Antonio solo enfermo

22 agosto 2012

Antonio fue un enfermo ilustre. Un muerto desganado del hacer, con la fama suficiente como para que no importase su apatía. Jamás sería un paria, -los despojos no tienen su sensibilidad ni su delicadeza al cantar con la voz rota-. Podía vivir de recuerdos, de amigos que no se iban ni en los momentos bajos en los que todos son una puta mierda- DEJADME MORIR EN PAZ -. Se quedaban incluso cuando su cuerpo quebradizo solo se podía mover para conseguir un poco de tranquilidad. La gente se acercaba como en una procesión queriendo elevar a su mártir. Movían sus piernas en la dirección correcta, rezando por que el roce desprendiese un algo de esa genialidad que se marchó al elegir suicidarse en cada risa, en cada fiesta.

-Antonio- le susurraban los otros muertos- ¿cuando vienes?- y siempre respondía tarde y-mas tarde, cuando nadie me aguante.

LaRataGris


Anónimos

23 febrero 2010

Todos los anónimos nos conocemos, aunque sea una contradicción no pasamos desapercibidos. Es muy fácil saber quiénes somos, porque nuestra cara no le suena a nadie. No hemos buscado esos quince minutos de fama. No salimos por la tele, ni tenemos un blog en internet en el que enseñar las fotos de nuestras vacaciones en Ibiza, no cantamos, ni bailamos, no gritamos, no…no somos como todos esos que tú ya sabes.

Nuestra tranquilidad nos hace terriblemente llamativos. Por eso los cazadores de talentos nos buscan, quieren que cedamos nuestros derechos de imagen a las cámaras que hay distribuidas por las calles, pero nunca aceptamos. Por eso, cuando utilizan vídeos de transeuntes paseando, en sus shows nos tienen que difuminar el rostro.

Somos tan famosos que algunas megaestrellas nos imitan para tener más minutos de audiencia. Se someten a operaciones de desfiguración estética, que les dejen la cara como pixelada, para poder ponerse ante las cámaras y gritar histriónicamente- fotos no, yo sólo quiero hacer bien mi trabajo- Supongo que no todos están preparados para ser unos auténticos don nadie, piensan que es mejor ser una importante mierda pinchada en un palo.

LaRataGris


Cien canciones

2 mayo 2008

Vivir en la Calle

La pequeña Glory conoce bien la calle. Desde que recuerda siempre ha estado en ella. Primero con su padre y luego con lo único que este le pudo dejar; una guitarra que ha conservado apesar de que a veces la necesidad le apretaba fuertemente el estomago.

Con ella aprendio que hay canciones y lugares para comer. Zonas en las que si tocas algo de los beatles te quedara para cenar sin necesidad de otra actuación.

Tambien le enseño a no sobreexplotar estos paraisos. Arruyarlos con suaves melodias sin resultar empalagosa, dejandoles descansar para que otro día le permitan volver a por más alimento. Por eso solo se acerca cuando tiene demasiada hambre. Mientras, intenta subsistir tocando en pequeñas cayejuelas, la música que a ella le apetece, sin preocuparse de si podra almorzar, sabe que ya lo hara en otro momento.

Dos Acordes.

Las tripas le rugían como la base rítmica de una mala canción comercial. Un ruído constante y monótono que no le dejaba concentrarse en otra cosa que no fuese tocar la pegajosa melodía que todxs aplauden. Toco sin pensar, sabiendo que cada acorde era una cucharada más con la que contentar a su fria barriga. Sacio su vacio e inmediatamente despues fue algo más profundo lo que le pidio alimento. Se sentó en un calle por la que practicamente no pasaba nadie. Extendio la funda de su guitarra por si caía algo, aunque esta vez no es lo que buscaba. Y sin pensar de nuevo, guiada esta vez por el corazón, comenzo a acariciar las cuerdas gastadas.

El placer fue mínimo. Al segundo acorde tenía un policia de público, pidiendole que se marchase- la mendicidad esta prohibida en esta ciudad.

– No es mendicidad- pensó sin ganas de discutir mientras recogía sus escasas pertenencias para buscar un sitio más tranquilo.

– Perdona- le saludo alguien demasiado bien vestido para ser de aquel barrio- te estaba escuchando y… bueno, creo que era una cancion maravillosa.

