Venenos habituales

31 julio 2017

El indio Juan había traído tarta de queso, tanta que no se la iban a terminar. La gente se volvía loca comiéndola. Su textura de color, el delicado sabor, se deshacía entre los labios para explotar en mil matices dentro de cada boca.

A nadie le importaba que llevase veneno. Cuando les dijo a todos- He de anunciaros algo- ellos siguieron saboreando, incluso al escuchar -La tarta contiene un potente veneno que os matara en menos de una hora- nadie le hizo caso.

Les describió los profundos dolores que les harían retorcerse por el suelo, las contorsiones que deformarían sus esqueletos hasta quebrarlos, el terrible desespero de saberse inútiles ante aquella amenaza.

La gente siguió masticando, no se sabe si por tomárselo a risa o por esa desazón posmoderno a lo inevitable.

Acabaron hasta con la ultima migaja para que ninguna prueba pudiera recriminarle la inocentada al pobre indio. Luego se marcharon, a descansar para siempre, a la tranquilidad de sus hogares. Todos menos el mendigo que habían invitado para aliviar conciencias ante el inminente final, él moriría como un perro abandonado, en la calle.

LaRataGris

 

Portada Vota Charlie: Piezas

Continua con la diversión en Comic Square o Payhip

Anuncios

Tradición ceremonial

9 enero 2017

La capsula parecía forrada con las ascuas del mismo infierno. Keira creía estar dentro de un horno, empezaba a necesitar un poco de aire fresco, algo que no conseguiría en la pequeña vaina metálica. Por un instante valoro la idea de quitarse la ropa, algo evidentemente estúpido para la elegida. No sería capaz de volver a vestirse, como iba a atreverse a llegar desnuda a la estación orbital, eso era totalmente indecoroso.

Con la dignidad, aquella que le permitía el mar de sudor en el que se bañaba, se sentó como le habían enseñado, esperando que el sistema de respiración de la nave consiguiese renovar el oxigeno.

-Bienvenida a la amigable luna de Lsb- Keira dejó que le ayudaran a pasar por el pequeño agujero del metal.

Las escaleras eléctricas la la pasearon hasta suelo lleno de pétalos de rosas verdes. Su pie descalzo notaba el suave camino.

El jefe de protocolo caminaba a su lado, con la cabeza agachada, mirando el suelo mientras recitaba una vieja letanía.

Aparto sus pensamientos más terribles y se dirigió al castillo, vitoreada por el pueblo de la luna.

– Es un gran honor haber sido la elegida.

-Cuando la descuarticemos todo será precioso, elegida.- Iban desmembrarla en ofrenda a los dioses sanguinarios. Un pincho atravesaría su cráneo sin matarla, para que sintiese cada tajo. Moriría una hora después, con orgullo por una buena y dolorosa tradición.

LaRataGris


Los miedos del frio

14 noviembre 2016

Mamá siempre decía que tenía que alejarme del frio. Aun puedo recordar su voz asustada advirtiéndome: “allí habitan peligrosos gigantes”

Pero ¿cómo te alejas cuando vives en mitad de un desierto helado?

Por las noches me escondía en cuevas hechas de curtidas pieles, con la esperanza de que no buscasen allí. Los días, en cambio, los llenaba de pasos sigilosos, miradas fugaces hacia todos los puntos cardinales y respiración asustadiza por las pequeñas sombras que pueblan los rincones. Jamas baje la guardia, nunca me tope con alguno de mis temores. Viví en el miedo de lo que nunca sucedió. Es la edad la que finalmente me ha atrapado y no estaba avisado de esta fragilidad.

Tal vez si mi madre me hubiese dicho:

Aquí habitan gigantes, si alguno te molesta matalo, que sientan ellos el miedo”, Y no que ahora me encuentro viejo para esas heroicidades y no puedo resucitar contra ellos.

LaRataGris


El clon muerto

25 enero 2016

Aunque ya no era el hombre del momento el doctor F conservaba cierto glamour de las estrellas de cine clásico.- un fuerte aplauso-el presentador lo recibe con algo de frialdad mientras le pide al público que sea totalmente efusivo.

– Siéntese- le señala un sofá que parece recién comprado. Con precisión robótica respira la primera pregunta, demasiado suave e intrascendente. Poco a poco el tono va subiendo hasta tenerlo acorralado por todos sus pecados.

– Cuando acepte venir- intenta que recapacite y vuelva a la amabilidad inicial- fue para hablar de mis actuales trabajos en el campo de la clonación.

– El doctor,- el Showman parece ignorar sus palabras. Se levanta con los brazos en cruz y una sonrisa forzada de ironía- el semidiós necesita buena prensa. ¿qué le ofrecemos en Variedad de vainilla?- el público de la doble V es explícitamente obsceno en gestos y sonidos. Entonces el regidor corta el alboroto con un movimiento rápido del brazo mientras Jimi regresa a su butaca-¿Dígame doctor, cuando volveremos a ver algo como lo de Hitler?

– Cometimos errores,- perdido intenta defenderse- en aquella época los clones eran considerados como objetos, eran desechables e hicimos muchas barbaridades. No todas fueron culpa de la empresa. La gente…

– Claro,- vuelve a interrumpirle- ustedes promovían un juego insano de asesinatos

– Eran clones

– ¿cómo?

-Digo- dudando- que…eran clones.

– Claro- ríe cínicamente- fue una lástima que después de ser clones adquiriesen su propia conciencia ¿verdad? Eso tiro por tierra toda su investigación.

– Bueno, eran dictadores- al principio nadie se quejó por poderle pegar un tiro a un hijo de puta.

