Fugaces

5 agosto 2024

No era más que un segundo, un instante tan bonito que le pretendían las horas. La una, las dos, las tres,… Tanto daba si era de mañana o de tarde, la noche más profunda también quería que aquel fuera uno de sus momentos.

Para convencerlo le mostraban el tic tac de su paso, le ofrecían un lugar preponderante en la esfera de su reloj.

– Podrías ser el cambio de hora- le tentaban-. Incluso, si quieres, puedes ser el segundo que se aleja de un día para entrar en el siguiente- le decía la medianoche.

Le regalaban los oídos, le suplicaban, le exigían pero el se fue como un suspiro, solo y sin darse cuenta.

LaRataGris


Última carrera

4 febrero 2019

ultimamente necesito demasiado ese sueño reparador que de tanto en tanto pide la vida. Mis parpados empiezan a pesar como el yunque que le cae encima al coyote, mi cuerpo deja de responder. Me convierto en un autómata al que se le ha terminado la energia, aún me muevo, aunque más por inercia que no por un deseo real.

Amanezco con ganas de hacer nada, o un poco menos que nada, mientras me quemo a lo largo del día. Nunca la reparación del sueño es total y, aún así, noto que tengo demasiado por hacer, no puedo parar.

Con la poca fuerza que voy recogiendo intento aprovechar al máximo, no es una carrera, no pretendo llegar al final pero si recoger todas mis estrellas fugaces por el camino. Igual solo llego a la mitad, puede que menos, pero marcare mi ritmo… me detengo y cojo fuerzas para llegar donde yo quiera.

LaRataGris