Prisionera

6 junio 2017

Se acercó en silencio vestida de negro para que la oscuridad ocultase sus pasos. A no más de un metro, escondida tras un muro de árboles, se sintió lo suficientemente cerca como para escuchar la conversación.

Eran dos hombres maduros, de comentarios viejos y peores costumbres. Estaban hablando de ella, desnudandola sobre un lecho de palabras babosas. El mayor, su dueño, mientras la luna brillaba sobre sus dientes de lobo, la ofreció como regalo de una noche.

-Acercate, niña,- asustada dio un respingo. Hasta hacia unos segundos se había creído invisible- siéntate

Atrapada arrastro sus pies descalzos hasta el centro del claro, bajando la mirada hasta donde no pudiesen enfadarse con su atrevimiento.

-Carlos tenía razón, tienes un cuerpo muy bonito bajo esa piel negra. Hubieses sido una buena esposa blanca. Pero Dios te ha hecho esclava ¿verdad?

-La mía -masculló casi para no ser escuchada- La mía,-volvió a repetirse- es una esclavitud evidente, pero no es la única.

-¿Qué has dicho, escoria?- La acercó hasta él, agarrándole del cuello. Casi no podía respirar pero estaba lo suficientemente cerca como para intentar liberarse con su propia muerte o la de él.

– Hay gente- se araño las palabras en las paredes de la traquea- personas que creen que escapar es alejarse lo suficiente, yo prefiero tenerte cerca.

Acompañó la frase de un fino punzón a la yugular mientras que un disparo sonaba a su espalda. Carlos se acercó hasta ella para asegurase de no haber fallado el tiro. Ella aprovecho para recuperar el pincho y atravesar el corazón del esclavista.

-Sabes,-le dijo- unicamente me arrepentía de irme sin tenerte cerca para llevarte conmigo. Aproximarte ha sido lo único bueno que has hecho por mi, gracias.

LaRataGris

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Dos bandos

13 abril 2017

Dos bandos


Otro lunes

27 febrero 2017

Al amanecer el ruido metálico y constante nos despierta. Su incesante Ring y las agujas, en su tic tac, no sonríen por esta vez, a esta hora.

Nos cruzamos y saludamos con ganas de tumbarnos de nuevo. Hace frio y se fabrica el sueño sin poder parar a detenerse, estarse quieto, stop, para, detente, stop, quiet

-Buenos días, mundo – lo desprecia en la forma de hablarle, con su tono apático y petulante.

-Buenos días- le responde en los mismos términos- Y venga, corre a trabajar- le sentencia, de forma burlona.

“Un día de estos”, piensa enfurecido,”algún día te cambiare”

” Será domingo y luego lunes otra vez” le responde telepáticamente,” así que, ahora corre a trabajar, corre hasta la muerte”.

LaRataGris


Adictos

30 enero 2017

Cada día, desde hace dos años, se sienta a morir en su trabajo. Se queda mirando fijamente un punto de la pared blanca. Puede describir el mapa de cada porosidad, las pequeñas imperfecciones, imperceptibles para un ojo casual, eran su entretenimiento cotidiano.

– ¿Hola?- de repente un saludo parece mucho más de lo que es y lo activaba como un mecanismo perfecto. Sonríe y de un pequeño salto se acerca al cliente, aparentando la felicidad que su encargado quiere ver, como si la vida fuese justo ese momento.

-No es un mal sitio para estar muerto- sentencia Mariano los días en que no entra nadie. Aquello era como un cementerio de noche, donde los ruidos solo significaban ladrones de tumbas.

Para hombre-lobo aquello era peor que la muerte. Te mantienen en suspensión mientras la realidad tiene lugar más allá del escaparate, y tu eres consciente de que te vas pudriendo.

