Tuvimos que estar dormidos para poder despertar en este mundo imperfecto. Soñábamos cualquier palabra amable y sonreíamos si nos prometían tranquilidad, protección, ayuda… no decíamos nada por qué teníamos miedo de esa pobreza que nos perseguía.- Siempre hay alguien peor- y esa era la excusa para no desobedecer. Nosotros mismos eramos soñadores del sistema, voceros de sus logros. Hablábamos de sus lujos mientras ignorábamos a las clases bajas por miedo a contaminarnos con sólo mirarlos.
De repente caímos sin darnos cuenta. El gobierno seguía siendo optimista y las palabras no dejaban lugar a dudas,- todo va bien-. Pero el sueldo desparecía mucho más rápido o simplemente no estaba. Con más miedo que antes apartábamos la mirada de los barrios marginales, buscábamos algún rincón a salvo de aquella crisis inexistente y sólo gritamos cuando ya no había ningún lugar en el que escondernos. Eran amigos, familiares, conocidos,… poco a poco todos íbamos convirtiéndonos en parados primero, pobres después…teníamos hambre y tuvimos que despertar a la fuerza.
Ahora ellos, que se han quedado dormidos en sus sillones, tienen miedo de nosotros. Saben que somos más, que con cada nuevo recorte aumentan nuestras filas y no pararemos hasta que todos seamos igual de ricos, igual de pobres…
LaRataGris
Escrito por laratagris 






