La reina Maggot.

29 marzo 2022

Los tambores retumban como truenos anunciando la lluvia- Llega la reina Maggot- Gritan sus voceros- Abrid paso, purría.

Siempre precedida de sus esclavos. La comitiva, de un blanco absoluto, recortada sobre el espeso sucio de la ciudad, ilumina con su contraste las calles por las que pasa arrastrandose como una larva ciega.

Maggot es un punto negro entre sabanas de seda que ocho fuertes eunucos llevan a peso.

Nadie la ha elegido pero respetan su poder. Tiene una locura que la hace peligrosa y todos se adaptan a sus caprichos .

Sin tiempo para adaptarse, como si el sequito lo estuviese buscando; Erre ve que se detienen frente a él y, los eunucos, bajan el palanquín y forman entre siete una escalera humana mientras el octavo ayuda para que su ama baje.

Una gasa cubre sus ojos albinos.

-No mereces que te vea- le dice la reina ciega.- Dime entonces ¿por qué estoy aquí?

-No se- responde Erre- No te he llamado, no te conozco.

-¿Has venido a recuperar tu trono?

-Nunca ostente título alguno que me de derecho a reclamarlo. En mi apogeo y en mi caída siempre fui un hombre sin ataduras. No he Cambiado tanto como para necesitar el veneno de tus lujos.

A una palmada de Maggot la regresan a sus sabanas.

-Mucha gente te hubiese seguido- le dice enseñando sus labios rojos entre el blanco-te agradezco que respetes el status Quo.

-No hay respeto, es supervivencia. yo desee destruir, no mantener.

-Matadlo-le susurra a uno de sus eunucos-, pero que no nos relacionen. De todas formas- grita esta vez para Erre- es mejor que te quedes al margen.

y se retira con siete eunucos transportándola y los tambores bramando

LaRataGris


El jardín de la reina

28 diciembre 2021

– iAlto!- le gritó la reina de corazones a la abeja- ¿Dónde crees que vas con el néctar de mis flores?

El insecto paró sobre un tallo de hierba fresca y chapurreo en un idioma que le era ajeno a su majestad.

-Es comida para mis hermanas, es esparcir un manto de flores por todo el mundo.

-¡Detened a esa descarada!- gritó esta vez a sus soldados- ¡que no se lleve las semillas de nuestro mundo!

De infinitos lugares aparecieron ordenadas las fuerzas de seguridad. Cerraron el jardín de dentro afuera, también a la inversa. Taparon la luz del sol, frenaron los ríos que campaban libres por la tierra; detuvieron el aire pero no lo suficientemente rápido como para que la abeja no escapase.

Entendiendo que ya no podría volver dejó, como siempre, que de sus patitas fuesen cayendo semillas. A su paso se abrirían nuevos jardines, no delimitados por muros.

Mientras, la tierra de la reina de corazones, se marchitaría en su protectora prisión.

LaRataGris.


Arrimadas I de la república

26 diciembre 2017

Arrimadas I de la república

Otras cucarachas en Comic Square o en Payhip


Opinión privada

6 noviembre 2014

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El patriarca

4 junio 2014

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