Quimeras en habitáculos ojos

18 febrero 2020

Habitantes de sus ojos: Un loco, la bruja, libertarias, dragones,… Habían construido ciudades enteras que funcionaban, ¿ingenuos?, con trabajo duro, solidaridad, compromiso.

Pero, ¡ay, desgracia!: el ser humano destruye, encarcela, se autolesiona fingiendo bienestar. Le pidieron, le exigieron, que se normalizara. Que no dejase vivir a las quimeras.

-Arrancaré mis ojos- les prometió -. Seré un ciego sociabilizado, creeré la mentira.

Y, sin embargo, la verdad ha arraigado. Se revolucionan sus fantasías que no quieren morir. Sus ojos tienen un brillo especial, un algo que no podrá esconder. Contagian optimismo que tildan de pueril, pero por el que vale la pena luchar, educar en un mundo nuevo y no en la derrota de una ruina.

LaRataGris


Revés al

28 enero 2020

.hecha cosa a mal Haciéndolo. Consciente forma de actuando pequeño algo, rebeldía de acto un Como

.cuelen la te no que para cítrico pensamiento y, caminos, ¡Implosión! Inverso estallido un, cabeza la rompan te que insignificantes diferencias, caminos nuevos Buscar

.Prefijados estén ya renglones los que para corta demasiado es vida La. planteártelas al incluso, consecuencias las en pensar sin todo girarlo decidir y realidad la replantearse un, paso un dando revolución una empezar fácil más es veces A

LaRataGris


Caminos de futuro

31 diciembre 2019

19


Caídos en desgracia

22 octubre 2018

Ahora ya no se habla de crisis, somos tan asquerósamente ricos como siempre hemos sido, pero ya no se habla de crisis.

Isabel se quedo sin trabajo un año antes de que todo se fuese a la mierda. Era, en definitiva, una afortunada. Había aprendido a hacer malabares trescientos sesenta y cinco días antes que el resto de plantilla. Por eso, aunque llegaba debilitada por el hambre, aquella crisis no era nueva para ella.

Sin más le hizo un hueco a los nuevos. Les explicó donde encontrar los mejores rincones para desaparecer, siempre necesitan esconderse, sobretodo al principio, incluso en comunidades tan unidas como está.

Les explicó sus desventuras esperando que aprendiesen de sus errores, sabiendo que probablemente no lo harían. Recién caído aun te sientes superior, incapaz de llegar más bajo.-Me levantare- siempre piensan lo mismo. Ella esperara para recoger sus restos, cuando ya no se crean mejor que nadie, incapaces de seguir cayendo, aunque siempre quiere equivocarse, con esto, pocas veces lo hace.

-Todos tenemos que cometer nuestros propios errores- les decía- pero el que quiera me puede escuchar.

Algún día esto seria un mal recuerdo, cuando les convenzan que así es la realidad y estar tan jodidos sea sustituido por una aceptación de que esa es la vida que les toca. Mientras llega ese triste momento avanzan, con suerte se levantara una revuelta antes de que se den cuenta de que ya no hay nada que hacer, porque ya nadie habla de crisis.

LaRataGris


El jardín prohibido

24 octubre 2016

El poderoso señor salió al balcón. Unos inmensos jardines, repletos de aguerridos guardias, lo separaban de la muchedumbre furiosa que se agolpaba ante su, inmoralmente, lujoso palacio.

-¿Qué es esto?- le reclamó a su mayordomo, señalándose la nariz mientras la arrugaba en un gesto de desaprobación.

-Es el olor a pobreza, Sire.

Dilató las fosos nasales para dejar entrar la horrorosa fragancia- ¡Que asco! y ¿no podrían dejar de ser algo menos…. pobres?

-No en estas condiciones, Sire.

Anegado de arcadas se dejó caer sobre un precioso palanquín- ¿cómo es posible que aquí nos alcance su hedor?¿ Acaso su peste es Capaz de sortear kilómetros y kilómetros de un jardín que les es prohibido?

-Si- respondió acuchillando varias veces su garganta- ya que la pobreza también habita dentro de sus muros.

-¿Ya?- tras una sombra apareció el cocinero.

-Si, ya puedes decir que habrán las puertas a todo el mundo. Somos libres para vivir nuestros propios errores.

LaRataGris


Quijotada

6 septiembre 2016

Había sido un día duro. Aunque no muy diferente a cualquier otro, esta vez estaba más sensible. Las mismas rutinas y sonrisas, era un cansancio psicológico.

La gente parecía estar bien en sus vidas sin sol, a la sombra de los monstruos de cemento.

-¡Oh, Quijote!- gritaba a su interior- Si te hubiese tocado nacer hoy, con todos esos mastodontes encarcelando nuestra existencia.

Irene recogió algunas piedras del suelo, acarició su piel fría, tan dura y rugosa. Los pedruscos siempre llamaban su atención, parecían susurrarle un cuento de cristales rotos y fuego- No debes hacerlo- se pidió mientras apretaba con fuerza el puño- Debes esperar el momento adecuado- Guardo los proyectiles en el bolso, vigilando que nadie la viese.

-Ojala ellos recojan la misma munición que yo. Mañana puede ser un buen día. El futuro es repetitivo y yo, todos, estaremos más cansados de esto, de la quijotada.

LaRataGris


El voto revolucionario

23 junio 2016

El voto revolucionario