Gigantes y personas

5 enero 2016

En el país de los gigantes casi toda la población es ridículamente pequeña. Sólo un uno por ciento puede presumir de ser tan brutalmente descomunal que el suelo tiembla de miedo cada vez que camina.

El resto vive supeditado a como se comporte la minoría, temiendo que un día se pongan a bailar o saltar a la comba sin aviso previo. La actividad del país gira entorno a los poderosos seres que, conscientes de su fuerza, exigen locuras a sus diminutos súbditos.

– Cada día estoy más cansada de estar oprimida.

– Os acordáis- dijo una niña pequeña- cuando entre todos los liliputienses consiguieron atar a Gulliver. Aunque luego se escapara por unos minutos fueron dueños de su destino.

-Tal vez…

– Más comida- grito el gigante

-Más madera- se fraguaba la revolución.

LaRataGris


Ingeniería genética de la baldufa

24 junio 2013

Jamas aprendí a lanzar el trompo, peonza, baldufa o galdufa- según escribas o sea-. En mi época- cuando los niños no eran como yo ni tampoco como los de ahora, que me son tan distintos como los primeros- estaban hechas de madera maciza y, a mi, lo que me perdía era decorarlas, armarme de rotuladores y mancharlas. – No lo negare- me hubiese encantado hacer todos los trucos que les veía a mis compañeros: girarlas a velocidades de vértigo, que salten, arrastrarlas como perros, que bailen en la palma de mi mano y hacerle cosquillas a la piel del mundo. Había trucos para liar la cuerda, la mejor inclinación para tirar, como recoger … un poco igual que hoy pero en diferente material.

Hoy- siguen las de madera pero parecen ser para niños poco funkis, de poco cache- las fabrican de polímeros ligeros y fibra de carbono- plásticos-. Una anilla marca el recorrido de la cuerda y- no se por qué- tienen mas soltura, con un truco que han memorizado por su espectacularidad- la hacen volar y aterriza girando sobre la mano-. No se si resistirían nuestra brutalidad de lanzarlas unas contra otras, con las puntas afiladas, sobre otras danzarinas, cubiertas con armaduras de chinchetas. Su carcasa impoluta, sin ningún dibujo manchando el logotipo original, no invita al salvajismo o a la creatividad. Sin alternativa para el pintamonas, o la sabes lanzar o estas fuera.

– Puntualizare- Hay copisteras en las que- ¿ a cuanto el kilo?- añaden tus fotos, escudos de equipos o mil emoticonos varios. Como si los nuevos artistas solo tuvieran que hacer un cortapega del producto manufacturado. Tal vez, ahora, tenga que aprender a lanzarla- ¿ no crees mainstream?.

LaRataGris


Adornar la mentira

19 octubre 2011

adornar la mentira