SlavAje

11 mayo 2008

SlavAje (slave salvaje)


Muchxs te diran que enferme. Que perdí la razón por alejarme de las obligaciones que se suponen inmanentes a la condición humana.

La verdad es que puede ser cierto. Aunque en realidad solo descuide las convenciones que nos hemos autoimpuesto y, al fin y al cabo,eso me hizo tremendamente feliz.

Fue camino del trabajo, pasando por una de tantas calles en las que comienzan las obras cuando se acercan las elecciones del municipio. Las escavadoras levanaban una fina capa de polvo ojizo que se iba pegando a los edificios. Todo parecía desgastado por el sol bajo ese manto de color.

Yo mismo me sentí viejo mirando los zapatos que se iban ensuciando como el resto de la ciudad. Sin saber por que me agache a quitarme el calzado que tanto me cansaba. Manche mis dedos en la tierra y dibuje tres rallas diagonales cayendo por cada una de mis mejilas.

Luego me quite la camisa para espolvorear mi tisico pecho con una poco más de rojoSlavAje

Cuando volvi a caminar lo hice desnudo, en una dirección completamente diferente a la que hasta entonces había seguido. Sin rumbo fijo los días se fueron suceiendo sin pena ni gloria buscando comida por cualquier container me había convertido en un nómada recolector No tenia nada y nada deseaba. Sin los estímulos a los que te invita la sociedad fui cada vez más feliz, unicamente con la libertad de no estar atado.

La gente con la que me cruzaba intentaba esquivarme, no sin antes dejarme leer en su rostro la pena, el miedo o asco que les embargaba con mi aspecto cada vez más salvaje. No querían alegrarse por mi, reconocer mi gozo y yo, a su vez, tambien comence a sentir lastima por ellos.

Sin que mi comportamiento fuese la causa comence a ser el blanco de las fuerzas del estado, aun cuando iba vestido. Comenzaron a perseguirme por alteracion del orden público al entrar en la zona alta. Me quisieron meter en la carcel al cogerme, pero acabe en un psiquiatrico donde me asearon y me enseñaron a ser feliz con la libertad controlada que el mundo me ofrecia.

Me escupieron de nuevo a la suciedad, no sin antes arrancarme la promesa de la integración- por que si no …

por eso estoy aquí, por que me aleje y regrese. Me cortaron las alas y yo solo pude esconder unn pequeño secreto bajo mi nariz.

Hunte mis fosas nasales con mi propia orina. Con las manos sucias de sujetarme la polla fui aspirando el hedor para no oler el de la ciudad. Me fui acostumbrando y para cuando la peste fue parte de mi pude olvidar que una vez fui feliz, me integre.

Así que ya sabes, si alguna vez te siente mal por lo que te rodea, no intentes cambiar, bañate en mierda y seras unx más. Al fin y al cabo las moralejas no son siempre lo que uno espera.

LaRataGris


Invisibles

9 mayo 2008

Invisibles


De padres a hijos

7 mayo 2008

De padres a hijos


Avísame

4 mayo 2008

Avísame


Placebo de un día

1 mayo 2008

Placebo de un día


El pedo de su majestad

30 abril 2008

Aunque al principio nadie pareció darle importancia, la verdad es que la noticia había trastocado la vida en aquel humilde barrio. Lxs pobres comenzarón a engalanar sus chabolas con banderines, llenaron el suelo con confetti de colorines para que el rey, que había prometido ir, se sintiese como en una hermosa fiesta organizada para él. No importó que las banderas estuvieran descoloridas por el Sol de tanta celebración a sus espaldas, ni que los papelitos esparcidos perdieran enseguida su luz ensuciados por el barro de las calles. Era un día grande y nada podría estropearlo.

Llegaron primero lxs escoltas, que empezaron a aparcar en las inmediaciones incapaces de hacerlo en las diminutas callejuelas, no preparadas para limusinas. Cuando por fin el último coche de la caravana hizo su entrada, tres horas despues de su inicio, se bajó de él su majestad el rey, señorial y divino.

Saludó como si su brazo fuera un parabrisas en un día de lluvia, aceptando los vítores y alegrías que salían de la boca del pueblo. Todas las autoridades que se habían dejado caer por el evento, se aproximaron sumisas a inclinarse ante la regia figura e indicarle el camino- Por aquí, majestad.- Le señalaron el pasillo de manos que apartaban a la chusma para que él pudiese acercarse al estrado construido para la ocasión.

Sentado en el cómodo trono que un centro comercial cercano había cedido de su campaña navideña para la ocasión, escuchó uno por uno los discursos de los candidatos a alcalde. Las falsas promesas de una vivienda digna y maná para todxs. Se sintió un poco como un rey mago escuchando lo que los niñxs piden. Ya les desilusionaría después con los mingües regalos que les traería de su extensa lista.

