Tradición familiar

3 diciembre 2015

-La incisión ha de ser limpia, elegante, una sutileza casi invisible. Si lo haces bien la víctima ira perdiendo su sangre de una forma suave, su musculatura dejara de responderle y la angustia de morir sera peor que la propia muerte.

Papa era un poeta extraño, siempre tan amable con los vivos. Cuando se cruzaba con mama, él, le tendía la mano y bailaban como en una de esas películas en las que todos saben donde colocarse para que los pasos sumen una coreografía perfecta.- Nunca- me decía con la mirada- debes dejar que vean que llevas un cuchillo en la otra mano- y bromeaba pasándole la hoja por la espalda, sin que ella se diese cuenta.

Por las noches me despertaba con el indice apoyado en los labios y un siseo casi inaudible para no levantar a mama- Vístete,- me susurraba- nos vamos de cacería.

Jamás repetíamos el tipo de víctima. Aunque a veces podían coincidir, aleatoriamente, varios rasgos, ningún patrón debía apuntarnos.-¿qué te enseñe con la última chica?

– A ser sutil- entonces asentía para luego contradecirme

– Bien, pero así ya hemos matado y no queremos un asesino en serie que sea reconocible. Queremos que puedan tener tantos sospechosos como muertes a nuestras espaldas, que diversifiquen sus acciones- y fuimos tan diferentes en cada uno de nuestros crímenes que no tuvieron recursos suficientes para encontrar a tantos sospechosos.

A veces eramos precisos, en ocasiones nos volvíamos tan torpes que teníamos que golpearles mil veces antes de acertar en un punto vital. Troceábamos, triturábamos, quemábamos o invocábamos a satan para degustar el opíparo festín.

El día en que murió papa yo ya tenía ocho años de experiencia y estaba dispuesto a continuar su legado. Aproveché el momento para que diversas pistas apuntasen hacía él y tracé mi propio plan. Antes repase todas nuestras obras, sin estar empujado por la nostalgia, busque algún pequeño error, los matices que la hacían tan grande. Fue en ese instante cuando descubrí el patrón. Aún con el cuidado extremo que había puesto mi padre en que fueran obras inconexas, todas seguían una idea común: dos seres humanos mataban a otro. Esta vez tenía que pensar más a lo grande, poder matar una ciudad de golpe.

– Perfecto- el fantasma de mi padre asintió complacido. Me acompaño en todos los preparativos, guiando mis manos entre sus papeles, me enseño los secretos de su diario de guerra y lo fácil que eran las bombas de fabricación casera.

En cierta manera era demasiado sencillo, con ingredientes excesivamente comunes. Cualquier idiota sin una visión artística podría hacer mucho daño para nada.

Las siguientes semanas las dedique a dejar los artefactos esparcidos por toda la ciudad. Sólo el tictac incesante delataban sus perfectos escondites, pero nadie estaba atento como para descubrirlas. Yo mismo llevaba sobre mi la última, esta dispuesta para estallar en cinco minutos, provocando un efecto domino y un silencio. No quedara nadie para inculparme- ¿verdad papa?

-claro, hijo. Nuestra obra más completa- y una emocionada lágrima cae en los últimos segundos, cuando se da cuenta de que borrar los recuerdos es la única forma de matar a un fantasma, una de las pocas muertes que aún no hemos hecho.

LaRataGris

La narración desde el punto de vista de un villano carismático, sin dobleces, es malo sin más: ni un antiheroe, ni un incomprendido.- Esta era la premisa para este reto de Insectos comunes ¿Crees que lo he conseguido? ¿Crees que lo han conseguido el resto de insectos?

El juicio de Manu LF

Cazar de Daniel Centeno

Discurso y castigo de Luis Ernesto Molina Carrillo

David Vine de Jean Rush


La corporación Pujalte

7 julio 2014

Para entrar en la corporación tienes que firmar sobre la línea de puntos: contrato, compromiso y condiciones de silencio. Los pensamientos han de ser secretos mudos que te llevaras a la tumba y si no… las consecuencias nunca quedan claras, son una letra pequeña, una horrible nube que nos aterroriza a todos los que firmamos con el estomago mientras la cabeza y el corazón piden otra cosa. Tus antiguos amigos se transforman en enemigos de la corporación, los nuevos viven de la corporación, a tu mujer la conociste en una fiesta de la corporación y tu hijo, cuando crezca, sera uno más de la bendita corporación, pero aún no y no le puedes contar los secretos.

Su historia oficial esta en varias notas de prensa. Fundada hace cincuenta años por Eulosio Martinez Pujalte. En sus inicios no era más que un pequeño negocio familiar donde el señor Martinez trabajaba codo con codo con su primo y un cuñado. En apenas dos años la bonanza y la expansión del sector hace que todo sea demasiado para los tres. Es aquí donde Eulosio se encierra en un despacho y empieza a jugar con diferentes curriculums hasta que se configura la primera gran plantilla de la Corporación Pujalte, aún Ejalte S.L. Los cincuentas empleados, gran parte aún familiares y amigos, son tratados como uno más. La casa de Eulosio esta abierta para todos ellos y sus mujeres, sus hijos. No es hasta la década de los ochenta cuando el boom de neonatos pega un fuerte empujón y la Corporación Pujalte, ya con su flamante nuevo nombre, acaba de crecer hasta la configuración que se conoce hasta nuestros días. Siete directivos presiden las siete áreas capitales de la compañía mientras Eulosio hijo se dedica al relax y la procreación indiscriminada.

Roman Martinez Martinez es la tercera generación que ocupara la presidencia. Reconocido en el lecho de muerte como hijo suyo tras una destructiva relación con su tía Gladis. Fue su madre la encargada de que le dieran el reconocimiento que se merecía. Cuando llegó los cerca de mil trabajadores habían pasado a ser un número y cada uno tenía su casa cerrada y bien cerrada. En esta época se pretende una fuerte expansión por todo el mundo pero se ve truncada al tener que competir con otras compañías más cercanas. Al morir su madre, verdadera guardiana de los valores familiares, Roman da un golpe de timón y comienza a despilfarrar todo lo logrado hasta la fecha. Reparte el poder entre un consejo de sombras, cabezas pensantes surgidas de las mejores universidades del momento. Malvenden la corporación y cada sombra aprovecha los resquicios del sistema para blindarse y poder seguir enriqueciéndose. Para entonces la proliferación de jefes, cada uno con sus ínfulas de semidioses, a llevado a que la empresa funcione como un tren desbocado y sin conductor, aunque aparentaban conducir todos.

¿ Hacía donde dirigen ahora la locomotora? ¿ quien sera su capitán? Hay secretos desvelados, contrariamente a lo que se cree no importan las cabezas que cortes, puedes callar de todo y puedes hablar de la que quieras que no afecte, o puedan probar afectación, a sus cuentas. No importa cuan mal hallas tratado a tus empleados, tu aparente bondad, en que despilfarres o ahorres. Todo esta justificado mientras llegue para cualquier capricho, pero que los rivales no puedan copiar tu estrategia de camino, tu aparente forma de ganarles. Estas son las cosas que ni mis sueños pueden saber.

LaRataGris