Atento al olvido

1 agosto 2008

Atento al olvido


Constancia de los comportamientos compulsivos observados en espécimenes de esquemas herméticos

30 julio 2008

Mi vida se desmorona, en los últimos días he sufrido una serie de circunstancias que me han llevado a un caos total. Nunca podré asimilar el cambio. Me gustaba aquella mesa de cocina y cuando ayer mis madres se presentaron con la nueva me sentí un poco vacío. Eso era todo, ya esta, veinte años comiendo sobre ella, y para qué? para nada. Sólo para dejarla pudrirse en un vertedero inmundo mientras los que me rodean ven como me vengo abajo.

Hoy mi padre me ha preguntado por que lloraba a la hora de comer, y he estallado. No he podido evitarlo, como un pequeño homenaje a la que fue mi mesa preferida de la casa. Le suplico que no vuelva a desmontar mi vida con tanta facilidad por que no podría soportar otro giro tan tremendo en mi breve pero intensa existencia. «Veras hijo»- me dijo- «A veces tienes que aprender a reciclarte, a tu madre y a mi también nos costo dar este gran paso, pero si no lo hubiéramos hecho pareceríamos pobretones. Todos nuestros amigos evolucionan, uno incluso tiene una mesa de microondas. La nuestra que es una mesa normalita nos sirve par….»

No pude seguir escuchando, salí corriendo, dando un portazo, buscando mi cálido rincón. Y allí me senté entre la sombra de aquellas dos paredes, donde iba cuando me pasaba esto. Sollozando vi llegar a mi madre que se acerco y me dio un chicle, que por deficiencia materna era sin azúcar. Me lo heche a la boca dejándome inundar por ese sabor a hierbabuena y sonreí.

Ves como a veces no va mal cambiar, antes no tenías ni un triste chicle que echarte a la boca, pero ahora si y eres feliz ¿no?- ¿por qué no pudo callar como siempre hacía ante mi padre? Escupí el derivado del petróleo, otro nuevo cambio y comencé a llorar otra vez. Me quede allí y mi madre se fue, dejándome por imposible y nunca más me volví a quitar aquella ropa.

LaRataGris.


Prohibido

25 julio 2008

Prohibido



Despido

19 julio 2008

Despido


Estáticos en la escalera

15 julio 2008

Fue un jueves. Como casi siempre volvía de la universidad entre las 21:30-22:00 h. Hasta la última parada del metro, salir, escaleras mecánicas, caminando a la salida y otra vez escaleras mecánicas. Iban por la mitad, ya se veía la Luna fuera, cuando de repente, un fuerte crujido las hizo parar. Al principio hay unas vocecillas de protesta, pero pronto se calman.

Una hora de espera, la escalera aún quieta, la gente empieza a impacientarse. Algunos se sientan y el del extremo más cercano al final nos ofrece un cigarrillo, pensando en los demás no lo acepto, para que toquen a más.

Resulta que el gordito de delante vive dos calles por debajo de la de un amigo mío. Se llama Juan, viene de visitar a su madre, se está muriendo en el hospital.

Empezamos a pensar, a pensar que igual hay para rato y se corre la voz de que quizás halla que subir andando, por supuesto todos nos negamos, habráse visto, habiendo escaleras mecánicas vamos a caminar nosotros. HOMBRE!!! Bueeeno vale, el de la camiseta amarillo canario sí que quiere subir, dice que su mujer le estará esperando. Por suerte un buen hombre le deja un móvil, (Si es que lo qu eno solucione la amada tecnología).

Tres horas.

Hemos empezado a contar historias. Juan nos explica una de un amigo suyo que dice que la energía gastada en lujos sobrantes, como escaleras mecánicas, serviría para llevar alimentos al tercer muno. Todos nos reímos de la ignorancia de su amigo. «Si fuera así lo diría la televisión ¿verdad!!!?»- el pobre José esta empezando a delirar. Lo tranquilizamos.»No es por nuestra culpa, Dios lo quiso así para probarnos y estamos superando la prueba bastante bien».