El encargado le acerca un caramelo, siempre se lo ofrece porque, según él, los adictos son siempre adictos.- Lo mejor-, le dice- es que te aficiones a algo más inocuo- Hombre-lobo siempre los rechaza con educación mientras ve como Mariano los engulle uno tras otro, no quiere acabar así.

– Mira- Siempre juguetea con su lengua y la golosina- no puedo hacer nada. Si quieres que la sociedad olvide todo lo que has sido tendrás que aceptar pequeños sacrificios como el de los caramelos. Yo también querría algo más estimulante, pero no soy un ciclista, así que me lo tomo más tarde y ya esta, ¿entiendes?

-Es que no me gustan los dulces , ni este trabajo.

-Puedes dejarlo si quieres. Pero entonces olvidate de una cama caliente cada noche, se acabaron las prostitutas y estos ricos caramelos. Volverías a la calle y acuérdate como acabaste la ultima vez.

-Acabe aquí.

-Cierto, jajaja ¿un caramelo?

LaRataGris


El artista incandescente

18 julio 2016

En la esquina de las sombras y orín habita el viejo artista de días mejores. Esta lleno de sueños vintage y no pierde la esperanza de que algún día vuelva a llegar su momento.

Pero cuando algún borrachuzo se acerca a mear, sin verlo, y despierta al calor húmedo de la micción se queda hundido.

“La vida”, piensa, “nos construye de miserias”

‘Ojalá”, escribe sobre losas sucias, “alguien me reventase a patadas, dejando que mi arte escape por las heridas abiertas. Que mi suerte llame a la puerta de mis deseos “

Pero no habla en serio porque hace tiempo que en el no queden historias que le interesen a nadie, ¿quien querría leer sus tripas en un sucio callejón de ninguna parte?

LaRataGris


Carta de amor. La distancia

13 junio 2016

Querido Franz:

Nos gustaba empezar así, como si fuese una carta, aunque estuviésemos viéndonos en una pantalla. Era como ganarle una partida al tiempo. Una de esas cosas que haces cuando estas locamente enamorado, una chorrada. Te sigo queriendo tanto.

La aguja entraba y salia rítmicamente, hiriéndome la piel para dejar su mensaje en tinta negra sobre mi cuerpo.

El tatuador tapó el dibujo de un sobre cerrado, sellado con un corazón de cera. Dentro del corazón se podía leer una A y una Z.

Yo vivía a años luz de ti, a un clic de videoconferencia, en el país de acariciar la pantalla líquida.

-Te echo de menos, Franz.

-Pronto podremos vernos, Alberto, mi amor. Tendremos uno días para amarnos, para decirnos todo lo que una videocámara esconde.

Los siguientes fueron días fugaces, donde nada de lo que pasaba era importante. se deslizaban como el movimiento mecanizado de la cadena de montaje. Otro motor ensamblado, un minuto de productividad, siguiente, aprieta, aceite y lucecitas que me marcan el tiempo: la hora de descanso, sólo quince minutos.

– Mañana es un gran día-lo grito a los cuatro vientos mientras aplico la crema cicatrizante sobre el nuevo tatuaje, dibujado en el corazón- Mañana me abrazaras, Franz

-Tendrías que estar comiendo algo o no aguantaras el ritmo- Aquí salgo de la ensoñación de verte.

-Siempre seras el capataz, no importa lo que estemos haciendo. Pero ya puedes olvidarme por que en veinticuatro horas no te perteneceré.- De repente suena un silbido y unas luces azules me devuelven al trabajo de robot: otro motor ensamblado, katchclanck, Bum, zas, un grito y luces rojas como mi sangre espesa.

Franz, mi dulce Franz, te puedo imaginar acercándote a la pantalla brillante, pasando la yema de los dedos como si yo estuviese al otro lado. Mi cara debería ocupar el espacio donde un burofax electrónico te anuncia mi muerte unos segundos antes de que tu nave despegue.

-¿Es él?- apartaras la mirada antes de que se ahoguen tus ojos. Un nudo aprisionara cualquier palabra y el estómago se te encogerá.

