Hombres del yo

11 abril 2016

Los hombres pequeños se ven enormes sobre sus grandes pedestales. Se agitan en especulaciones imposibles- ¡Yo!- no importa el resto. Él es valor seguro y tiene que aparentar la fuerza, la determinación.

-Yo- dice el otro con la misma finalidad.

Hay un tercero, más pequeñito, que expresa los mismas ideas: Yo, mientras se señala el pecho con fuertes golpes de sus puños para mostrar su poder.

Son eternos enemigos que jamas se alejaran de lo anteriormente dicho a menos que lo nuevo sea yo, yo y tres veces yo. Si lo repiten esa tercera vez frente al espejo quizá puedan llegar a un acuerdo por el bien del súper yo.

Disfrácelo de estabilidad, de sentido del deber, de sentido Común o de lo que usted quiera, el resultado es que el mundo es el mismo pero sin máscaras o con ellas o vete a saber que…pues son políticos y de estos, ni de los otros, no te puedes fiar.

LaRataGris

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El aprendiz de mago

24 septiembre 2012

Gato tejió los entresijos del espacio. Moldeó los átomos con sus manos desnudas y suspiro exhausto.

-Un conjuro impresionante.- Su profesor le palmeo en la espalda y se marcho sin decir nada más.

-Estoy aprobado,- se desinflo en una risa nerviosa- ya soy un mago.- Notó como la tensión se apoderaba de el. Su pose impasible se derrumbaba después de años enteros preparándose para la prueba final.- soy un mago- susurro antes de dormirse en aquel mismo suelo. El alumno más brillante ya no tenía que seguir siéndolo, podía dejar de aprender y empezar a venderse.

En el sueño se vio a si mismo lanzándose un hechizo del olvido, borrando todos los conocimientos adquiridos para ser un buen prestidigitador de feria. Necesitaba aparentar trucos ruidosos para el mercado del espectáculo y la fruslería, no necesitaba cargarse con realidad si quería ser contratado. Los hechiceros eran demasiado caros para un instante de ilusiones.

LaRataGris