El jardín prohibido

24 octubre 2016

El poderoso señor salió al balcón. Unos inmensos jardines, repletos de aguerridos guardias, lo separaban de la muchedumbre furiosa que se agolpaba ante su, inmoralmente, lujoso palacio.

-¿Qué es esto?- le reclamó a su mayordomo, señalándose la nariz mientras la arrugaba en un gesto de desaprobación.

-Es el olor a pobreza, Sire.

Dilató las fosos nasales para dejar entrar la horrorosa fragancia- ¡Que asco! y ¿no podrían dejar de ser algo menos…. pobres?

-No en estas condiciones, Sire.

Anegado de arcadas se dejó caer sobre un precioso palanquín- ¿cómo es posible que aquí nos alcance su hedor?¿ Acaso su peste es Capaz de sortear kilómetros y kilómetros de un jardín que les es prohibido?

-Si- respondió acuchillando varias veces su garganta- ya que la pobreza también habita dentro de sus muros.

-¿Ya?- tras una sombra apareció el cocinero.

-Si, ya puedes decir que habrán las puertas a todo el mundo. Somos libres para vivir nuestros propios errores.

LaRataGris

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Quijotada

6 septiembre 2016

Había sido un día duro. Aunque no muy diferente a cualquier otro, esta vez estaba más sensible. Las mismas rutinas y sonrisas, era un cansancio psicológico.

La gente parecía estar bien en sus vidas sin sol, a la sombra de los monstruos de cemento.

-¡Oh, Quijote!- gritaba a su interior- Si te hubiese tocado nacer hoy, con todos esos mastodontes encarcelando nuestra existencia.

Irene recogió algunas piedras del suelo, acarició su piel fría, tan dura y rugosa. Los pedruscos siempre llamaban su atención, parecían susurrarle un cuento de cristales rotos y fuego- No debes hacerlo- se pidió mientras apretaba con fuerza el puño- Debes esperar el momento adecuado- Guardo los proyectiles en el bolso, vigilando que nadie la viese.

-Ojala ellos recojan la misma munición que yo. Mañana puede ser un buen día. El futuro es repetitivo y yo, todos, estaremos más cansados de esto, de la quijotada.

LaRataGris


El voto revolucionario

23 junio 2016

El voto revolucionario


Gigantes y personas

5 enero 2016

En el país de los gigantes casi toda la población es ridículamente pequeña. Sólo un uno por ciento puede presumir de ser tan brutalmente descomunal que el suelo tiembla de miedo cada vez que camina.

El resto vive supeditado a como se comporte la minoría, temiendo que un día se pongan a bailar o saltar a la comba sin aviso previo. La actividad del país gira entorno a los poderosos seres que, conscientes de su fuerza, exigen locuras a sus diminutos súbditos.

– Cada día estoy más cansada de estar oprimida.

– Os acordáis- dijo una niña pequeña- cuando entre todos los liliputienses consiguieron atar a Gulliver. Aunque luego se escapara por unos minutos fueron dueños de su destino.

-Tal vez…

– Más comida- grito el gigante

-Más madera- se fraguaba la revolución.

LaRataGris


Revolución abstencionista

17 diciembre 2015

Revolución abstencionista


Me equivoque con todas mis fuerzas

27 octubre 2015

Me equivoque con todas mis fuerzas en todo aquello que decían que era.

Era un hombre pero no me gustaba el fútbol, ni me emborrachaba con los amigotes alfa en el bar. En realidad, esto no me lo dijo nadie, era un niño que descubre el mundo por primera vez, que aún cree que cambiara las cosas y no deja de jugar- ¡inmaduro!- me gritaron..

Después de crecer me dijeron que no me masturbara como un mono. Yo me masturbe mirando a una mujer de carnes generosas, mientras ella se hacía una paja embelesada en el tic tac de mi colgajo.

Compartimos, sin miedo, nuestros jugos seminales aunque gente que estaba de paso nos advirtió que la familia es la muerte de la rebeldía.

Como nosotros eramos unos inconscientes nos levantamos en armas, revolucionados por nuestros hijos. Por ellos quisimos que todo fuese distinto y lloramos mares cuando no transformamos nada.

Me equivoque con todas mis fuerzas y volvería a cagarla por que mi camino de errores esta construido, baldosa a baldosa, de razón y sentimiento.

Algún día lo cambiare todo.

LaRataGris


¿cansado?

8 diciembre 2014

El cansancio es una virtud, divina virtud, prohibida. No esta permitido parar pero si lo haces que sea para explotar. Tienes que volar, expandirte, aprovechar ese segundo soberbio. Si quieres acumula felicidad por que luego hay que continuar. La vida, en gran medida por culpa del trabajo, de quien manda, es una carrera sin final.

– No pienso participar- le obligaran a ser parte de la maquinaria, una pieza importante hasta que sea sustituida. Con el alma por los suelos. A pesar del dolor tendrá que seguir haciendo girar su rueda hasta que lo cambien por otro más valido.- no quiero participar.-pero necesita el dinero que le da la esclavitud y es todo o nada, sumisión o revolución y, claro, lo segundo esta prohibido por quien no le interesa que estalle lo que no ha de cambiar.

LaRataGris