– Íbamos a casarnos- el forense empezara a tapar mi cuerpo para que no coja más frío- Un día más en esta penuria… ¿puedo quedarme a solas? un segundo nada más- me abrazaras.

– Tiene media hora.

Pasas tus dedos sobre mi cuerpo congelado, como si acariciases la pantalla que te devuelve la promesa de una separación momentánea.- ¿Qué te has hecho?- Besas cada una de mis heridas, desconocidas para ti. Los nuevos tatuajes se te antojaran una historia: Lo que nunca te dije, te detendrás encima del sobre dibujado.-la A y la Z de nuestros nombres, siempre estuvimos tan lejos.- Justo al lado una cicatriz inflamada, leeras su relieve como si fuese braille: Primer día, primera herida

Mi piel dibujada te guardara las frases de lo que nunca me atreví a explicarte en las videoconferencias, cada cicatriz una lágrima derramada sobre la hoja de mi cuerpo.

-Yo también te echo de menos- leerás la carta deteniéndote en cada poro- No me ha dado tiempo de saciarme de ti y ya te has vuelto a marchar, siempre lejos por mi culpa- Besa mis labios gélidos- si yo no hubiese estado tan enfermo no hubieses aceptado este trabajo: Pagan demasiado dinero, no lo podemos rechazar, pero no era suficiente ¿Verdad? solo una muerte prematura obligaría a tu seguro a pagarme el tratamiento. Que irónico que la vida que me regalas sea mi muerte.

Retiras el film de plástico que tapa mi pecho, jamás, leerás en la carta que te deje escrita en el, nunca jamas me atreveré a hacerlo si vuelvo a verte. Adiós, te quiero.

Me hubiese gustado que todo fuese así. Mi plan perfecto, mi regalo como en un novela rosa, de trágico final feliz. El día que llegaste nos amamos como si no hubiese un mañana. Leíste mis tatuajes mientras yo te abrazaba llorando- te echo tanto de menos- te dije y, si intuiste que era un cobarde al descifrarme, no dijiste nada. Continuabas haciéndome sentir un héroe por alejarme de ti.

No me atreví a ser atrapado por la maquina pero igualmente me había matado. Cuando tu anunciado final llego yo ya me había secado, no podía sentir más que odio hacia mi. Ni tan siquiera tuve el valor de despedirme, no lo he encontrado hasta hoy. Supongo que el olvido se ha aliado con el tiempo y ya casi no lloro. Te sigo necesitando demasiado pero no… Yo, esta carta que jamas leerás es mi forma de desearte un buen viaje. Te quiero, te quiero, Franz.

Alberto

LaRataGris

Acabas de leer un nuevo reto de Insectos comunes. Esta vez teníamos que escribir una carta de amor que sorprendiera, ¿qué tal? ¿te sonó, algo tan viejo como la humanidad, a manido?

Y la de mis compañeros, ¿qué te parecen?:
6 de junio de 2016 por Ester Magar
Amo como comes naranjas por Luis Ernesto Molina Carrillo
A Esmeralda por Daniel Centeno
Siempre vuestro por Manu LF

Una carta (in)esperada por Jean Rush

Y n0 te despistes por que ire colocando por aqui al resto de amorosos escritores


Más deprisa, Quim

9 mayo 2016

-¿Quim?

-¿Dónde estoy? ¿Quien?

– Eres el Quim y lo has hecho de puta madre, joder, no creí que tuvieses huevos. ¡UUUUU!

La habitación es quirúrgica, pequeña, sin demasiado mobiliario: una mesa y dos sillas. Llena de frío y asepsia.

Quim firma todos los formularios- aquí- una mano enguantada en látex verde la va indicando donde tiene que dejar su rúbrica -aquí- y sin leer va aceptando todas las condiciones-y aquí también, perfecto-. La mano disfrazada estrecha la suya congelada y temblorosa.

