Aprender derrotas

9 noviembre 2021

Aprendimos sobre la marcha, a fuerza de golpes y silencios.

-¿Érice?- Algunos caían para siempre. Desaparecían como si nunca hubiesen pertenecido a la compañía.

La empresa contaba los muertos y, los que quedaban, eran clasificados en uno de los dos grandes grupos existentes; pertenecías a los que resistían o eras de la triste gran mayoría.

Incapaz de reaccionar, la gran mayoría, se plegaba al sistema, nos traicionaba. A menudo incluso los resistentes teníamos que aparentar ser babosas para obtener un momento de paz, eso obligaba a desconfiar los unos de los otros.

Nunca podías saber con quien te levantarías. Te acostabas con un compañero, sí, pero por la mañana podías estar muerto; sino ya te mataría.

Siempre la siguiente embestida era peor, más arrolladora, más cruel. Más intensa y tú, con menos fuerza, te atas frente a las sirenas, te afianzas y esperas que la cuerda aguante lo suficiente como para seguir aprendiendo.

LaRataGris


Lejos, en el mar

11 enero 2021

Que extraño el mundo. Todo parece derrumbarse como fichas de domino cuando, en realidad, las cosas son más caóticas e inconscientes de lo que imaginamos. No existe un dibujo hecho con piezas estratégicamente dispuestas para una caída controlada.

La vida sucede sin un plan real, una deriva contra la que agotas tus fuerzas nadando contracorriente o te dejas llevar tranquilo en su misma dirección.

-Dejate llevar- Cantan las sirenas-. Ven con nosotras, seras feliz.

Pero, aunque lo sepas inútil, aunque sea difícil, te lanzas hacía otro lugar y avanzas sin desfallecer, hasta donde puedes .

Sueñas que eso abrirá un camino para la que venga detrás. No importa, no importa hasta donde llegues, tanto da que nunca sea suficiente o que solo te pueda detener la muerte; seguir nadando es importante para poder saborear el dulce néctar de la libertad.

LaRataGris