Patitas de alambre

12 octubre 2026

Hay cosas que nunca cambian en el barrio. Un defecto es allí una virtud, o al menos un rango distintivo que nadie más posee.

Por eso a patitas de alambre le molestó oír hablar de una nueva a la que le habían reasignado su mote

– Yo llegué primero. Ya me llamabais así-. Se reivindicó- ¿Para que necesitáis otra patas finas? – intentó que otro apodo calara.

– Mira-le dijo Big Papito- Ella parece hecha de un alambre más fino y tú, con los años, has ido ganando peso. Claro que ella es pata de alambre.

– ¿Y eso en qué lugar me deja? – Lloró.

– No seas llorona, llorona – la rebautizó Sam el cojo.

– Yep – sentenció la Joven patitas – renovarse o morir. 

Pero la llorona no quería cambiar, prefería recurrir a la magia.

…

La bruja vivía a las afueras del barrio.En primavera recogía hierbas frescas para hacer promesas de amor y alguna que otra poción que no tenía demasiada demanda. A veces venían a verla para que les dijera el futuro o para echarle mal de ojo a un jefe cabrón. La llorona apareció suplicando su ayuda.

– ¿ Tienes la lagartija ?- Preguntó la bruja. 

– Me ha costado conseguirla-. Le dijo mientras le acercaba el bote de cristal donde el reptil arañaba las paredes asustado.

-Que rico – se relamió- Entonces ¿qué querrás por este manjar?

– Quiero ser menos pues engordé, lloré y otra ocupa mi lugar. Quiero tener las patas tan finas que casi desaparezca.

– Que delicioso – la bruja se relamía, saboreaba. se movió rápida y siIenciosa entre tubos, flores y ungüentos que mezclaba sin descanso-. Toma- le dio un vaso lleno -, no bebas demasiado de golpe.

La llorona lo vació de un trago, desapareció sin que nadie la echase en falta y, sin ella, sólo quedó una patitas de alambre.

– Delicioso.

LaRataGris


Un corazón de alambre

2 junio 2014

El artesano

De alambres y plástico, le pintó unos ojitos tiernos y labios de fresa con un pincel fino. El artesano abrazó a su amada sintética y le susurro un te quiero al oído. Pero ella no le quería, no de la misma manera.

Cerró los ojos tumbado a su lado y la dejo descansar, había sido un día demasiado largo y la pega aun no estaba seca, las grapas no se habían absorbido, así que la beso en sueños mientras esperaba que ella, la física, se acostumbrase de la misma manera.

Pasaban los días y seguía ignorando sus caricias. El desprecio se palpaba en su no hacer nada, había tal desdén en su inmovilidad que no necesitaba ni girarle la cara y, eso, lo estaba volviendo loco.

Una noche, harto de que sus caricias fueran como cicatrices, desnudo su cuerpo de plástico y la empujo contra el suelo donde la poseyó. – esto,- le susurro- si que te va a doler, zorra-. Cuando acabo con ella su amor parecía un frio cadáver que dejo en el container, camino de la ferretería donde compraría más alambre.

El artista

-Como lloran los cuerpos inertes- el artista camina entre los desechos de los artesanos buscando alguna pieza, aun viva, que rescatar. Recoge los mecanismos desahuciados, las carcasas por contener, los alientos que aún no se han volatilizado. Los guarda con mimo en tarros de conservas donde esperaran la reencarnación. Protege sus pulmones con una máscara de pintor, telas destrozadas son sus corazas contra el frio y sus manos agrietadas, desnudas, aman lo que toca.- ¿ por qué los artesanos siguen estos patrones? Esta perfección que niega la belleza de la casualidad, del error acertado…- de repente el tacto helado de ella acelera su respiración. Siente el tormento del dolor en un cuerpo al que jamas se le otorgo la vida. Lo carga a su espalda y se aleja sabiendo que lo que jamas ha vivido tiene que nacer.

En casa busca entre la basura de sus tarros y con alambre de espino dibuja un motor para su pecho vacío. Las espinas penetran su carne de plástico, el corazón comienza a latir y, con un estertor, traga el aliento necesario.- ¿ donde estoy?- y el artista guarda silencio mientras ella lo mira todo- ¿ quien eres?- pero por un motivo que desconoce son preguntas que no tienen importancia, de repente siente la necesidad de abrazarle. El calor y la presión hace que, finalmente, se reabsorban todas las espinas que salen en forma de lágrimas por sus ojos pintados y expulsando el dolor comienza a vivir.

LaRataGris