El festival de las mil preguntas.

10 mayo 2022

En el libro ya había más de mil preguntas, muy pocas respuestas. Cada año, por el festival, desde hacía más de un siglo, se añadían al menos siete cuestiones a las ya existentes, normalmente mas. Una por cada monje custodio que, posiblemente, se había pasado los últimos trescientos sesenta y cinco días pensando cual sería su aportación al libro de los enigmas.

Cada habitante, cada viajero que se encontrase en la ciudad de Penyagó, tenía la oportunidad de presentar alguna duda que creyese digna de ser incluida. Estas eran valorados por los monjes que, en el plazo de un mes, presentaban las que serían finalmente incluidas en sus páginas .

El festival atraía a mucha gente que venía para escuchar la lectura de las dudas .

El monje lector, cargo que rotaba cada año, escogía las más relevantes y las lanzaba al pueblo, para que aquel año, cualquiera, pudiese buscar una solución.

Así, la religión de las mil preguntas, no daban respuestas fáciles a miedos ancestrales. Más como una ciencia, ofrecía caminos de pensamiento que cualquiera podía aceptar o rechazar, acercarse al libro, leer dudas ofrecer las suyas a quien las quisiera resolver. Los enigmas solucionados, cada vez más complicados, eran celebrados y a la vez cuestionados. No debían haber verdades absolutas en el festival de las mil preguntas.

LaRataGris


Nuevos mercados

23 julio 2021

Quebrar


Universo

29 enero 2018

Había, evidentemente, cosas que no entendía. Todo esto del universo, su funcionamiento. No a gran escala, por supuesto en las macro teorías hay un pequeño acto de fe cuando eres un no iniciado. Se perdía en las cosas más insignificantes, las relaciones que hacen girar el mundo, por ejemplo.

Siempre he sido autista en esto del contacto con la gente. Sobrevivo emocionalmente pero cuando veo que todas las personas estan, indistintamente de su sexo, religión o raza, recorriendo idénticos caminos me obligo a preguntarme: ¿en qué me habré equivocado para ser distinto? ¿por que soy el raro? En realidad no me importa demasiado pero la pregunta sigue flotando, al trazar mi propia senda en Zigzag, llegar a callejones sin salida que me obligan a retroceder, coger carrerilla y saltar la tapia, aún con los diferencias ¿Qué me hace ajeno a la corriente?

Incluso compartiendo parte del recorrido se que sera un pequeño trecho, que algún lateral oscuro me atraerá solo a mi.

Al individuo, en este tiempo de manadas, desde cualquier bando, se le ve como un elemento discordante que impide que la masa sea feliz. Los normales prefieren no escucharte, los raros quieren que les ayudes a cambiar el mundo a su imagen y semejanza.

El universo, la vida, gira sin ti, a pesar de ti. Su forma de existir, incomprensible, absurda, genera una pregunta demasiado obvia: ¿cómo es posible que todo suceda sin que nada se colapse? La repuesta no es importante si la realidad ya te es suficiente

LaRataGris

Y también hablando del universo, pero en otro tono ojo: Payhip  o en Comic Square