Viento correcto

22 diciembre 2020

-¿Cómo se siente usted?- preguntó el presentador-¿Qué sensación tiene sabiendo que cuenta chistes que solo usted entiende?

-Comdard- respondió mientras saltaba sobre la mesa, esparciendo los papeles con el resto de preguntas por todo el suelo. Lanzaba puntapiés sin ton ni son, provocando un caos considerable.

Desconcertado, sin saber que preguntar o hacer, el presentador colapso.

La musculatura de su cuerpo laxó mientras la cabeza, totalmente independiente, comenzó a convulsionar enloquecida.

En riguroso directo los espectadores del plató, todos los espectadores, perdieron el oremus. El espacio tiempo se rasgó en una muy mala señal; las trompetas del fin del mundo. Bajaron ángeles vengadores, poderosas Valquirias precedidas del,(con respeto), sentimiento Wagneriano . El más allá se tragó la luz y el universo, tal y como lo conocemos, implosiono de una forma sorda y controlada. Todo se fue al garete porque un programa en Primetime no estuvo a la altura y, la gente, no supo reaccionar. Todo era demasiado absurdo y complejo como para ser verdad.

LaRataGris


Cosecha

8 junio 2020

La cosecha de ojos no había sido demasiado buena aquella primavera. Habían florecido demasiado temprano y las cuencas oculares quedaron expuestas a una climatología inadecuada. Seguramente se marchitarían antes de salir del almacén.

Joan ajusto la temperatura para compensar la externa y así adaptarla a los brotes tardíos, con suerte podría salvar la temporada con aquellos rezagados.

Una llamada del Sant Mary’s parpadeaba constante en el videófono. Ya les había retrasado tres veces el pedido con la consecuente cancelación de operaciones que provocaba, dinero.

Mucha gente bonita no podría lucir el color de moda aquel verano, se tendrían que conformar con una actualización ya pasada de moda, con conseguir una nariz adecuada o intentar agenciarse unos ojos del mercado negro, esperando que no se les cayera el color a mitad de temporada…

El universo quería colapsarse y no sabía cómo.

LaRataGris