El festival de las mil preguntas.

10 mayo 2022

En el libro ya había más de mil preguntas, muy pocas respuestas. Cada año, por el festival, desde hacía más de un siglo, se añadían al menos siete cuestiones a las ya existentes, normalmente mas. Una por cada monje custodio que, posiblemente, se había pasado los últimos trescientos sesenta y cinco días pensando cual sería su aportación al libro de los enigmas.

Cada habitante, cada viajero que se encontrase en la ciudad de Penyagó, tenía la oportunidad de presentar alguna duda que creyese digna de ser incluida. Estas eran valorados por los monjes que, en el plazo de un mes, presentaban las que serían finalmente incluidas en sus páginas .

El festival atraía a mucha gente que venía para escuchar la lectura de las dudas .

El monje lector, cargo que rotaba cada año, escogía las más relevantes y las lanzaba al pueblo, para que aquel año, cualquiera, pudiese buscar una solución.

Así, la religión de las mil preguntas, no daban respuestas fáciles a miedos ancestrales. Más como una ciencia, ofrecía caminos de pensamiento que cualquiera podía aceptar o rechazar, acercarse al libro, leer dudas ofrecer las suyas a quien las quisiera resolver. Los enigmas solucionados, cada vez más complicados, eran celebrados y a la vez cuestionados. No debían haber verdades absolutas en el festival de las mil preguntas.

LaRataGris


Problemas Vs ideologia

30 noviembre 2017

Problemas Vs ideologia

 

¿Alguien lee los minianuncios que pongo aquí? :Payhip o Comic Square


Pequeños diminutivos

2 septiembre 2011

Cuando el mundo cae y nosotros con él, el tiempo parece una burla de la realidad. Hoy es el momento, todo lo que hiciste son recuerdos carentes de sentido y el futuro ya lo sabes, seguir cayendo sin poder hacer nada más que gritar para que te salve el héroe.

Es un paladín pequeño, atrapado en su propia realidad, enganchado a problemas demasiado grandes y particulares. Vuelves a llamarle, trazas luces en el cielo para atraer su atención pero el mini guerrero necesita posar para las fotos y no sudar demasiado, tiene que solucionar las batallas de su propia existencia. Estás solo precipitándote al abismo. Te sientas a esperar el dolor inminente y a tu lado aparecen todos tus amigos, los compañeros de viaje, los amores, tus desdichas y una vida para abrazarte… No falta nadie fingiendo normalidad ante lo inevitable.

El más insignificante empieza a hacer fuerza para parar el mundo. No podrá pero quiere intentarlo. Su porción es diminuta y sin embargo inspira revoluciones. Poco a poco todos empujan contra el destino, cambian su realidad adyacente y la idea se contagia hasta que dejan de necesitar un campeón… ellos son tan ridículos como él pero, en conjunto, más eficaces…

LaRataGris