Pollito

2 marzo 2021

Pollito nunca fue el más grande pero tuvo su momento. La gente lo aclamaba, lo quería con locura. Al menos fue así durante el segundo en el que se consume la ilusión, todo lo que tarda en pasar un instante.

Cayó en un suspiro y él seguía con sus historias sin darse cuenta. Habían dejado de ir a los conciertos pero él salía dándolo todo. Presentó un recopilatorio de su primer disco, una grabación no oficial de un directo en el baño de casa.

– Tremenda acústica- Volvió a recopilar, esta vez con las canciones del primer recopilatorio y algún documental para explicar lo mucho que se amaba.

Su mayor logro fue vivir de un momento que había convertido en eterno.

Hubo quien le aviso con buenas intenciones, quien quiso meter el dedo en la llaga y a l que ni le iba ni le venía. Hizo oídos sordos a todos, mientras le quedase algún fan trasnochado que pagase las facturas sería suficiente.

LaRataGris


Nuevas palabras

20 agosto 2011

Siempre leía un libro en blanco sobre el que dibujaba sueños e ilusiones. Respiraba hondo cada página de nada y se dejaba llevar por todo lo que podrían haber escrito, lo que tal vez pueda suceder. Cuando le preguntaban por su novela vacía escogía una página al azar y les leía un fragmento escrito en lenguas que jamas han existido.

Los lectores de gramáticas oficiales le miraban extrañados, asqueados y escandalizados. Gritaban e insultaban normalidad para que aquel libro que obligaba a pensar en lo que se leía no pudiese ser entendido. Hacían tanto ruido que las palabras se amontonaban en la mente y nadie podía imaginar entre aquel barullo algo con sentido.

La gente , desilusionada de aquel libro sin pies ni cabeza, acababan abandonando al soñador para volver a leer: mi mama me mima y yo mimo a mi mama… mientras la vida se hacía un poco más pequeña. Entonces el cerraba de un golpe el volumen y les recitaba de memoria algo que se podría inventar leyendo en silencio las palabras no escritas. Las ordenaba en forma de canción y les enseñaba las melodías que no deben ser escuchadas por los oprimidos.

Siempre leía un libro en blanco, siempre soñaba sus historias y, si le prohibían imaginarlas, encontraría otras formas de crecer con los suyos.

LaRataGris