-Me duele Un poco la cabeza.

– Es normal- le tranquiliza mientras tira los guantes a la papelera- es el vértigo que provoca todo esto. Pero no se preocupe-le acerca un puñado de papeles- aquí tiene una copia del contrato. Lleve siempre este transmisor con usted para que podamos localizarlo y ya podrá morir tranquilo, incluso de ese pequeño dolor de cabeza-una fuerte risotada lo llena todo mientras deja a Quim solo en la habitación.

Al rato recoge sus papeles, su transmisor y se marcha también.

-Vanessa, este es nuestro amigo Quim. Que se lo pase de puta madre por que hoy va a morir. Hazle de todo.

– ¿Esta todo listo?- Quim le enseña el receptor y Carlo se vuelve loco. Le da un apretado beso en la boca, sujetándole la nuca para que no puede aportarse- Nos lo vamos a pasar de putísima madre. Llama a los chicos.

– Me duele un poco la cabeza.

-Es normal, es el vértigo que provoca todo esto. En Cuanto te pegues el tiro se te pasara-ríe-coge las pistolas que ya llamo yo a estos.- Vuelve a darle un beso, esta vez sin lengua- Va a estar de puta madre tío, de puta madre.

-vale, respira hondo. ¿Qué estabais haciendo?

– Nos lo estábamos pasando de puta madre. Uuuu, él se la estaba follando y justo antes de correrse ¡Bang! se ha volado la puta cabeza, Ua! ha sido guapísimo.

El coche, un Porsche Gtloop, va rápido, rompe varias veces el sonido y aún así la gente de dentro va más deprisa. Los corazones están a punto de reventar, incapaces de soportar el esfuerzo, mientras el mundo es un caracol.

-Dale, que Quim se esta durmiendo, ¿Dónde te la vas a follar? o ¿por dónde?- Todos ríen menos Quim que parece a punto de vomitar- si vas a potar hazlo encima de ella .

-Métesela ahora, mientras vamos contra dirección. Vamos Vanessa te estamos pagando para que Quim se lo pase de puta madre.

-Me duele la cabeza.

-Es normal, tienes el nardo rojo de tanto darle.-vuelta a reír

-Es el vértigo que provoca todo esto, vamos muy deprisa. Anda, para un momento que vomite esta maricona.

– Inyéctale treinta gramos de adrenalina, estabilicemoslo hasta que el volcado en el nuevo cuerpo este listo.

-¿Estas seguro?

-¿claro?- Quim dejó la tostada untada en la mesa, sobre el lado de la mermelada- los chicos me han dicho que no pasara nada.

Dalia hace sonar la Campanilla-ya no quiero más- el mayordomo retira la comida y una sirvienta limpia la mantequilla pegada.

-Oscar dice que ya lo ha hecho antes.

-¿él o solo acompaño a otro suicida imbécil?- El techo es demasiado alto para verlo. Dalia tuerce los labios y arruga ligeramente la nariz. No quiere decirle que no lo haga porque sabe lo que eso significaría, pero se le nota la desaprobación en la forma de moverse, por como respira y como le da un beso para despedirse.

-Este es el contrapunto que necesitábamos. Aquí no expresa dolor de cabeza, se le nota que no quiere hacerlo pero contra ella lo hará.

-Dalia ha venido para verlo todo. Estará mirando cuando te folles a Vanessa y cuando te pegues el tiro tus sesos salpicaran su rostro.

-No lo hagas Quim, no firmes. No sabemos la clase de clon que volverá.

-Vamos, maricona, tu despedida de soltero va a ser la polla. Sin nada de lo que arrepentirte: vivirlo todo, olvidar y empezar de cero. Así que vamos más deprisa, más deprisa Quim

-Les presento al nuevo y renacido Quim, un hombre correcto. Buen empresario, estupendo marido y fantástico gris ceniciento.

LaRataGris