Cuatro horas.

Luisa propone pedir una pizza por teléfono y como tenemos hambre decimos que sí. ( Aunque yo digo que no tengo el monedero para ver si me ahorro algunas pelillas). Las pizzas llegan dos horas y media tarde y exigimos que nos las cobre a mitad de precio, al principio no quiere, pero la perspectiva de no cobrar nada lo convence.

Antonio lleva un periódico y lee lo que nos estamos perdiendo de la tele. Hoy ponían una serie muy buena y por fin Macho le iba a decir a Julia que la quería como a una madre. Un fuerte OOOOH!!! por parte de todos y mientras, se oye un estruendo CRACK!!! volvemos al movimiento… Por desgracia, al pobre que nos ofreció tabaco lo pilla desprevenido. Esta sentado y se le coge la camisa entre los escalones. La sangre sólo salpica a los primeros.

Por fin arriba me encamino a mi dulce casita. Han sido dieciseis horas insoportables. Allí, encerrado. Espero que no vuelva a suceder jamás.

LaRataGris.


De espaldas a la realidad

11 julio 2008

De espaldas a la relidad


Autodestructivo

4 julio 2008

Autodestructivo


El comenubes

1 julio 2008

 

El Comenubes aspira fuertemente mientras el viento le trae su sustento. Frunce el ceño y arquea la boca en una sonrisa de desagrado, Eolos sopla de las ciudades. Se levanta con pereza, estira su cuerpo y bosteza despejándose de su largo reposo.

Desde su nacimiento no recuerda haberse movido nunca hasta ahora. Siempre estuvo sentado, aspirando nubes. Sin mediar palabras con viajeros, que por lo general eran escasos. Hoy, todavía sin mover los labios levanta rojizo polvo a cada paso que da. Cuando llega al final de su desierto, donde su madre le susurro al nacer que había un bosque, no halla nada. El arenal sigue donde alcanza su vista, solo tapado por construcciones humanas, que no dejan albergar menos vida que su propio hogar.

Por las avenidas, puntos negros que andan al unísono, siguiendo un ritmo silencioso. Sin duda los reconoce como de la misma raza que la de algunos de los caminantes que lo visitaron. Parecen los que en su mente se leía humanos, pero no cabe duda que han sido ennegrecidos por los cúmulos que salen de las fábricas.

Sus sueños no parecen haber variado, aún piensan en conquistas y poder, aunque tienen otros nombres para ello.

Comenubes se sienta y cierra los ojos, después de ver como cinco han acuchillado a otro por polvo blanco y papel pintado, decide que no quiere seguir mirando. Con una fuerte inhalación aspira el fantasma que escapa de las chimeneas, le queman los pulmones y la sangre se le hiela. Antes de caer por completo al suelo expulsa todas las nubes que en su vida comió y muere.

Los hombres, acostumbrados como estaban a la polución, caen también al suelo retorciéndose sin poder soportar la pureza del aire.

El comenubes en el suelo, no es lo que era. El pelo ya no lo tiene, se le ha caído y de los largos han nacido arboles, de los cortos flores. Los brazos y piernas se han desecho en pequeños fragmentos, cada uno forma nuevas razas. Del cuerpo se forman montañas, sendas y todo tipo de relieve. La cabeza, separada del resto, sigue igual, pero llorando. DE las lágrimas se forman los mares y la sangre que brota del cuello, aún sin helar, crea ríos y lagos.

Más allá parece que lo vemos sentado en su posición, es su hijo que nació de los genitales, como su padre aspira nubes y escucha los consejos de su madre, que para los dos es la misma. Ella lo mece girando sobre si y el sol. Le susurra cuentos de árboles y pueblos que se creyeron más altos que estos y perecieron. El nuevo comenubes sonríe de su estupidez y queda descansando.

LaRataGris.


Anclados en el pasado

26 junio 2008

Anclados en el pasado