Lena Astroquímica

5 octubre 2021

La diferencia entre la Lena deportiva y la Lena intelectual es sustancial. La una lleva ropa cómoda y pisa con seguridad; la contraría sonríe discreta, escondida tras las páginas de un buen libro.

Pelo suelto o recogido en un moño, cola de caballo o perfectamente despeinado de una forma premeditada, estudiada hasta la más mínima punta: otra Lena, la Lena princesa.

Ella habla del partido, ella del baile de electrones modificando el átomo. Te da, la Lena cocinera, el truco para que las patatas queden perfectas, crujientes y sabrosas.

se deja la vida entrenando, se deja la espalda y los ojos en una biblioteca. Duerme y sueña la Lena soñadora.

Hay tantas Lenas, tantas habitantes de la misma piel. Un cuerpo y complementos intercambiables para distintas actividades

-Elige- le piden.

El trabajo impide diversidad.

-Elige.

La gente quiere leerla de una sola pasada.

Es entonces cuando sale la Lena del vicio, la cocinera, bailarina, pintora y un largo etcétera.

Lena poliédrica, inclasificable.

Solo repudia a esa Lena trabajadora, la que solo sirve para una única cosa, encerrada y catalogada.

Por eso siempre elige Lena, su luz, su libertad.

LaRataGris


Vacaciones del robot

13 agosto 2021

Quebrar


Click clack

10 agosto 2021

La maquinaria dijo: Clack Bum, mientras se alineaban sus engranajes. Giraban y las piezas se quejaban con un agudo chirrido.

Los operarios se movían mecánicos, engrasaban los pistones, pulsaban el botón rojo: Secundario uno: secuencia B, dos: luz indicadora.

Paseaba el encargado, balanceando su cuerpo sudado y gordo.

-Haced piezas-. Gritababa con las manos en horcajadas- Más piezas-. No dejaba de repetir para que se cumpliera el planning. Las previsiones tenían que ser ajustadas, satisfactorias.

Los humanos guardaban silencio; presionando el metal mientras constantes microsueños les mantienen despiertos. Tenían recurrentes pesadillas con la plancha, la mano y plastilina roja por sangre.

Silbaba un aviso, un turno almuerza mientras la mitad de la plantilla se desdoblaba para mantener el ritmo. Un cuarto de hora y un pitido más agudo los intercambiaba para que los prensas nunca descuidasen su: Pataplock, pataploch, como el tambor de una galera. Rítmica y rutinaria producción, que ningún esclavo descansase más allá de lo necesario.

LaRataGris


Contrastes

6 agosto 2021

Quebrar


Vida tópica

22 junio 2021

Me duele la espalda. Me levanto con los tópicos. La vida fluye, el desayuno fugaz y salgo a la calle con los párpados aún pegados.

Casi sin saludar me cruzo con la rutina en el metro, viajando hasta paradas parecidas. Se despedirá sin tan siquiera un adiós que llevarse a los labios.

-Buenos días, trabajo.

-No pierdas el tiempo.

Activado como un autómata me olvido en los pasillos de las mil puertas. Funciones pregrabadas se repiten incesantes, como ruedas del engranaje. Me cruzo con compañeros ocupados en lo suyo .

-Eh

-Eih

Malgastamos cada segundo en las cosas que le importan a la empresa. Acumulamos todos los milisegundos que podemos para poder canjearlos por una salida pactada.

Rutina regresa en forma de cansancio.

Bailamos tirados por el suelo y desconectamos nuestras funciones vitales hasta que, en un instante cualquiera, vuelven a amanecer los tópicos y podemos morder de nuevo el mismo trozo de deliciosa vida.

LaRataGris


Salario mínimo

11 junio 2021

Quebrar


Paz social

1 mayo 2021

Qbrr


Futuro condicional de trabajo

12 marzo 2021

Futuro condicional de trabajo ¨.¨

 


Otra vez

9 febrero 2021

– Buenos días

Había entrado insegura, pretendiendo fingir un aplomo del que carecía.

Querría haberse presentando entrechocando las manos.

– Sara, soy Saray

Evitaba los besos, las conversaciones demasiado largas.

Necesitó derrumbarse un par de veces en el baño, cuando analizaron su cuerpo con descaro, cuando le preguntaron:

– ¿Por qué quieres trabajar con nosotros?

Y ella tuvo que endiosar esa mierda de trabajo que le habían ofrecido. Entonces solía regalar una sonrisa y se disculpaba de forma tranquila, “Que suene tranquila”, se pedía nerviosa.

Fue un día de cuarenta y ocho horas y diez minutos. Pasó la primera criba, una segunda y le comunicaron que estaba preparada para sentirse así de lerda cada segundo de su vida.

Respira hondo, pensó, “olvídate del hambre y mandalos a la mierda”

LaRataGris

(si has estado antenta sabras que esto ya ha sido escrito otra vez)


Síntomas

23 octubre 2020

Síntomasç