Cuando sea nadie

11 junio 2018

Un día no seré nadie. Levantaran mi piel muerta y arrugada, la pasearan a la luz del sol. Le hablaran como si fuera un bebe y yo, con los reflejos reducidos, responderé con una sonrisa perdida y una mirada infinita.

Ya no sabré quien soy, quien fui. ¿Me habré transformado en algo inerte y sin valor?

No encontrare revoluciones, los sueños me serán ajenos un día, otro día que no es hoy.

LaRataGris

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Joven infinito

14 noviembre 2017

Al joven infinito, o eso creía él, le quedaba mucha vida por delante. Había nacido apenas varios eones antes de que apareciese la humanidad. Esta se extinguiría mientras que él se mantendría en esa indiferencia que da la sensación de inmortalidad. Desaprovecharía cada segundo y, solo al final, comprendería lo vacuo de su ser.

Incluso aunque rozase la transcendencia el final jamas seria suficiente. Y es que, aunque se sienta eterno, solo es un segundo de la totalidad.

LaRataGris

Y un cómic finito,en: Payhip o Comic Square


30 años de Kristal

1 junio 2017

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Capital humano

12 diciembre 2016

Discutir del capitalismo con gente que no ha teorizado sobre sus devastadoras consecuencias es algo terrible. Son ciegos condenados a chocarse eternamente en una pequeña habitación. No han conocido vida real y por eso se empeñan en seguir construyéndose una enorme mentira en la que creerse vivos.

Cualquier argumento es rebatido, una vez se vean atrapados por la lógica acudirán al manido: la vida es así, o cualquier frase similar que, según ellos, lo justifica todo. Se te cae la tostada: la vida es así, se te escapa el perro: la vida es así, un ser del averno destripó al cabrón de tu marido e hizo butifarras con sus entrañas, la vida, evidentemente, es así, y en este caso se agradece que así sea.

El problema esta en que la vida no tiene por que ser así. Lo es cuando no tienes intención de mejorar y prefieres arrastrar a todo el mundo a tu absurda existencia para no ser el único amargado en la rueda.

A través de su ejercito de descerebrados anulan toda tentativa de cambio. Las alternativas son discretamente perseguidas para que aquí no pase nada, a veces incluso se las integra disfrazándolas de peligroso enemigo dispuesto a quitarte lo poco que tienes para que creas en algo mejor a lo que enfrentarte antes que al capitalismo.

Nos encierran en cárceles-trabajo para evitar nuestro pensamiento ocho horas, al menos ocho, al día. Así es como envejecemos sin crecer como personas, por que para unos pocos la vida es así, son parte del capital humano y saben estar muy bien en su papel.

LaRataGris


Nostalgias

17 octubre 2016

Amanece nostalgia entre nubes negras. Ya debo ser un señor mayor que no vive del momento si no del pasado. Todo el día hablando de cuando era niño y jugaba a…, veía el.., soñaba con… y otras cosas que no me importó dejar olvidadas. Aunque hoy parezcan construir los muros de recuerdos de mi casa.

Leo libros con los mismos personajes, les cambian la caras pero perduran sus poses prepotentes. No hay ruptura, riesgo, ni pasión.

Los videojuegos han mejorado los gráficos para contarnos una y otra vez la misma historia.

Veo en los cómics personajes que se copian, les colorean la capa de otro tono para que puedan decir las mismas frases. Los imbéciles siguen estando en el mismo lugar, igual que yo en mi rincón.

No me interesa el futuro porque ya lo he vivido.

Que odiosa es la nostalgia. Ojala pudiésemos admirar lo hermoso del pasado, aprender de los errores pero sin dejar de crecer, ver el presente con cara de un porvenir novedoso. Anochece nostalgia y no me interesas.

LaRataGris


Dulce Daphne

29 febrero 2016

¿Dónde duermes, dulce Daphne? Después de dibujar deseos desapareciste dañada. Diminuta diosa desbancada, desencantada. Demasiados días desfiguraron, desdentaron, dolieron.

Débil, decidiste descansar ¿Dudaste del disparo directo, definitivo? Difunta: dejaste deudas, depresiones, diacepan…dormiste.

¿Dónde duermes, dulce Daphne?

LaRataGris


Las edades del reencuentro

27 octubre 2014

Ácrata no se había dado cuenta pero era un poquito más grande. No por haber crecido o madurado, simplemente habían pasado los años y eso era motivo suficiente como para catalogarlo en su generación. Sus coetáneos eran conocidos como la quinta del robot.

Un día se cruzó en una autopista virtual con Lalo. Habían jugado de pequeños, explicado sueños y esperanzas de adolescentes, luego se separaron sin saber el uno del otro y, ahora, su amigo estaba muy mayor. Sus fotos reflejaban años y daños inexcusables.

Ácrata se preguntó si le habría pasado lo mismo. Se fotografía sobre un espejo y la miró durante trescientos sesenta y dos días y una mañana, hasta que al final admitió lo mucho que había cambiado. -¿ soy un hombre? ¿acaso, eso, varía en algo mi vida?- Con desgana comprobó la hora, llegaba tarde a trabajar.

– Lo siento,- palmeó Jefe su espalda- no eres mal chico pero llegas tarde.

Ácrata respiró hondo- Necesito el trabajo, no podrías pasarlo por alto.- Como nadie escuchó esto último, Jefe se había puesto a firmar albaranes y sellar comunicados, levantó la voz para no desaparecer- Te juro que te lo recuperare.

– Mira,- deja su rutina- no es sólo que llegues tarde es que vienes obsoleto.

– Puedo hacerlo tan bien como cualquier niñato. Me reciclare.

Sin levantar esta vez la vista del papeleo despreció la súplica- Siempre supe que traicionarías tu nombre, que el mal vicio de la comida acabaría con tus convicciones. Yo en cambio puedo honrar el mio. Los nuevos modelos de trabajador no son mejores que tu, no hacen nada nuevo.- esquiva fugazmente los documentos- yo ya estaba contento con como le dabas al botón de tu máquina.- por un instante se pierde en el techo para poder retomar el discurso con más ímpetu- No es nada que tu puedas aprender, es que ellos cobran menos.

– Yo- dudó- también puedo cobrar menos.

-Déjalo estar, sera mejor que no lo liemos, las cosas ya son lo que son.

Reloj marcó las nueve y media, siempre llegaba a esta hora cuando iba al trabajo.- Quizá se le halla pasado. Casi ha estado un año con nos…

– Si, claro- se retorció el señor Sofa- después de todos estos meses mirando la foto se ha quedado lelo, por favor.

– No peleéis chicos- puso paz la luz apagada y la habitación quedó en la penumbra del silencio, esperando a Ácrata. Un murmullo invisible se fue adueñando de la estática del aire.

Reloj marcó la una y treinta y seis minutos.

– Es culpa mía.

– Evidentemente- gruñó Sofa- de haber sido una buena foto no tendrías esas marcas de expresión y hubieses oscurecido su pelo- de repente puerta retumbó asustandolos a todos. Dieron un respingo inapreciable a ojos de Ácrata que entraba arrastrando una bolsa de hambre infinita.

El espejo del recibidor intento que viera su cara más amable, la nevera se escondió sin nada que ofrecerle y la fotografía, como el espejo, igual que le había sugerido Sofa, se retocó para que se sintiese más joven.- Jamás he sido tan niño- conspiró con ellos su vision sin que eso tuviese demasiada importancia. La luz continuo apagada, la puerta se cerró por siempre y Ácrata se diluyo entre las quejas de Sofa.

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