«demacracia»

22 noviembre 2012

 

"demacracia"


Mierdocracia

9 agosto 2012

Mierdocracia


Soy libertad

23 octubre 2011

En todo momento fue un hombre vulgar. Producía suficiente como para no levantar sospechas y se le permitía tener las ideas de tantos, las versiones oficiales,… las palabras del régimen. Opinaba como cualquiera y hacía propio el autoengaño para poder sentirse libre sin que la pena de no poder hablar sinceramente hiciese mella en el. Pero tenía un secreto.

De noche dejaba durmiendo a su yo libre, transformaba su casa en prisión y modulaba la voz a un susurro suave y silencioso. Moría el hombre sensato y ocupaba su lugar una pequeña y asustadiza versión de el mismo, alguien que no podría sobrevivir a plena luz del día aquejado de curiosidad por lo que realmente sucede a su alrededor. Sería injusto decir que era la misma persona, de conocer su lado oscuro el señor Jekill se hubiese denunciado a las autoridades competentes. Por eso insisto en que era un ser de lo más corriente, el extraordinario, la revolución, pertenecían a su alter ego.

Su otro yo se había dedicado a desmontar todas las supersticiones y prejuicios. Argumentaba palabras prohibidas y en su celda de papel sentía como se aflojaban las cadenas de la libertad. Al principio se conformaba con hablarse. Era un loco debatiéndose entre el colectivo y lo individual, entre lo real y lo correcto. Más tarde no fue suficiente. Necesitaba expresarse en voz alta, gritar los fallos que no parecían querer arreglar. Urdió un plan absurdo, un dejarse atrapar por nada, pero su cuerpo necesitaba ser libre más allá de las apariencias de su mundo. Apagó el despertador, roció de cloroformo la cama donde dormía su parte más conservadora y se lanzó a la realidad voceando que no se sentían sometidos por que los carceleros pintaban los techos de azul cada mañana. El sol era falso, las nubes una patraña y cuando llovía desviaban la atención de las calles.

De repente diluvió. Todo el que podía escucharle corrió a un lugar seguro y se quedo el rodeado de agentes de paisano, de sordos entrenados. Los golpes lo despertaron del cloroformo, lo hicieron recapacitar. Quería volver a su tranquila libertad.

LaRataGris


Cuando el dictador bajito

16 junio 2011

Cuando el dictador bajito vivía el pueblo era tratado como a niños pequeños. Aunque evidentemente algunos críos tenían más cabeza que según que adultos, los que mandaban no parecían saberlo. Se llenaban la boca con lo que salvaban, con la moral, con no se que excusa de cuidar de un país que pasaba hambre y era reprimido si protestaba.

Un grupo de idealistas se opusieron a aquel régimen de terror. Se mantenían informados desde la clandestinidad de radios libres, panfletos que te podían costar algo más que una multa y el boca a boca, reunirse en casas de amigos a preparar la revolución.

El sistema opto por poner buena cara. Perdonaron ciertas conductas, muy pocas, y se las mostraron al mundo para que todos vieran la buena voluntad. Mientras seguían reprimiendo la ilegalidad desde una pequeña sombra que intentaban que les tapase.

Siempre habrá gente para la que cualquier tiempo pasado fue mejor. Que como bien saben los biógrafos en españa, una y más grande que un guijarro, nunca han existido dictadores bajitos. También habrá quien quiera trasladar mis palabras al presente pero, en esta demosgracias moderna, no se puede gritar demasiado alto sin que te inviten a recordar aquellos tiempos mejores del no dictador bajito. El pueblo infantil ha hablado y sus salvadores prefieren legitimar sus palabras mientras boicotean, reprimen, sus acciones. No seré yo el que les lleve la contraria, al fin y al cabo me dirían que tengo derecho a expresarme y después enviarían a un mozo para que cambie de opinión por las buenas o por las dictablandas.

Que los tiempos no son comparables pero los perros sí.

LaRataGris.


¿A quién no votas?

6 mayo 2011

Mascarada

Me llamo Raúl Sánchez y yo no voto. No lo hago por que no creo en esta democracia de castas, por que necesito un mundo mejor y eso es algo que ningún político puede ofrecerme-en realidad ofrecermelo si, conseguirmelo no.- Ellos tienen otras prioridades: libran batallas de poder contra sus reflejos del partido contrario, besan niños y sonríen sin parar una vez cada cuatro años. Viven de la retórica, de las apariencias y la demagogia, también de insultar y acabar con su contrario.

Son perros salvajes lanzando dentelladas a derecha e izquierda, según les comunique el partido. Enseñan sus dientes mientras nos explican un cuento chino de por que hacen todo esto por nosotros, pobres mortales.

Su verdad es la absoluta, sólo ellos pueden hablar de política, en menor medida el que les vota y, yo, como no les sigo el juego, soy descalificado e invalidado en cualquier discusión que pueda tener sobre ellos.- como no voto mi opinión no cuenta-.

Así que volveré a repetirme: Me llamo Raúl y no voto. Por eso precisamente puedo quejarme de todos, por que no voy a sus comicios después de haberles escuchado, aunque ellos no han hecho lo propio conmigo, por qué por encima de las palabras les he visto hacer nada, o lo que es peor, haciendo demasiadas tonterías con los peones que tienen a su cargo, por qué no votar no destruye lo que pienso, en todo caso hace más fuertes mis ideas y convicciones.

Hoy ya no importa al que vas a votar, es mucho más determinante al que dejas de elegir. Sabes que ninguno de ellos va a cumplir tus expectativas. Se construyen de mentiras y si vas a votar lo haces para evitar el avance de terrores mayores. Cada vez parece haber más votantes de esos del voto útil y absurdo que nos condena a pendular sobre la misma propuesta-la mala y la peor-. Ese voto inútil come de nuestros miedos, lo alimentan los mismos que deberían buscar argumentos para nuestra movilización. Incapaces de articular un discurso convincente y coherente prefieren concentrar sus ínfimos esfuerzos en invocar al coco, al hombre del saco o cualquier monstruo que nos quiera quitar el dinero. Ya no somos unos niños, deberíamos espantar a todos nuestros males de la infancia y seguir con nuestras vidas pero…preferimos que salga el menor de los males y no tener que preocuparnos demasiado. Yo quiero algo mejor, por eso no les votare a ninguno.

Cuando alguien les dice algo así acaban por llenarse la boca con lo de- con lo que luchamos para que tu hoy pudieses votar-. Es verdad, pero se han quedado a medio camino y prefieren dormitar a seguir peleando, yo seguiré caminando un poquito más.

LaRataGris


Paradojas de la libertad: Pactos de silencios

12 junio 2010

Paradoja de la libertad: Pactos de silencios