Poema silvestre

18 noviembre 2013

Desconfíe de los poetas profesionales, de tan voraces apetitos como cualquier obrero, rimando el tintineo de monedas gastadas, sobre hojas de papel que no manchan la realidad. No entregue sus corazas por participar en juegos malabares con vísceras frágiles para el que ofrece. No beba con ellos, no recite al ritmo de ojos turbios y apagados por el alcohol. No baile sus brumas, ni sus caminos de flores. No se haga prisionero de un esclavo.

El poeta silvestre viste camiseta de rayas amarillas, negras. Cambia los colores y el uniforme al latido de corazón, se hace mariposa, luego león, ratón, simplón de lengua ágil que no entiende, erudito al que todos escuchan por que no rebuzna conocimiento. A veces se come sus palabras y otras tantas el sudor de su frente, muerde y en su piel se escriben las caricias que parpadean entre los labios de sus amigos. Viven en la oscuridad paralela, en una vía muerta o en un jardín de huesos y entrañas. Desconfié también, desconfía que son semillas de equívocos, de futuros profesionales.

Llenate de los poetas que murieron en sus versos. Los que te vesan con uves puntiagudas, que rasgan la seda como tallo de rosa. Los que saben que no hay camino y se paran en el laberinto de tus desiertos. Ámalos por que no dan nada pero nada piden a cambio, por que leen en tus heridas y las curan con sus miedos.

LaRataGris

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Yo el terrorista

9 abril 2012

Equiparar a alguien que destroza una tienda con quien promueve y defiende el asesinato es de una desfachatez tal que, únicamente, sirve para demostrar el anquilosamiento de un sistema dispuesto a perpetuarse en el tiempo a costa de los de siempre. No trabajan para que todos vivamos: existen, se lucran, festejan de nuestro sobrevivir y encima nos llaman violentos si exigimos dignidad. No señor, no soy un salvaje por que usted prefiera mantener sus privilegios haciendo oídos sordos.

Dice escucharnos y que solo gritamos, que no proponemos nada y solo usted puede salvarnos haciéndonos sufrir como pocos. Se que si recibo una ostia sera merecida, si me castiga sera por mi bien y, que todo lo que usted explica, justifica sus locuras… que pena que devalué el lenguaje al nivel de su realidad, que lastima que dentro de poco hasta mis palabras serán consideradas de un terrorista por hablar de lo que siento y me duele.

Recuerde, no es mas vándalo el que destroza objetos si no quien niega vidas en decisiones que meditan sobre el interés pero no sobre las personas. De esto último sabe mucho su casta política

Terrorista yo? no, eso tu, y permítame tutearle, señor.

LaRataGris