El niño perfecto (primera parte)

8 junio 2026

Siempre hay una voz flotando en la habitación. Esta invasión de anuncios hace que el alquiler sea un poco más barato, que se puedan pedir medio centímetro más de casa.

Compra este coche, dice la voz melosa; Invierte en una apuesta segura o, la que hoy llena todas las habitaciones: ¿Alguna vez has pensado qué cambiarías de tí?

De una forma que parecería aleatoria las voces hablaban de gordas , narigudas, orejas de soplillo, fea, desgraciada, desaliñada y surte efecto.

Varios estudios le dan la razón: Se puede modificar el comportamiento del ser humano con los estímulos adecuados. La música adecuada, el tono justo y los insultos hirientes hacen mella.

– No quiero que nuestro hijo sea como yo – le dice acariciándose la barriga -. Tampoco como tú.

– Sería horrible – la abraza -, un baboso sin personalidad o una mangoneadora chillona.

-Tenemos que solucionarlo

Sin dejar de abrazarse, enamorados del concepto de perfección, le piden a la voz que marque el número de la compañía anunciante. 

– No cogen – se asusta Ramón.

– No seas pusilánime – le recrimina Helena-. Estará la centralita colapsada.

Siete horas después consiguen contactar

– Eugenesia S.A. , dígame 

– Queremos un niño perfecto.

LaRataGris


Me equivoque con todas mis fuerzas

27 octubre 2015

Me equivoque con todas mis fuerzas en todo aquello que decían que era.

Era un hombre pero no me gustaba el fútbol, ni me emborrachaba con los amigotes alfa en el bar. En realidad, esto no me lo dijo nadie, era un niño que descubre el mundo por primera vez, que aún cree que cambiara las cosas y no deja de jugar- ¡inmaduro!- me gritaron..

Después de crecer me dijeron que no me masturbara como un mono. Yo me masturbe mirando a una mujer de carnes generosas, mientras ella se hacía una paja embelesada en el tic tac de mi colgajo.

Compartimos, sin miedo, nuestros jugos seminales aunque gente que estaba de paso nos advirtió que la familia es la muerte de la rebeldía.

Como nosotros eramos unos inconscientes nos levantamos en armas, revolucionados por nuestros hijos. Por ellos quisimos que todo fuese distinto y lloramos mares cuando no transformamos nada.

Me equivoque con todas mis fuerzas y volvería a cagarla por que mi camino de errores esta construido, baldosa a baldosa, de razón y sentimiento.

Algún día lo cambiare todo.

LaRataGris