Me equivoque con todas mis fuerzas

27 octubre 2015

Me equivoque con todas mis fuerzas en todo aquello que decían que era.

Era un hombre pero no me gustaba el fútbol, ni me emborrachaba con los amigotes alfa en el bar. En realidad, esto no me lo dijo nadie, era un niño que descubre el mundo por primera vez, que aún cree que cambiara las cosas y no deja de jugar- ¡inmaduro!- me gritaron..

Después de crecer me dijeron que no me masturbara como un mono. Yo me masturbe mirando a una mujer de carnes generosas, mientras ella se hacía una paja embelesada en el tic tac de mi colgajo.

Compartimos, sin miedo, nuestros jugos seminales aunque gente que estaba de paso nos advirtió que la familia es la muerte de la rebeldía.

Como nosotros eramos unos inconscientes nos levantamos en armas, revolucionados por nuestros hijos. Por ellos quisimos que todo fuese distinto y lloramos mares cuando no transformamos nada.

Me equivoque con todas mis fuerzas y volvería a cagarla por que mi camino de errores esta construido, baldosa a baldosa, de razón y sentimiento.

Algún día lo cambiare todo.

LaRataGris


Monoteístas monocromáticos

30 abril 2012

De repente amaneció un día de un color azul celeste infinito. Los campos y la ciudad, animales racionales e irracionales, insignificantes objetos o, incluso, aquellos de una relevancia tal que se hace difícil imaginarles un cambio… absolutamente todo se había impregnado de esa misma tonalidad, haciendo imposible distinguir los límites de nada. La vida se había vuelto un gran fondo azul en el que se escuchaban ruidos y quejas por no poder ver, por quedar ahogados en el monocromatismo mas absoluto. Aunque eran pocos los que gritaban. La gran mayoría estaba feliz por la moda, preferían la estética y dejaron de lado las criticas y la desobediencia al celeste.

Conformados con la nueva pigmentación se hicieron uno con el orden establecido mientras los locos, se quedaron solos en sus celdas blancas. Algunos ácratas buscaron amarillos en los fondos de sus armarios, verdes y lilas luchaban contra la dictadura monoteística, rechazaban la adoración unilateral y sus trazos pintaban notas discordantes, estridencias en la realidad mas absoluta.

Mayoría se enfrento a minoría en la calma de los ganadores y los resignados hasta que, de repente, amaneció un día de color purpura y las tornas se giraron. Los celestes se dejaron llevar. Su color fue menospreciado, sinónimo de rebeldía. Los antiguos disidentes se volvieron azulados para poder seguir quejándose. Todos cambiaron de chaqueta para salvar las apariencias. Solo los corazones rojos, las entrañas negras… resistieron mas allá del momento sin ser gobierno u oposición, eran vida de la que no cambia ni cuando su color se pone o pasa de moda.

LaRataGris.


La historia de mis derrotas

30 agosto 2011

Jugábamos a revoluciones de guitarras, bombo y cajas. A palabras duras y silencios en controles de alcoholemia. Nos corríamos las juergas del vandalismo desmesurado y sinsentido, fingíamos lucha de clases por beber y divertirnos.

El día en que vencieron a mis amigos se buscaron un buen trabajo y una mujer que no hiciese demasiadas preguntas, que llegase de otras guerras perdidas y no les apeteciese hablar de demasiados pasados. Yo lamí mis heridas y acepté la derrota pero no la rendición. Busque comida bajo las piedras y me junte con lunas rebeldes que se levantaban una y otra vez de sus tumbas. Fui un paria perdido y sin norte, un hombre acabado y feliz.

Aprendí a gritar de mis lunas, a ser salvaje con causa, aullar a la ciudad y pintar los muertos para que jamas se tuvieran que callar. Asumí que nunca podría cambiar el mundo para poder sobrevivir, para seguir soñando sin miedo a un nuevo fracaso. La represión de la realidad dejo de afectarme. Ya no podía caer más bajo así que transforme todo lo que estaba a mi alcance y me invente nuevos amigos imaginarios que no estaban dispuestos a dejarme solo… Cambiamos el mundo.

LaRataGris