A la tercera arenga, una presión comenzó a extenderse desde el estómago hasta el ano, un estremecimiento que le puso todo los pelos de punta mientras un sudor frío le bañaba del esfuerzo de intentar contener el pedo. Una mueca y una convicción le llevaron a expulsarlo, esperando que fuera silencioso y nadie se percatase de que el olor era por sus manos rojas. No hubo suerte.

El estruendo se esparció en una de las pausas que realizaba el comunicador, consiguiendo que el pequeño descanso de la voz fuese un parón definitivo en el que todas las miradas se posaron en su alteza. En dirección contraria a la que enfocan los cientos de ojos, desde su culo, el hedor se fue extendiendo por la barriada. Nauseabundo, penetrando por las fosas nasales de políticxs y desfavorecidxs, sin hacer distinción de raza, religión o credo. Un mutismo se adueñó de lxs asistentes, nadie se atrevió a pronunciar la primera palabra hasta que, finalmente, alguien salió al paso con una alabanza.- Qué aire más calido y puro, nunca había respirado una fragancia tan dulce.- Y como si nadie quisiese admitir la realidad, todxs siguieron la mentira, pues a los reyes no se les ha de contrariar aunque se tiren una ventosidad real.

Más tarde, en el lecho marital, junto a su mujer, el rey pensaba en lo que le había sucedido. Y con una pronunciación algo gangosa le comenta- ¿Sabes, reina? Lxs pobres no sienten el alivio de cagar. Hoy se nos escapó un pedete y estábamos algo avergonzado. Pero lo que nos es desagradable, para la plebe resulta delicado, casi divino.- Hizo una pausa para lanzar otro exhabrupto a través de su orificio rectal, esta vez sin la preocupación de la compañía- Nos creemos que fue la novedad lo que les hizo admirarlo. Nos somos un hombre del pueblo, así que ahora no sé qué hacer. No darles envidia con mi arte o dejar que lxs pobrecillxs disfruten con lo más cercano que pueden tener de tocar el cielo. Pero la reina no respondió, estaba enfrascada en el profundo sopor del alcohol y para ella esta conversación nunca existió.

Aquel año, nadie le preparó el discurso de Navidad al rey. Sólo pidió una fabada y que le dejaran improvisar.

LaRataGris

( Si tus peos huelen tan mal como los de un rey no los idolatres, derroca y anarkia.)


De lo recto y lo co_recto

29 abril 2008

De lo recto y lo co_recto


Su vida en los osos del metro

27 abril 2008

Al principio no me fijé demasiado. Recuerdo que me hicieron gracia unas cabezas de oso, aunque quizá fueran osas, pintarrajeadas con spray negro por todas la paredes de la ciudad. S. Oso firmaba su autor, no entraré en si la firma sugería el género, yo lo imaginé hombre por todos estos años de educacion sexista.

Poco a poco fueron extendiéndose del extrarradio al centro, de una forma discreta, como si la casualidad fuera el motivo de su dibujante. Manchaban la monocromía habitual con colores cada vez más chillones, que impedían ignorarlos. Primero fue un marrón parduzco que se intensificó al rojo más hiriente. Estridentes verdes, y luego amarillos que parecían pedir que los mirase.

E igual que llegaron, en silencio, los borraron. Recubriéndolos con grises, apagaron la obra y abrieron la veda de caza. No quedó un solo animal, ni en el rincón más insospechado. Solamente el artista, también autodenominado oso, sobrevivió a la cruenta cacería. Tuvo suerte de que no le encontrasen, aunque es relativa cuando condenan tu trazo al mayor de los ostracismos.

En ese olvido, unicamente, podía ver la resistencia de restos esparcidos. Un ojo, una nariz que husmeaba entre los cadáveres masacrados. Hace nada descubrí unas pegatinas en las puertas de los metros. Sólo visibles cuando alguien las abre. Lo que no reconocí al principio, eran unos osos más angulados. Llenos de matices en su mirada. Uno se diría colocado, sorprendido, feliz, extrañado,.. y casi todos tristes por verse recluidos en el pequeño espacio del papel, o eso imaginé. Volvieron a multiplicarse, recordaron las paredes y fueron creciendo más y más en el colectivo de la gente.

Mostraban a un solitario, una familia feliz. osos albañiles cosntruyendo las paredes sobre las que los habían pintado, osos contra la guerra, enfrentándose a los gobiernos y a favor de la libertad. Cada vez más politizados sin que ningún partido los pudiese utilizar. Nadie sabe en qué se convertirán, ni el pintor conoce su futuro. Únicamente sabemos que alegran el paisaje, nos hacen pensar y a pesar de ser perseguidos sobrevivirán porque ya forma parte de la ciudad. Su autor vive en los dibujos del metro.

LaRataGris

oso


Sexo y violencia

26 abril 2008

Sexo y violencia


Huyendo a los cuentos de hadas

25 abril 2008

huyendo a los cuentos de hadas

Lo dibuje para ti, y ahora se que juntos atravesaremos el espejo.

Para Alicia.