Uniformados

22 enero 2018

La cara seria, evidentemente, lo más complicado. A la chiquilla le brillaban los ojos vidriosos, se le marcaban los pómulos en un rostro azuzado por el hambre, esculpido en tristeza.

Esa era su mayor preocupación, el resto no sería un problema. Los uniformes esconden los huesos hambrientos, igualan apariencias para que la mentira de la similitud tranquilice a los más pudientes. La imposición de la homogeneidad les eximia de resolver cualquier problema. Las barrigas rugirían la verdad escondida: Todos teníamos que ser aparentemente idénticos mientras nos guardábamos lamentables secretos.

LaRataGris

Ha sido tan cortita que igual te has quedado con ganas de un poco más en:

Payhip  o en Comic Square

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Mueren los artistas

3 enero 2018

¿Mueren los artistas con la edad o se vuelven estómagos agradecidos, que es una lenta agonía insoportable? Tras nacer hechos de creatividad nos volvemos grises motas de polvo, trabajando para el diablo del capital.

Son tan pocos, y tan loables, los que sobreviven a fuerza de dignidad, llenos de orgullo y hambre, son un número tan pequeño…

¡Mueran los artistas! ¡sobrevivan los pusilánimes! Adoremos lo normal, lo repetido, lo insustancial…vivamos el pobre mundo que nos merecemos.

LaRataGris

Apadrine a un artista para que no se tenga que vender, en Comic Square o en Payhip


Camino de migas de pan

18 agosto 2017

Camino de migas de pan

Portada Vota Charlie: Piezas

Y “Vota Charlie” en:

Comic Square o Payhip


El mundo de lo desconocido

2 febrero 2017

El mundo de lo desconocido


Hambre y libertad

19 agosto 2016

Hambre y libertad


El rincón del poeta

30 junio 2015

El poeta vivía un sueño de palabras delicadas, con las que construía frágiles fortalezas de resistencia. Pintaba la realidad con plastidecores y tinta china pero, siempre el hambre, acababa guiando sus pasos por los caminos de la condena. Tenía un trabajo prisión en el que debía producir grises.

Cada día, el amo, contaba los excedentes que tenía que destruir-¡Tiene que sobrar más- gritaba cuando se sentía un pobre que no derrochaba, que malgastaba menos que su competidor- ¡Tenéis que ir más deprisa vamos, vagos, producid!

– Uno más- se decía el rapsoda- sólo uno más para poder comer.

Si nadie miraba escribía un verso apresurado, apenas un haiku, al que robarle el olor durante el resto de la jornada. Una esperanza.

-¡Señor Eme!- Su dueño estaba formado por los peores clichés de un tirano. Transmutado en cerdo sudoroso, de sonrisa parca y palabras ofensas- existe un rasgar de lápiz inapropiado en esta oficina, como si alguien escribiese versos para no estar trabajando ¿Sabe usted algo?

-Fue,- la hoja arrugada de palabras se pierde en el bolsillo- fue sólo un instante.

– Ha de producir, esclavo. No le pago para holgazanear. Que no se repita.

Una cámara comenzó a seguir sus pasos de poeta, alguien contaba las veces que respiraba, si perdía algún segundo en un movimiento innecesario.

Me duele el hambre. Yo que sólo necesito un punto pequeñito donde caerme muerto, beber el aire de forma suave y pausada. Me obligan a la inmediatez, a lo mundano.

Me duele el hambre, amigo mio, de una forma que sólo puede ser sentida, me es imposible explicarte como me esta pudriendo por dentro esta sin razón que es el trabajo.

Me duele y se me corta el aliento con lo que quieren que haga y hago. Me sienta tan sucio este traje de obligaciones que me desnudaría para no necesitar sus telas infectadas. Quedaría a la vista, igual que en esta carta que te mando, comería vientos si no me doliese tanto este hambre que me destroza.

-¡Señor Eme!- siempre otro grito- salga del lavabo, ya lleva demasiados segundos sin hacerme ganar más dinero- pero Eme se había marchado.

LaRataGris


Promesas

30 marzo 2015

El peso de su realidad: hambre. Crisis, hambre, paro, hambre, día, hambre, noche, hambre, hambre, hambre, hambre. – Trabajo garantizado, paraíso, alegría- lee las promesas del tiempo de prometer demasiado y es de un precio imposible. No puede pagar el cursillo que después le dará de comer y, que demonios, el tiene hambre. Hambre ahora y durante y tras el curso. Tampoco sera por trabajar, o por dejar de hacerlo, es que el quiere comer y se come las uñas nervioso, pero no le alimenta.- ¿dónde se prostituye uno?- pero en cualquier lado ya no tiene el cuerpo para tantos bailes. Unicamente le queda releer el panfleto en el que busca como llegar a ese paro cero, sin tener que pagar por ello, sin no tener que morir en el intento.

LaRataGris