En dirección contraria

2 abril 2015

En dirección contraria


Rocki el Marciano Birmano

16 junio 2014

El señor Rocki, Rocki el Marciano Birmano, ese es el nombre escogido para su perfil informático, era un simpático deslenguado. Jamas decía una mentira y por eso molestaba a según quien. No hacía más que decir lo que pensaba tras analizar, pensar y discurrir sobretodas las posibilidades lanzaba sus afiladas opiniones como cuchillos contra prevenidos malvados que paralizados esperaban que la punta no se clavase en la carne. A nadie le importaba cuando lo hacía entre su círculo de amigos pero ahora que la repercusión era mayor y producía un eco que no iba con el silencio institucional, todas las miradas hervían por que aquí no debía pasar nada.

Los esbirros de los pulcros intocables entendieron que lo dicho era inadmisible y dentellearon al aire- maleducado hijo de puta, terrorista escondido tras la mascara del seudónimo, embaucador…- fue entonces cuando- Ivan Perez- así se llama- no todos esos epítetos que me dedicáis, no Rocky, ni cualquier otra cosa que podáis inventaros. Soy Ivan Perez.- era un video sencillo, una pequeña presentación, una última provocación- que más os dará si lo que os escuece no es mi nombre. La mascara- enseña una careta que lleva en la mano- no me esconde, es parte de la broma, la diversión. Todo lo demás- muestra su ordenador, una a una todas sus teclas- son metáforas que los listos no saben entender, no quieren por que les duele pensar en todo el odio que generan. Nadie les quiere y a ellos solo les preocupa el nombre del mensajero.- Después lo detuvieron por sincero.

LaRataGris


Blancanieves gris

3 septiembre 2012

Todo el mundo odia a Blancanieves. Nadie es más bonita que ella, más perfecta, agradable… tan jodidamente buena que jamas se burlaría de todos y cada uno de sus inferiores pero, aún así, no dejan de despreciarla.

A generado una silenciosa competición en la que cualquiera se acerca para ver como levanta más simpatías que el mito. Se sientan a su lado y, sin que ella parezca saber nada, buscan la aprobación de sus iguales. No lo dicen abiertamente pero: Soy tan imperfecto como vosotros ¿me queréis, verdad?. Contra peor es el engendro más tierna y comprensivas las miradas.

Ella escucha cada crítica susurrada. Se muestra impasible, no dice nada mientras la despellejan y la vejez se hace evidente. Únicamente puede pensar: cada día son más niñas las que vienen a destronarme. Se fabrica una máscara tras la que esconderse y sus manos… las manos se arrugan sin remedio: ¿ Dónde ocultarlas?

La gente, con los años, deja de reconocer a la anciana como la que fue. Podría ser la misma madrastra que la enveneno, podría envenenar por un recuerdo de su juventud. Cuando ya no puede más con el peso de la careta sustituye su yo actual con una estatua de sus mejores años y, la gente que no quiere darse cuenta, siempre regresa para tener algo tangible que odiar. Su propio fantasma también se sienta al lado de su memoria, buscando la ovación que siempre le negaron. Ahora es horrible, decrepita, ni un reflejo con el corazón teñido en amargura. Pero nota que la quieran al compararla con su leyenda, la vitorean más que a nadie y vuelve a ser más que ellos, de nuevo les gana mientras, la turba, se entretiene en perseguir el segundo de su declive.

LaRataGris.