– ¿Solo dos acordes te han parecido tan extraordinarios?- Su tono era el de alguien no acostumbrado a los piropos- vale, pero no te emociones el resto era una mierda- dicho lo cual Glory dio por terminada la conversación. Ya estaba caminando cuando la misma voz volvio a detenerla.

– Espera. Deja al menos que me presente- El desconocido rebusco en el bolsillo interno de la americana para sacar una tarjeta que le acerca desde una cierta distancia- Me llamo Joan Gener, soy productor musical. A mi, me gustaría hacer algo con tu canción.

– ¿Y has venido a buscarme hasta aquí por que te gustaba mi canción?- No se percibe cambio alguno en la voz. Sigue estando ese recelo inicial, aunque poco a poco se va interesando por lo que el quiere contarle.

– Que va- se ríe- ni siquiera sabía que alguien como tu estaría por aquí. Han detenido a mi camello habitual y me tenia que buscar la vida como fuera. Ha sido toda una suerte el encontrarte.

Cien Canciones

La siguiente semana paso muy deprisa. Cambio el banco donde dormia por el suelo de una habitación. Le cortan el pelo, se lo tieñen, queman su ropa y la transforman de arriba abajo hasta que ya no es más que una victima de los tiempos que corren.- Querida, estas preciosa- Gene entra como una exhalación- vamos, el estudio esta esperando para grabar el disco hoy mismo.

– Pero,..- Intenta detener el vendabal- aún no has escuchado el resto de mis canciones, ni tan siquiera has acabado de escuchar la que tanto te impresiono,

– No hace falta, querida- empieza a arrastrarla hacia la puerta- con lo que he oído tengo suficiente.

En el estudio todxs la tratan demasiado bien. Es una estrella en ciernes y quieren contentarla.

– Adelante, querida, toca esos dos acordes mágicos que te sabes- abrumada comienza su canción sin hacer preguntas. Un la suena en la guitarra, luego re y la cortan- Perfecto, querida. Ahora Arturo te llevara al hotel.

– Pero,…- ya nadie le hace caso. Todxs corren de arriba a abajo como si tuvieran mucha prisa por acabar algo que ella no entiende.

Solo tiene la sensacion de que a esto se han reducido las más de cien canciones que ha compuesto a lo largo de su vida, a dos simples notas.

Disco de Oro

Un día se levanta y hay mucha gente en la habitación. Gene se acerca – Querida, por fin te despiertas- la empuja hacía un grupo de gente que no conoce- ya creíamos que te perderías tu propia presentación- y la deja alli en medio, sin entender de que va todo este circo que han montado mientras dormia.

Glory sonrie sin saber que decir. Las siguientes horas son de alabanzas hacia un disco que no recuerda haber gragado y preguntas por un supuesto romance con alguien del que nunca había oido hablar.

Cuando ya solo queda Gene en el cuarto este le empieza a apabullar hablando demasiado rápido como para detenerlo- Bueno- le dice- hemos conseguido el mejor grupo de hijos de puta para que no se deje dehablar de ti en un par de meses. Para dentro de dos días ya te tenemos contratado el número uno de la principal lista del país y el martes iras a recoger tu disco de oro y para el jueves sesión de fot…

– Pero, yo ni siquiera lo he escuchado.- le corta como puede

– Perdona, querida, tienes razón- se acerca a una estantería para coger una cajita cuadrada- aún no has escuchado la mezcla. Aquí tienes, ha quedado muy bien.

Al quedarse realmente a solas busca una minicadena y con miedo comienza a escuchar el cd. Todas las canciones le suenan iguales. Sus dos acordes con diferentes bases ritmicas en cada corte, aunque todas recurdan, ligeramente a unas tripas rugiendo. Esta vez no hay donde huir, solo una entrevista a las dos y demasiadas galas ya comprometidas.

El disco fue triple platino, todo un éxito que el productor intento repetir con el segundo trabajo. En el habían cambiado un sintetizador por una gaita eléctrica pero ya se había quemado la gallina de los huevos de oro. Solo le quedo vender la guitarra, que ya no quería volver a tocar, y mendigar en la ciudad prohibida .

LaRataGris.