– Pero luego nos volvimos blanditos¿no es cierto, doctor?- hace una pausa que no espera respuesta. En cuanto vislumbra una no le deja meter baza y sentencia- sabe que por su culpa, ahora tenemos un montón de Adolfitos con su bigote ridículo y bien repeinados pululando por ahí? ya no podemos dispararles en la nuca o nos convertiríamos en ellos ¿sabía eso, doctor?

-No- baja la mirada y el público se lanza como un lobo, a la yugular. Entonces el regidor retiene a la turba para que no molesten a los anunciantes. El doctor queda como un reflejo de lo que era, un cuerpo sin vida, el clon imperfecto de un recuerdo.

LaRataGris


Tradición familiar

3 diciembre 2015

-La incisión ha de ser limpia, elegante, una sutileza casi invisible. Si lo haces bien la víctima ira perdiendo su sangre de una forma suave, su musculatura dejara de responderle y la angustia de morir sera peor que la propia muerte.

Papa era un poeta extraño, siempre tan amable con los vivos. Cuando se cruzaba con mama, él, le tendía la mano y bailaban como en una de esas películas en las que todos saben donde colocarse para que los pasos sumen una coreografía perfecta.- Nunca- me decía con la mirada- debes dejar que vean que llevas un cuchillo en la otra mano- y bromeaba pasándole la hoja por la espalda, sin que ella se diese cuenta.

Por las noches me despertaba con el indice apoyado en los labios y un siseo casi inaudible para no levantar a mama- Vístete,- me susurraba- nos vamos de cacería.

Jamás repetíamos el tipo de víctima. Aunque a veces podían coincidir, aleatoriamente, varios rasgos, ningún patrón debía apuntarnos.-¿qué te enseñe con la última chica?

– A ser sutil- entonces asentía para luego contradecirme

– Bien, pero así ya hemos matado y no queremos un asesino en serie que sea reconocible. Queremos que puedan tener tantos sospechosos como muertes a nuestras espaldas, que diversifiquen sus acciones- y fuimos tan diferentes en cada uno de nuestros crímenes que no tuvieron recursos suficientes para encontrar a tantos sospechosos.

A veces eramos precisos, en ocasiones nos volvíamos tan torpes que teníamos que golpearles mil veces antes de acertar en un punto vital. Troceábamos, triturábamos, quemábamos o invocábamos a satan para degustar el opíparo festín.

El día en que murió papa yo ya tenía ocho años de experiencia y estaba dispuesto a continuar su legado. Aproveché el momento para que diversas pistas apuntasen hacía él y tracé mi propio plan. Antes repase todas nuestras obras, sin estar empujado por la nostalgia, busque algún pequeño error, los matices que la hacían tan grande. Fue en ese instante cuando descubrí el patrón. Aún con el cuidado extremo que había puesto mi padre en que fueran obras inconexas, todas seguían una idea común: dos seres humanos mataban a otro. Esta vez tenía que pensar más a lo grande, poder matar una ciudad de golpe.

– Perfecto- el fantasma de mi padre asintió complacido. Me acompaño en todos los preparativos, guiando mis manos entre sus papeles, me enseño los secretos de su diario de guerra y lo fácil que eran las bombas de fabricación casera.

En cierta manera era demasiado sencillo, con ingredientes excesivamente comunes. Cualquier idiota sin una visión artística podría hacer mucho daño para nada.

Las siguientes semanas las dedique a dejar los artefactos esparcidos por toda la ciudad. Sólo el tictac incesante delataban sus perfectos escondites, pero nadie estaba atento como para descubrirlas. Yo mismo llevaba sobre mi la última, esta dispuesta para estallar en cinco minutos, provocando un efecto domino y un silencio. No quedara nadie para inculparme- ¿verdad papa?

-claro, hijo. Nuestra obra más completa- y una emocionada lágrima cae en los últimos segundos, cuando se da cuenta de que borrar los recuerdos es la única forma de matar a un fantasma, una de las pocas muertes que aún no hemos hecho.

LaRataGris

La narración desde el punto de vista de un villano carismático, sin dobleces, es malo sin más: ni un antiheroe, ni un incomprendido.- Esta era la premisa para este reto de Insectos comunes ¿Crees que lo he conseguido? ¿Crees que lo han conseguido el resto de insectos?

El juicio de Manu LF

Cazar de Daniel Centeno

Discurso y castigo de Luis Ernesto Molina Carrillo

David Vine de Jean Rush


Los malos

9 noviembre 2015

– Apaga las luces- últimamente el presidente multiversal esta demasiado sensible. Le molestan los brillitos, los olores, los ruidos,…-¡ No formes ese alboroto para bajar el jodido interruptor!

Le gustaba sentarse en su elegante despacho, escondido del mundo- pronto llegaran los malos ¿Sabes cuando llegaran los malos? Ojala nunca lleguen- y cruzaba los dedos para que jamas sucediese.

Los malos eran los otros, los que no pensaban igual que él. A la gente le gustaban los malos, coreaban sus nombres y los empujaban para que tomasen el poder. No había legión capaz de detenerlos sin matar primero al pueblo entero. Había intentado asesinar a su líder y, de hecho, le habían disparado, por orden presidencial, una bala entre ceja y ceja. – lo he destruido y le siguen aclamando- se derrumbaba sabiendo que una vez muerto le seguirían votando, el cadáver ya no podía defraudarles. La gente se había sentado, esperaban sin hacer nada, toda su actividad se reducía a ver venir los malos, igual que el presidente, aunque ellos necesitaban que apareciesen y echasen a los buenos.

LaRataGris


Querido asesino

10 julio 2014

Querido asesino