Promesas electorales

10 diciembre 2015

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Oiranecse

5 noviembre 2015

Los indios soidninoson tenían una palabra para nuestras vidas: Saritnem

Saritnem podía hablar del olor de la luz y los brillos del viento. Podía significar amistad, compromiso, legalidad, gobierno… Todo eso y más es saritnem. Algo que hoy nos puede sorprender pero que ellos mantienen vigente.

Muchos se preguntaran como pudieron definirnos desde hace siglos, mucho antes de que nos conociéramos. La respuesta es bien sencilla, en realidad hablaban de ellos mismos, de un pequeña porción de su gente. Pero el termino ha sobrevivido mejor que el pueblo soidninoson, readaptándose a la sociedad actual.

En un seminario sobre la tribu nos hablaron de su extraña concepción del mundo: Una rareza genética había actuado para que entendiesen la realidad de otra manera, algo distinto a nuestras sensaciones; como si fuesen sinestésicos saboreando colores y sonidos. Su forma de percibir la realidad es lo que enriquece su lenguaje, lo que consigue que nos fijemos en su cultura, en sus formas.

Pero seamos sinceros, el estar a punto de la extinción nos ha abierto las miras para poder escuchar a este pueblo al que nosotros hicimos desaparecer. Buscamos su error para no volver a cometerlo. Pero saritnem ya lo ha invadido todo, para mundos reales y prefabricados, para que no veamos la verdad ni del derecho ni del revés

LaRataGris


El hombre del momento

12 mayo 2014

Hacía tanto ruido, se hacía notar de tal manera que todos acababan mirando para ver como gritaba- ¡ Soy el más mejor!- El todopoderoso rey del mundo empezaba a creerse la leyenda que, unicamente el, se había inventado. Según contaba podía dominar los vientos y sus súbditos habían de agradecerle desde la leve brisa hasta el huracán más despiadado.- tales son las exigencias de vuestro monarca. Su majestad I del multiverso. No, no soy vuestro rey, soy un dios, el dios.

Su deidad se había construido una torre de oro macizo, o algo similar que pudo pagar, donde recibía a todo aquel que fuera digno de su presencia. Se sentaba en su incomodo trono de zafiros de plástico y esperaba a que alguien solicitase audiencia para decidir si lo recibía o no. Evidentemente no vino nadie.

Murió de frio y hambre, esperando la comida que había ordenado telequineticamente para poder seguir haciendo nada. El hombre del momento, una pequeña nota en sucesos. No un dios, tampoco un rey, ni tan siquiera un ser vivo; un cadáver hallado tras varios días de estar muerto sin que nadie notase su ausencia de no ser por que dejo de hacer ruido para que sólo se escuchase la paz.

LaRataGris


Las sombras

14 abril 2014

– Jamas, por mucho que insistan, nos debemos al partido.- Todos eran bastante tajantes, como si su rotundidad les hiciese mejores personas, pero eran políticos. No existe mentiroso más compulsivo, no hay sobre la tierra peor engendro que uno de estos empeñados en su inocencia, jurando ser un servidor del mismo pueblo al que esta robando.
Últimamente la gente parecía muy sensible con este tema: vigilando, hablando, criticando… cualquier paso en falso servía para echarse encima y por eso era tan difícil tomar una decisión.- Aún no tengo candidato- se acercaban las elecciones y no parecía importarle- se presentara el partido. Sus ideas, sus valores, la moralidad que firmaron los fundadores en el ideario. La persona que lo traduzca en discursos no tiene importancia.- Siempre utilizaba frases cortas, directas, que no dieran pie a una nueva pregunta, tampoco podía hilvanar una coherencia más allá de un punto.
En su sombra, donde el también era una penumbra, la cosa cambiaba. Barajaba nervioso todos los nombres de sus compañeros. El que no estaba siendo investigado por malversación de fondos, lo estaba siendo por trafico de influencias o simplemente era odiado por quitarle el pan a los desfavorecidos para regalar caviar a quien ya tiene. Sin poder escoger ningún nombre dilataba la elección en el tiempo, rezando por que todo se solucionase sin necesidad de su intervención.- que nuestros enemigos no tengan carnaza sobre la que lanzarse.
– El partido- la maquinaria- garantiza la línea de trabajo- apoyaba sus silencios.- Independientemente de la cara que nos represente- fortalecía la idea- nuestro partido es guía espiritual.- Los hombres y mujeres fuertes de la dirección, sin importar lo corrompidos que estuviesen, se volcaron en la buena nueva. Se apartaron, se hicieron invisibles para que en los carteles solo se viese el azul corporativo y el eslogan: el partido, igual que siempre. Alguna promesa por incumplir: pan para todos, seguridad, un mundo sin enfermedades,… Un programa electoral lleno de las más altas expectativas. Cuando se demostrasen imposibles algún humano asumiría el error, se sacrificaría para que la enorme bestia llamada partido siguiese creciendo sin problemas, para que las sombras puedan continuar enganchadas a las tetas de la marrana.
Aunque, eso si, al final le pusieron rostro por aquello de las tradiciones.

