La gata Pepa

11 agosto 2015

Ay la gata Pepa que lleva un vestido rosa por que mama dice que es el color de las princesas. Cada noche besa su frente y le susurra- Eres la princesa de la casa.

Y la gata Pepa gira para que vuele su vestido rosa.

Mira la gata Pepa con un parche en el ojo, gruñendo, por que papa le ha explicado que son piratas surcando los siete cielos y van a buscar un tesoro para comérselo a escondidas.

Y la gata Pepa guiña el ojo que le tapa el parche de pirata mientras gira su vestido rosa de princesa.

Cuidado con la gata Pepa que se ha puesto plumas en la cabeza para jugar con el gran jefe de la tribu, hermano pequeñito.

Y la gata Pepa agita las plumas invocando lluvia, guiña el ojo que le tapa el parche mientras gira su vestido rosa de princesa.

La gata Pepa se ha pegado unas alas de papel en los talones de sus zapatitos rojos, porque la tita pepita Pulgarcita dice que tiene que dejar volar su imaginación.

Y la gata Pepa taconea con sus zapatos de hada, mientras agita las plumas invocando lluvia, guiña un ojo y gira su vestido rosa.

La gata Pepa va en patinete para hacer competiciones con su vecino, el loco Max. Van más rápido, más deprisa, más Max y la gata furiosa del largo pasillo.

Y la gata Pepa derrapa con el patinete, taconea con sus zapatos de hada, agita las plumas, guiña el ojo pocho tras el choque con Max y gira su vestido.

Mientras mama le curaba le ha preguntado por que va como una loca, vestida con mil disfraces sin sentido- Porque es lo que todos habéis querido- le contesta.

– Tu tienes que ser lo que quieras, no lo que nosotros decidamos. ¿verdad papa?

– Claro- le confirma papa mientras esconde un barco de cartón- tienes que ser feliz.

– Entonces seré doctora- y se desnuda, dejando unicamente su parche de bucanera- pero mientras consigo mi bata de médico seré la pirata más feroz de la casa.

Con el tiempo, y sin parar de estudiar, la doctora gata Pepa se sacó el título y fue la mejor profesional con y sin bata, pues la gata Pepa es revolucionaria con cualquier trapito, que lo que cuentan son tus actos y no sus disfraces.

LaRataGris


El vendedor de seguros

11 abril 2011

Dice mi doctora que me deriva preferente para las pruebas, me llamaran lo antes posible y, aún así, me pide perdón por el futuro retraso que acabara con mi vida. Mientras ella enumera los motivos y excusas un albañil divide su consulta en dos. La mitad para Montse el resto lo realquila el gobierno a un tratante de esclavos.

– Están recortando gastos- me comenta mi médica pluriempleada como camarera- por qué usted no tendrá mutua ¿verdad? Eso aceleraría el proceso.

Siempre alaban sus beneficios. Más puestos de trabajo, recuperación económica del país,…un tratamiento a tiempo para mi enfermedad. Por desgracia no me puedo permitir ninguna. Me conformo con mi lento fallecer en la sala de espera, abrazado al seguro que me ha vendido un celador, garantía de un bonito entierro.

De repente le grito al ordenador del mostrador. Atacado de dolores construyo como puedo las frases, le increpo y finalmente, derrumbado, le suplico- por favor, dame hora, no tengo nada más…no puedo…más- pero los números no entienden de vida y el capital necesita curarse por encima de las personas….

LaRataGris