Aparentes

27 octubre 2016

aparentes


Trazadores de copias

28 julio 2016

Trazadores de copias


Algo que comer

9 julio 2015

Algo que comer


Rocki el Marciano Birmano

16 junio 2014

El señor Rocki, Rocki el Marciano Birmano, ese es el nombre escogido para su perfil informático, era un simpático deslenguado. Jamas decía una mentira y por eso molestaba a según quien. No hacía más que decir lo que pensaba tras analizar, pensar y discurrir sobretodas las posibilidades lanzaba sus afiladas opiniones como cuchillos contra prevenidos malvados que paralizados esperaban que la punta no se clavase en la carne. A nadie le importaba cuando lo hacía entre su círculo de amigos pero ahora que la repercusión era mayor y producía un eco que no iba con el silencio institucional, todas las miradas hervían por que aquí no debía pasar nada.

Los esbirros de los pulcros intocables entendieron que lo dicho era inadmisible y dentellearon al aire- maleducado hijo de puta, terrorista escondido tras la mascara del seudónimo, embaucador…- fue entonces cuando- Ivan Perez- así se llama- no todos esos epítetos que me dedicáis, no Rocky, ni cualquier otra cosa que podáis inventaros. Soy Ivan Perez.- era un video sencillo, una pequeña presentación, una última provocación- que más os dará si lo que os escuece no es mi nombre. La mascara- enseña una careta que lleva en la mano- no me esconde, es parte de la broma, la diversión. Todo lo demás- muestra su ordenador, una a una todas sus teclas- son metáforas que los listos no saben entender, no quieren por que les duele pensar en todo el odio que generan. Nadie les quiere y a ellos solo les preocupa el nombre del mensajero.- Después lo detuvieron por sincero.

LaRataGris


Borbon y cuenta nueva

5 junio 2014

Borbon y cuenta nueva


Un traje para el emperador

15 mayo 2014

Un traje para el emperador


La vida del tullido

31 marzo 2014

Cada mañana, Senda, se arrastra hasta la silla y sentada se tapa los muñones de las piernas. Siempre coloca un par de bambas para dar la sensación de que allí donde acaba la manta comienzan sus pies, como si no fuera un escondrijo de sus vacíos y empezase a tener frío incluso en el infierno.

Su vida, por elección, era rutinaria. Nada complicado, tampoco aburrido como un trabajo, se limitaba a aparentar perfecciones. Mejoraba la farsa para que nadie sintiese lástima. Se obligaba a creer lo que debía, decía lo que consideraba que reforzaba el teatrillo. Su entorno, incluso el que no soportaba la representación, sintió pena, penita, pena por la vida de aquel tullido que no se quería. Todos intuían la verdad de aquella burda mentira, aunque jamas le evidenciaron la poca sutileza de la falacia. Acariciaban su pelo condescendientemente, sonriendo demasiado para que, sin realmente proponerselo, quebrasen las alas que le habían arrancado.

LaRataGris


La mariposa asesina

24 marzo 2014

Raquel no había sido demasiado afortunada, la genética había sido tremendamente estricta. Había elegido para ella las cualidades más visibles de su padre y, por supuesto, no era ni demasiado guapo, tampoco alto y, encima, era un hombre, exactamente igual que ella. La gran diferencia, la suerte de Raquel, era el poder ser un poco más inteligente.
– Antonio- desde que era pequeña le perseguía el nombre, lo acompañaban de costumbres; tenía que jugar con coches, pensar en chicas y, si no, era maricón. – Fuera esa falda.- Papa; el hombre pequeño y feo, sabía como quitarle tantas tonterías. Era tan explicito que el cuerpo tardaba días en recuperarse, se le llenaba de dibujos morados en los que se leía eres un hombre, compórtate como tal. Raquel sabía que eran las palizas lo que no le dejaba crecer. En secreto se juro que jamas sería, ni tan siquiera, uno de los hombres altos, aunque alguna vez le dejasen crecer ella había nacido mujer y mujer moriría, no le importaba si eso le hacía caer bajo los golpes de papa.
Mama era muy diferente. Una mujer esbelta, muy bonita, jamas le pego pero tampoco hacía nada por evitarle las palizas. Se limitaba a esconderse en algún rincón. Raquel siempre sospecho que su llegada le había venido bien para esquivar los guantazos, las patadas, los malos tratos… Esa pasividad es una de las cosas que nunca le perdono. De nada le servia que viniese a besar sus heridas si primero no había sido su escudo. Tampoco no quería ser como ella, tenía que ser alguien real, su propia heroína.
Trazó un plan sencillo. Lo más complicado era volver a fingir que era de nuevo Antonio. Cada noche su corazón de mujer, amordazado cuando era más visible, gritaba por tener que vestirse de carnaval, escupir e ir cada día con una chica nueva, la última siempre un poco más golfa que la anterior y más barata. Papa, parecía decir, soy un machote como querías, ya puedes mirar a otra esquina. Y su padre miraba y veía a su mujer, tan insignificante como el creía, tan imbécil que necesitaba reeducarla como a su niño. Raquel veía como concentraba toda su furia contra ella, se preguntaba si también quería que se transformase en un hombre. Nunca supo por que su padre se comportaba así, ni por que su madre le suplicaba que volviese a ser mujer para que el desviase los golpes, no le importaba, como Antonio tenía la libertad de moverse. Salía de casa sin trabas, podía conseguir todos los ingredientes secretos para su pequeño proyecto; arsénico, veneno para ratas, salfuman, lejía y siete pizcas de sal.
Preparo la sopa más jugosa e indigesta que se le ocurrió, vertió todos los frascos que llevasen alguna calavera y cuando lo vio con un color adecuado no lo probo por si le quedaba sosa. Los platos rebosaron al meter la primera cucharada pero, tras esa, nadie volvió para probarla, Raquel había firmado su libertad.
-Siempre tengo que explicar esta historia- dice Raquel- porque es lo que la gente espera oír. Se imaginan todo esto un poco sórdido. Lleno de traumas. No les resulta fácil de entender que yo soy una mujer desde que nací, que tuve una infancia feliz. Te preguntan deseosos de ver mariposas asesinas y ya me he negado la satisfacción de la verdad. La realidad es lo que ellos quieran creer y mi vida es otra cosa.

LaRataGris


Buenas apariencias

13 marzo 2014

Buenas apariencias


Los hombres santos

27 febrero 2014

Los hombres santos