LaRataGris


La vida del tullido

31 marzo 2014

Cada mañana, Senda, se arrastra hasta la silla y sentada se tapa los muñones de las piernas. Siempre coloca un par de bambas para dar la sensación de que allí donde acaba la manta comienzan sus pies, como si no fuera un escondrijo de sus vacíos y empezase a tener frío incluso en el infierno.

Su vida, por elección, era rutinaria. Nada complicado, tampoco aburrido como un trabajo, se limitaba a aparentar perfecciones. Mejoraba la farsa para que nadie sintiese lástima. Se obligaba a creer lo que debía, decía lo que consideraba que reforzaba el teatrillo. Su entorno, incluso el que no soportaba la representación, sintió pena, penita, pena por la vida de aquel tullido que no se quería. Todos intuían la verdad de aquella burda mentira, aunque jamas le evidenciaron la poca sutileza de la falacia. Acariciaban su pelo condescendientemente, sonriendo demasiado para que, sin realmente proponerselo, quebrasen las alas que le habían arrancado.

LaRataGris


La mariposa asesina

24 marzo 2014

Raquel no había sido demasiado afortunada, la genética había sido tremendamente estricta. Había elegido para ella las cualidades más visibles de su padre y, por supuesto, no era ni demasiado guapo, tampoco alto y, encima, era un hombre, exactamente igual que ella. La gran diferencia, la suerte de Raquel, era el poder ser un poco más inteligente.
– Antonio- desde que era pequeña le perseguía el nombre, lo acompañaban de costumbres; tenía que jugar con coches, pensar en chicas y, si no, era maricón. – Fuera esa falda.- Papa; el hombre pequeño y feo, sabía como quitarle tantas tonterías. Era tan explicito que el cuerpo tardaba días en recuperarse, se le llenaba de dibujos morados en los que se leía eres un hombre, compórtate como tal. Raquel sabía que eran las palizas lo que no le dejaba crecer. En secreto se juro que jamas sería, ni tan siquiera, uno de los hombres altos, aunque alguna vez le dejasen crecer ella había nacido mujer y mujer moriría, no le importaba si eso le hacía caer bajo los golpes de papa.
Mama era muy diferente. Una mujer esbelta, muy bonita, jamas le pego pero tampoco hacía nada por evitarle las palizas. Se limitaba a esconderse en algún rincón. Raquel siempre sospecho que su llegada le había venido bien para esquivar los guantazos, las patadas, los malos tratos… Esa pasividad es una de las cosas que nunca le perdono. De nada le servia que viniese a besar sus heridas si primero no había sido su escudo. Tampoco no quería ser como ella, tenía que ser alguien real, su propia heroína.
Trazó un plan sencillo. Lo más complicado era volver a fingir que era de nuevo Antonio. Cada noche su corazón de mujer, amordazado cuando era más visible, gritaba por tener que vestirse de carnaval, escupir e ir cada día con una chica nueva, la última siempre un poco más golfa que la anterior y más barata. Papa, parecía decir, soy un machote como querías, ya puedes mirar a otra esquina. Y su padre miraba y veía a su mujer, tan insignificante como el creía, tan imbécil que necesitaba reeducarla como a su niño. Raquel veía como concentraba toda su furia contra ella, se preguntaba si también quería que se transformase en un hombre. Nunca supo por que su padre se comportaba así, ni por que su madre le suplicaba que volviese a ser mujer para que el desviase los golpes, no le importaba, como Antonio tenía la libertad de moverse. Salía de casa sin trabas, podía conseguir todos los ingredientes secretos para su pequeño proyecto; arsénico, veneno para ratas, salfuman, lejía y siete pizcas de sal.
Preparo la sopa más jugosa e indigesta que se le ocurrió, vertió todos los frascos que llevasen alguna calavera y cuando lo vio con un color adecuado no lo probo por si le quedaba sosa. Los platos rebosaron al meter la primera cucharada pero, tras esa, nadie volvió para probarla, Raquel había firmado su libertad.
-Siempre tengo que explicar esta historia- dice Raquel- porque es lo que la gente espera oír. Se imaginan todo esto un poco sórdido. Lleno de traumas. No les resulta fácil de entender que yo soy una mujer desde que nací, que tuve una infancia feliz. Te preguntan deseosos de ver mariposas asesinas y ya me he negado la satisfacción de la verdad. La realidad es lo que ellos quieran creer y mi vida es otra cosa.

LaRataGris


Buenas apariencias

13 marzo 2014

Buenas apariencias