta de golpe, tendrá para tres días de paz. Con suerte no morirá con la primera dosis.

-Gracias, tio.

-De nada, Kevin.

No hay charla ni moral, el también ha estado en esa muerte y sabe que las palabras no salvan náufragos.

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Agradecido

25 marzo 2022

Quebrar


¡Sí!

22 marzo 2022

-¡Sí!

-iSí!- gritan los psicópatas-. ¡Adelante!

Siempre en positivo y quieren que tú también sí. Un sí proactivo, un sí feliz por cualquier cosa o mierda que se disponga.

-¿¡Quieres!?

-iSí!-como yonkis ante su dosis. Con el brillo de sus ojos llorando fanatismo.

Sin conocer las consecuencias, sin pensar -¡Sí, si, sí!

-Te abrirás a un nuevo mundo. Conocerás, aprenderás. Participa.

Es cierto que nunca has querido esas mejoras, que tú prefieres otra vida pero… así has de ser, estar a muerte con lo que te pidan. ¡Sí! Grita una vez más.

Así te educan desde pequeño. Prueba, lo nuestro, aprende, lo nuestro, sigue la senda; claro esta, la nuestra. No reflexiones y Lanzate al abismo con un optimismo desmesurado.

-¡Sí!

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Castillo de soledad

1 febrero 2022

Nadie más conocía aquel rincón de silencio y tranquilidad, era su lugar y necesitaba que lo siguiera siendo por siempre jamas. Por eso construyó una puerta cerrada, tiró la llave, y un muro inexpugnable.

Se quedó del lado de fuera, apoyado contra la madera. Advirtiendo a cualquiera que quisiese entrar que ese era su reino, único y exclusivo para él. Lo defendería con su vida si fuese necesario.

-Nadie- le dijo al viento-, absolutamente nadie pisara sus cálidas calles, ni respirara sus flores.

¿Cómo iban a pisar lo que desconocían? Pero es que ni su guardián podría; veinticuatro horas de vigilancia cada día y la sospecha de que hasta los pájaros querían robarle su sitio. Jamás podría ser ni tan siquiera turista de la belleza que el mismo había marchitado.

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