El niño perfecto (primera parte)

8 junio 2026

Siempre hay una voz flotando en la habitación. Esta invasión de anuncios hace que el alquiler sea un poco más barato, que se puedan pedir medio centímetro más de casa.

Compra este coche, dice la voz melosa; Invierte en una apuesta segura o, la que hoy llena todas las habitaciones: ¿Alguna vez has pensado qué cambiarías de tí?

De una forma que parecería aleatoria las voces hablaban de gordas , narigudas, orejas de soplillo, fea, desgraciada, desaliñada y surte efecto.

Varios estudios le dan la razón: Se puede modificar el comportamiento del ser humano con los estímulos adecuados. La música adecuada, el tono justo y los insultos hirientes hacen mella.

– No quiero que nuestro hijo sea como yo – le dice acariciándose la barriga -. Tampoco como tú.

– Sería horrible – la abraza -, un baboso sin personalidad o una mangoneadora chillona.

-Tenemos que solucionarlo

Sin dejar de abrazarse, enamorados del concepto de perfección, le piden a la voz que marque el número de la compañía anunciante. 

– No cogen – se asusta Ramón.

– No seas pusilánime – le recrimina Helena-. Estará la centralita colapsada.

Siete horas después consiguen contactar

– Eugenesia S.A. , dígame 

– Queremos un niño perfecto.

LaRataGris


El hombre relativo

28 octubre 2022

relativo


Oda mediocre

25 octubre 2022

Levanten los cielos, pinten, canten y bailen los mediocres. ¡Viva la mediocridad! ¡viva la gente sin talento para nada!

Que no importa el don, que ni existe ni me interesa en su perfecto. Yo quiero a las personas que aman el arte con locura, incluso a pesar de sus limitaciones. Las que chocan una y otra vez contra el muro de lo correcto pero no se detienen.

Te quiero mediocre, amando lo que haces, aprendiendo de tus errores, inseguro pero incansable.

Construyes, te alejas de esa mediocridad con un esfuerzo sobrehumano. Y, aunque en ta corazón seguirás siendo poca cosa por no haber llegado con el conocimiento en los genes, tu fuego arrasará la realidad porque eres el mejor mediocre.

laRataGris


Las siete diferencias

12 enero 2015

Una hoja en blanco junto a otra idéntica. Tan iguales, tan perfectas en su vacío: busca las siete diferencias, unicamente siete. El hombre inmejorable analiza cada pequeña imperfección, el gramaje, que si una se ha doblado más que la otra al sacarla del paquete, en cual se ha detenido una mota más de polvo, las impurezas, el…toquetea, resopla y vuelve a empezar. Lupa en mano, enciende una luz, se despeja y justo en su lecho de muerte ríe al descubrir las siete diferencias de golpe: no vivir, no sentir, no pensar, no comer, obsesionarse, perderse, no encontrarse e, incluso, morir antes de tiempo, la octava por la tardanza, como compensación.

LaRataGris


Perfecto

5 diciembre 2012

Perfecto